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Los tres jugadores no pudieron pasar el fin de año en sus hogares porque, tentados por los “petrodólares”, comenzaron la temporada disputando el multimillonario torneo de exhibición de Abu Dhabi, en el que Murray logró el título luego de superar el sábado en la final a Nadal.
La próxima parada, ya con puntos ATP en juego, es Doha, donde se reparten US$1’110.250 en premios, y donde el pasado año Murray se impuso en la final al suizo Stanislas Wawrinka por 6-4, 4-6 y 6-2.
El torneo de Abu Dhabi no sirvió de mucho para dos de los tres implicados en Doha. Federer perdió a las primeras de cambio contra Murray, y Nadal, tras vencer al ruso Nikolay Davydenko, sucumbió en tres sets ante el talentoso jugador escocés, que parece habérsele convertido en un verdadero dolor de cabeza.
El propio Nadal avisó tras perder que ve en Murray a un potencial favorito para hacerse a la corona en el Abierto de Australia, que comienza el 19 de enero en Melbourne Park, donde el español tiene todavía una de las dos finales pendientes en el Grand Slam.
Nadal llega ya a tierras de Qatar olvidado de su lesión en el tendón que lo alejó de las pistas durante dos meses, perdiéndose la Copa Masters y la final de la Copa Davis, ganada ante Argentina en Mar del Plata.
Esta semana defiende los puntos obtenidos el año pasado en Madrás (India), donde cayó exhausto en la final ante el ruso Mijail Youznhy, tras su duelo a muerte en semifinales contra Carlos Moyá el día anterior, cuando acabaron de madrugada.
Es el primer paso en la defensa de su puesto de número uno del mundo, con indumentaria más seria provista por su patrocinador de siempre, Nike, y con demasiados aspirantes a robarle su trono.
El propio Federer ya avisó en París Bercy el año pasado que éste era su principal objetivo; el serbio Novak Djokovic, metido en la lucha ya desde el año pasado, y Murray, más convencido que nunca de que hay que contar con él ya mismo, sobre todo desde que alcanzó la final del Abierto de Estados Unidos ante Federer en 2008.
Aunque lo logrado por Nadal el año pasado parece insuperable, el reto de mantener el primer puesto de la lista es lo que hace a esta temporada mucho más significativa. Con 22 años Nadal se convirtió en el 15° jugador de la historia en coronarse número uno, además de ser nombrado por la Federación Internacional de Tenis como campeón del mundo. El zurdo ganó ocho títulos (incluyendo Roland Garros, Wimbledon y el oro olímpico) y tuvo un registro de 82 victorias y 11 derrotas, de lejos el mejor de todos.
La semana se reparte en tres torneos: el catarí, que es el de mayor premiación; el de Brisbane, con 484.750 dólares en premios, con Djokovic, el francés Jo Wilfried Tsonga y el español Fernando Verdasco en competencia, y el de Madrás, con 450.000 dólares, que contará con Davydenko y Moyá.
El circuito se trasladará después, ya íntegramente, a Australasia, con los torneos de Auckland y Sydney, verdaderas antesalas del Abierto de Australia, donde los puntos en juego este año cobran mayor interés.
La nueva remodelación del calendario, prevista en principio para proteger más el físico de los jugadores, incluye nuevos repartos de puntos, con 2.000 para los cuatro Grand Slam, la creación de nueve ATP World Tour Masters de 1.000, 11 ATP World Tour de 500 puntos y 39 ATP World Tour de 250.
El final de año tendrá a Londres como fin de la fiesta con las denominadas World Tour Finals, el Masters de siempre.