Opinión| 2 Jul 2009 - 10:30 pm

Augusto Trujillo Muñoz

Una payasada

Por: Augusto Trujillo Muñoz
En Centroamérica y el Caribe se ha vivido una historia política difícil y contradictoria.

Pero se creía superado aquel estilo político que, durante casi todo el siglo XX, convirtió a esa región en semillero de inestabilidades y dictaduras. También hubo dictadores en México y en América del sur. Sin embargo los centroamericanos padecieron en forma más intensa el dramático suceso que los convirtió en eje de las llamadas banana republics.

A lo largo de su historia republicana lo latinoamericanos, en general, han sido más víctimas que protagonistas. Desde los albores mismos de su independencia los pueblos de América estuvieron en la mira de las nuevas potencias del mundo. Basta recordar la sentencia del ministro inglés Canning, mientras ordenaba presionar a Bolívar por el pago de una deuda: “América es libre de España. Si manejamos bien nuestras cosas, pronto será inglesa”.

Luego fueron los gringos. La célebre doctrina Monroe, tuvo por objeto mantener los pueblos del continente alineados con los intereses de los Estados Unidos. En 1901 Teodoro Roosevelt –una mixtura entre caw boy pendenciero e inglés o sajón bárbaro- se atrevió a decir: “Para ser felices a las naciones latinas les bastará comportarse correctamente. Un bondadoso aunque rígido Tío Sam, encontrará entonces innecesario castigarlas”.

Los norteamericanos encontraron luego el mejor pretexto para consolidar su influencia sobre nuestra América: la guerra fría. En ese propósito contaron con el concurso de las élites nacionales más regresivas. De allí surgieron las dictaduras centroamericanas del medio siglo XX, algunas de las cuales se prolongaron por décadas. Fueron los tiempos de Castillo Armas y Somoza, Batista y Trujillo, López Arellano y Noriega.

Durante ese proceso las élites hondureñas jugaron un papel fundamental. Desde comienzos del siglo en Honduras la United Fruit Company fue no sólo un gigantesco poder económico sino también político. El territorio hondureño sirvió para organizar una especie de ejército rebelde que, autorizado por el presidente Eisenhower, ingresó desde Honduras a Guatemala para derrocar al presidente guatemalteco Jacobo Árbenz.

La década de los ochenta trajo consigo el triunfo sandinista en Nicaragua y, con él, una fuerte represión en Honduras. En su cúpula dirigente hubo siempre una no disimulada tendencia macartista. Durante ese tiempo Honduras recibió una ayuda norteamericana que, al parecer, benefició más al ejército que al conjunto de la economía nacional. De hecho ese ejército, según analistas, es uno de los más corruptos de la región.

Con el final de la guerra fría y el colapso del socialismo real se abrió un nuevo período, en el cual se creyeron superadas aquellas historias de opereta. Bush quiso reeditarlas, pero Obama las rechaza de plano. Sin embargo las revivió Honduras hace una semana. En forma no sólo innecesaria sino torpe. Zelaya no era un presidente con prestigio ni estaba haciendo las cosas bien. Acudió a argucias políticas e incluso jurídicas para convocar la consulta reeleccionista. Pero nada indica que hubiera violado el orden jurídico.

Por el contrario, la designación del nuevo jefe del Estado es todo un sainete. Con sus primeros discursos y declaraciones tanto el presidente como su canciller demuestran ser dirigentes anclados en el pasado. En esa tradición hondureña de conservadurismo que se resiste a la convivencia en la diversidad. Pero además muestran un infinito desprecio por el derecho como conjunto de valores, como expresión de principios y como sistema de coherencias.

El nuevo gobierno acusa a su antecesor de violar normas legales. Pero para recuperar el imperio de la ley decide violentar el orden jurídico. ¿Tiene eso algún sentido? Luego pretenden hacernos creer que todo se cumplió dentro de procedimientos establecidos en medio del derecho. Semejante payasada ofende la inteligencia de cualquier ciudadano miembro de cualquier sociedad democrática. Solo por eso, ya merecen el rechazo del mundo.

Ex senador, profesor universitario.

atm@cidan.net

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Opiniones

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jaime m arb.

3 Julio 2009 - 11:32am
Parece mentira que una persona ilustrada pretenda hacernos creer que estudio sobre el tema y por eso opina. No tiene ni idea de lo que paso y esta pasando en honduras.Solo entendemos con lo que opina es que esta de acuerdo de que con argucias y apoyo de Chaves , este señor , hijo de un hombre de manos ensangrentadas, buscaba la forma , en contra de la constitucion, violentando a la justicia de su pais, con la ayuda de chaves que lo necesita alli para sus propositos dictatoriales disfrazados de socialismo, hacerse reelegir para asi poder perpetuarse en el poder. Por supuesto es mejor prevenir que tener que lamentar. Informese mejor para opinar sr Trujillo.
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emeceba

3 Julio 2009 - 10:22am
NO LE FALTO MENCIONAR A CHAVES????
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Toribio

3 Julio 2009 - 10:01am
Este insuceso tiene tanto de largo como de ancho, pero si de preservar la democracia se trataba, debía haberse acudido a mecanismos menos extremos, por ejemplo el dialogo, el concenso y no permitir que ahora casi todo el mundo conceptúe que para remediar la supuesta violanción de la ley por parte del presidente Selaya, se tomen otros el absurdo trabajo de violarla también, como quien dice tu pecaste, yo también peco y quedamos en paz. En todo este enredo, ahora ya hecho el embrollo, lo que se debe evitar a toda costa es una posible guerra civil que en nada beneficiaría al pueblo hondureño y a su precaria ecopnomía.
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drdiegofbh

3 Julio 2009 - 8:43am
Zelaya si violó la constitución, señor columnista informese primero... investigue que dice el artículo 42 de la constitución de Honduras... palabras mas palabras menos en este artículo se establece que se pierde la ciudadanía cualquier Hondureño que intente promover la reelección. Además iba a hacer una "consulta" declarada ilegal por la corte suprema de justicia, utilizando los recursos del estado Hondureño. En Honduras existe una figura que permite "suspender" del cargo al Presidente en casos como esto, y fue lo que se aplicó.
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oscar robles

3 Julio 2009 - 1:06am
http://www.flickr.com/photos/indigentesdebarranquilla/
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abraxas green

3 Julio 2009 - 12:00am
Para entender parte de esta crisis, hay que leer, del hondureño Cesar indiano. "La Bilia del asno"
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