Opinión| 14 Nov 2008 - 7:56 pm

Diana Castro Benetti

Itinerario

Una técnica más

Por: Diana Castro Benetti
Prender la estufa de leña requiere de técnica. Hay que saber en dónde recoger los chamizos más secos y cuándo atizar el tronco más grande para no perder las llamas.

Calentar demasiado tiene los riesgos de todo chamusque y cocinar a fuego lento pide aguantar de pie sin respirar. Hoy una simple estufa eléctrica resuelve los problemas de temperatura, fuelle e impaciencia.

Hay variedad de técnicas que circulan de boca en boca y que traen sus historias y miedos, sus verdades y realidades. Hay técnicas para marinar las carnes o para enrollar hilazas; técnicas que surgen de los rincones de los desiertos y que buscan eficientes accesos al agua y hay técnicas, como la del reloj, que ajustan sus imperfecciones con el correr del tiempo. Y como les sucede a los viejos herreros, a las técnicas no hay que tenerles miedo mientras no machuquemos el dedo índice o carbonicemos la piel propia o ajena. Sólo hay que aprenderlas y practicar con intención de amaestrarlas.

Las técnicas de atención consciente y activa para quienes buscan su región de serenidad, son hoy tan abundantes como variadas. Más que simples indicaciones y boletas inmediatas al paraíso, develan conocimiento, transmiten sentimientos, abren caminos interiores, despiertan magnificencias y prometen poderes maravillosos como la fórmula para atizar el fuego interno o encontrar el itinerario hacia la estrella polar. Sin especulaciones, cada técnica tiene sus achaques y tiene sus exigencias. Ninguna es inocua, ninguna es peligrosa en sí misma y ninguna debería ofrecer el cielo aunque despierten el infiernito que llevamos dentro. Ni buenos ni malos, los efectos de las técnicas dependen de los lazos y cruces entre aprendices y chamanes que, como guardianes, deben ser los artistas de confluencias y destinos para advertir que la responsabilidad es de doble vía: de quien practica y de quien guía.

Por eso, no hay por qué tener afán cuando se trata de conciencias, atenciones y certezas. Es mejor caminar de para atrás para volver a ver y tener cautela para evaluar sin jamás olvidar la inocencia en el equipaje. Las técnicas que intentan presencias, aclaran conciencias, abren pulmones y certifican tutores, nos hacen pisar el terreno del cuidado que, como vuelve a decir Boff, es una técnica, una ética y una política donde es la vida inteligente y amorosa la que es digna de ser imitada.

otro.itinerario@gmail.com

  • Diana Castro Benetti

4.714285
(7 votos)
Opinar| Enviar| Imprimir|
1

Opinión

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

HÉCTORFP

15 Noviembre 2008 - 11:55pm
Ingrese aquí o regístrese para opinar

IGUAL QUEDÉ YO.

ESTA COLUMNA ME RECUERDA A UNA QUE ESCRIBIERON AQUÍ EN ESTE DIARIO QUE PORQUE NO DEBÍAMOS MATAR LAS CUCARACHAS POR SER SERES VIVOS.

TAMBIÉN ME RECORDÓ A LAS IMITACIONES QUE HACEN DE MOCKUS O DE CARLOS ANTONIO VÉLEZ

Opinión por:

Fito109

15 Noviembre 2008 - 7:30am
Ingrese aquí o regístrese para opinar

No entendi

Publicidad
  • Camilo Herrera
  • Andrés Marocco
  • Antonio Casale
  • Carlos Vicente De Roux
  • Reinaldo Spitaletta
  • Rodrigo Uprimny
  • Aura Lucía Mera
  • Marcela Lleras
Todos los columnistas
Publicidad
Suscripciones El Espectador
  • Nuestra edición impresa

    Suscribase aquí
    y conozca todos los beneficios.

    Suscríbase