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Uno de los jugadores que se ha convertido en ícono del América de Cali en los últimos años ha sido Jersson Amur González Díaz, el lateral volante que profesa con orgullo ser hincha del cuadro escarlata y que ha impuesto su propio sello en Cascajal, donde creció como futbolista y se hizo irremediablemente ganador.
Por eso el pasado domingo fue uno de los más emocionados con el título número 13 de su equipo y pese a que tiene que caminar con muletas, ya que se está recuperando de una lesión del tendón de su pierna derecha, dio la vuelta olímpica con sus demás compañeros y fue uno de los más ovacionados por el público en el Pascual Guerrero, su casa.
“Este título es de toda la gente, de los que siempre nos acompañaron y afortunadamente lo sacamos adelante con el esfuerzo de un grupo que nunca bajó los brazos”, dijo González con la voz de líder que lo distingue, mientras se bajaba del carro camilla, en el que dio la vuelta por la pista, batiendo la bandera con la nueva estrella.
Para uno de los capitanes designados por Umaña —el otro es Carlos Valdés—, “no importa quién haya faltado o quién haya jugado más o menos partidos, hoy lo importante es que se ganó, que somos campeones y que se hicieron las cosas bien para la felicidad de todo el pueblo americano”.
El regreso será en febrero
Jersson acepta igualmente que más que la lesión, sufrida a mediados del mes pasado, le dolió “no haber podido jugar en esta final” para aportar su fútbol y sus goles de tiro libre, aunque está muy optimista por su recuperación y anuncia que en febrero ya podrá volver a las canchas.
“Siempre he sido positivo, he salido adelante de las lesiones y ésta no va a ser la excepción”, advirtió el volante derecho, que jugó 15 partidos en este torneo y aportó dos goles en la campaña del nuevo campeón del fútbol colombiano.
Motivos entonces no le faltan a González para celebrar por anticipado las fiestas decembrinas que le encantan al experimentado futbolista, en especial la Navidad y por supuesto, la Feria de Cali, que se adelantó desde el domingo y tuvo como epicentro el Pascual Guerrero.
Esos festejos tradicionales son para González el complemento perfecto para este título con su “Mechita”, el cuarto con el equipo rojo que le permite inscribirse de manera anticipada en la rica historia escarlata.
El primero fue en 1997 cuando daba sus primeros pasos en el profesionalismo, luego en el 2000 y después en el 2001. Y si alguien todavía duda de que Jersson González es sinónimo de América, sus palabras cargadas de emoción lo ratificaron: “Soy hincha a morir de ese equipo, la gente sabe que esta institución la llevo en el alma y por eso celebro así, como un hincha más”.