Publicidad

El imperio artístico de Warhol

Entrevista con el joven curador Philip Larratt-Smith, quien ideó el concepto de la muestra del artista norteamericano.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Liliana López Sorzano
17 de junio de 2009 - 10:38 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La génesis de la muestra ‘Andy Warhol, Mr. America’ surgió hace cerca de tres años, cuando el canadiense y curador free lance Philip Larratt-Smith cayó en la cuenta de que no había habido una gran exposición de alto nivel del artista en Latinoamérica. La había concebido en principio para que se presentara en Cuba, no por ser un comunista de lujo sino porque tiene una conexión especial por la isla y sus amigos del mundo del arte. Sin embargo, quería que fuera itinerante por el continente y así conoció a José Ignacio Roca, quien se encargaba, entonces, de las exposiciones  temporales en el Banco de la República, a quien le presentó el proyecto que hoy se convirtió en realidad.

Esta exposición de 26 pinturas, 57 serigrafías, 39 trabajos fotográficos, dos instalaciones y 14 películas es la más grande que se haya hecho en Latinoamérica de la obra de la icónica figura del arte pop. Warhol puede resultar saturador por el volumen de su obra, instalaciones, cuadros, pero esta muestra es totalmente lo contrario porque está presentada de manera simple y escueta sin el efectismo de la originalidad de algunas instalaciones.

Philip Larratt-Smith es el hombre encargado de darle forma e idea a este proyecto que volará después al Malba en Buenos Aires y luego a la Pinacoteca en São Paulo. Tan sólo tiene 30 años, nació en Toronto, estudió en Harvard filosofía, literatura griega y latina, que abandonó para mudarse a Nueva York y empezar a trabajar como asistente de la polémica artista francesa Louise Bourgeois. Empezó en su estudio, casi limpiando pisos, después pasó al archivo para terminar interviniendo en sus exposiciones. Este fue el comienzo de su entrada al mundo del arte y actualmente ya ha curado exposiciones de artistas de la talla de Robert Mapplethorpe, Cy Twombly, Jenny Holzer, entre otros.

¿Cuál fue el criterio para escoger las obras?

Me basé en la intersección de la cultura popular y política de la obra de Warhol. Cada selección fue filtrada por esa idea central. Y teniendo en cuenta la novedad de una exhibición de este estilo en Latinoamérica, decidí incluir un poco de todo: pinturas, fotografías, serigrafías y películas. No es una retrospectiva, sino una mirada general que toma el período de los 60, que en mi opinión es el más importante.

¿Crear esta exposición únicamente a partir de las obras  que hay en el Museo de Andy Warhol en Pittsburgh fue una limitación?

Era un límite necesario y lo hice por disciplina. Estas exposiciones son muy costosas y asegurar un préstamo de cualquier obra de Warhol puede resultar  astronómico. Por lo tanto, pretender que los coleccionistas privados prestaran sus obras era algo ilusorio, pues están cansados de que sus obras estén en constante movimiento. Además, para hacerlo en Colombia, que quizá no tenga los recursos suficientes de otros países, significaba que había que ser realista y pragmático.

¿Qué hace la diferencia respecto a otras muestras que se han hecho sobre el artista?

El concepto y el énfasis que le di a las obras. Nadie había hecho algo así antes. Estoy interesado en la patología de Warhol, pero también en cómo se ha vuelto nuestra patología. El mundo se ha vuelto tan americanizado que decir que Warhol es un artista americano es decir que es un artista global y esto no se había dado con otros. Warhol creó un modelo para que los artistas fueran exitosos en el período de posguerra de una nueva manera. Cómo interactuar con la prensa, cómo comunicarse con el público, cómo trabajar en diferentes medios, cómo crear una imagen personal fuerte y cómo envolver todo esto al tiempo como una obra de arte. Sus obras son un espejo de la escena política de su tiempo.

¿Cuál es su idea del trabajo curatorial en general?

Es ese donde el ensayo es poético y original y no se basa en hechos meramente históricos o jerga teórica para hacer su argumento central. La exposición debe ser visualmente impecable, hermosa y atractiva y debe estar muy bien instalada. Todo esto suena algo vago y general, pero muchas de las exhibiciones no tienen todas esas características. Se puede tener una gran idea o hacer una muestra conceptual, como por ejemplo investigar o explotar el color de los pintores de los años 60. Es un tema académico interesante, pero la exhibición no necesariamente se verá bonita, será como una ilustración de una idea y el ensayo que lo soporta será académico por la naturaleza del tema.

Por Liliana López Sorzano

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.