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“Las Farc son unas mulas”: Íngrid

Íngrid Betancourt estuvo el fin de semana en Colombia, antes de iniciar una gira por Latinoamérica en busca de apoyo para quienes aún siguen en cautiverio. En entrevista con Elespectador.com, afirmó: “El secuestro acabó con las Farc”.

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Katherine Loaiza Martínez / www.elespectador.com
30 de noviembre de 2008 - 10:00 p. m.
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Después de cinco meses de libertad, intempestivamente  Íngrid Betancourt regresó este fin de semana a Colombia, antes de iniciar una gira por varios países de Latinoamérica para agradecer las voces de apoyo tras su liberación y actuar como una especie de “canciller” en favor de quienes aún siguen en cautiverio. En entrevista con Elespectador.com, se vio una a mujer dispuesta a vivir la política de una forma diferente, más enfocada a la unión, al perdón y a la reflexión.

El domingo, mientras desayunaba en la casa del embajador de Francia, Jean Michel Marlaud, después de una noche de insomnio, Betancourt fijó sus ojos en el cuadro de un pintor desconocido quien, según ella, había logrado plasmar todo el problema para llegar a acuerdos con las Farc: un campesino tratando, sin éxito, de hacer caminar su mula.

“Esas son las Farc: las mulas, son unas mulas, no hay cómo moverlos. Son totalmente cerrados a la banda. Primera cosa que aprender: no seamos mulas, no casarnos con un esquema”, dijo, invitando con ello a las familias de los secuestrados, al Gobierno y a los actores armados a que “busquemos soluciones que nos permitan encontrarnos, más allá de los miedos”.

“Yo no sé a quién se le ocurrió el tema del secuestro en las Farc, pero tienen que hacerle un juicio; el tema del secuestro acabó con las Farc”, agregó. La ex candidata presidencial aseguró que para el mundo, la guerrilla colombiana es un grupo terrorista más. “De pronto el cambio de esa imagen está en actos aislados que permitan desbloquear una situación. De pronto les puede interesar entregarle los secuestrados a un gran jefe de Estado en el mundo, y con ello volver al accionar político, ¿por qué no?”, manifestó, con un halo de esperanza.

La participación de Íngrid en política de partidos, elecciones y “arañazos” está totalmente descartada; para ella lo importante ahora es “que pudiéramos acercarnos a los temas de la política con menos pasión, con más tranquilidad, más reflexión y más análisis. Al César lo que es del César, hay cosas que uno tiene que aceptar que Uribe está haciendo bien”.


En su concepto, la actual polarización de la política es terrible, por eso señaló que “Colombia necesita unirse, la nación  tiene que sentirse, el alma colombiana tiene que surgir”. Para ella lo ideal sería una política sin extremos, que permita “un espacio de libertad de poder decir lo que uno piensa. Ese espacio nos lo tenemos que ganar”.

Betancourt aceptó que en las familias de los secuestrados “hay un dolor porque se sienten desconocidas, sienten que no las oyen”; pero aún así, las llama también a la reflexión, a abrir más la mente a otras posibilidades para sus familiares secuestrados, como por ejemplo la combinación del intercambio humanitario con una operación militar u otras ideas. “Si algo podemos hacer por la libertad de los que aún están en la selva, es no ser un problema adicional”, concluyó.

El sorpresivo viaje de Íngrid Betancourt por Latinoamérica se debe a un tour de agradecimientos a todos los presidentes que en algún momento abogaron por su libertad y además para pedirles apoyo por los que aún siguen en cautiverio. La primera estación del viaje fue en Bogotá, entre sábado y domingo, donde se encontró con el presidente Uribe, a quien le entregó una carta de su homólogo francés, Nicolás Sarkozy, y abogó para acelerar el viaje a París de alias Isaza, el guerrillero que se fugó con Óscar Tulio Lizcano.

“Si yo hubiera tenido la posibilidad de que uno de mis guardias se hubiera volado conmigo, hubiera querido entregarle el mundo. Eso es algo que tenemos que premiar, tenemos que abrirle las puertas”, enfatizó. En la carta, Sarkozy reitera su posición de recibir al ex guerrillero. En respuesta a ello, Uribe y el fiscal Mario Iguarán indicaron que bajo la figura de intercambio humanitario buscarán apresurar el viaje de alias Isaza a Francia. Mientras tanto, Íngrid Betancourt viajó anoche a Ecuador, donde hoy será recibida por el presidente Rafael Correa.

Por Katherine Loaiza Martínez / www.elespectador.com

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