Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Desde este viernes hasta el próximo domingo el barrio Cataluña de la localidad de Suba, en Bogotá, celebrará el ‘Primer Festival de Identidad y Pertenencia de Cataluña’, en el que se presentará un ciclo de películas e incluirá una muestra fotográfica.
La idea, que surgió en octubre del año pasado, es impulsada por Alejandra Carranza, Carlos Gaona y Sebastián Gaona. Tres jóvenes de 22, 26 y 17 años que buscan con esta propuesta, la recuperación de espacios educativos y recreativos para los niños y jóvenes de la localidad.
A partir de las cuatro de la tarde en el parque principal del barrio, los asistentes podrán apreciar la proyección de los productos audiovisuales. Los trabajos, que fueron realizados en su totalidad por los habitantes de la comunidad, son un reflejo del compromiso de los jóvenes que pretenden cambiar la estigmatización de violencia con la que se les ha negado muchas oportunidades.
Una de las proyecciones más representativas es un documental que aborda la situación que viven los corteros de caña en nuestro país, liderado por William Díaz, quien asegura que el video es “La otra realidad, la que no se ve ni se transmite. Mostramos la condición de inequidad y de explotación laboral frente a una producción de riqueza”. Ya en la tarde la cuentería se tomará el parque por unas horas para luego darle paso al sonido de las gaitas de un grupo llamado Yaki Anty.
El sábado, desde las ocho de la mañana, los títeres harán brotar una sonrisa de los niños que participarán en la jornada dándole vida con sus manos a sus propios muñecos. Al caer la noche, la tarima se llenará con las diez agrupaciones musicales en el festival de bandas, preparado para los amantes del Hard Rock, el hip-hop, el reggae, el Ska y el punk.
El domingo se abrirá de nuevo el espacio para los pequeños con los talleres de títeres, que serán dirigidos por el ‘Colectivo Teatral Cucha Viva’ de la Universidad Distrital. Pasado el medio día los juegos de integración reunirán a toda la familia en torno a la recreación. Y para el cierre, los sonidos de los ritmos latinoamericanos, el rock y algo de carranguera despedirán lo que promete ser uno de los festivales más distintivos de la localidad de Suba, como lo asegura Carlos: “Este ha sido un trabajo de autogestión en el que lo más satisfactorio es la reconstrucción de los espacios que estaban olvidados”.