Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El silencio que se esconde tras las gigantescas puertas y parece estar enclaustrado entre estudio y estudio, aparte de ser interrumpido por las risas que bordean las carcajadas, permite localizar rápidamente el epicentro de tanta euforia desatada: la sala de maquillaje.
“Estos chicos son muy graciosos y si así son todos los colombianos, capaz que en una de estas me voy a trabajar allá”, es lo único que un hondo suspiro para interrumpir el jolgorio le permite decir a Valeria, mientras retoca el rostro de Daniel Pérez.
En la silla siguiente, Tito Puccetti aguarda su turno y esos instantes previos a ubicarse frente a las cámaras son los que aprovechan los dos presentadores de ESPN para relajarse y transmitir a diario esa espontaneidad a través de las pantallas. Pero, más allá de las sonrisas que le arrancan a la maquilladora, también tienen sus peculiares exigencias porque, según ella, “como cualquier presentador, tienen su vanidad y se intenta satisfacerlos”, aunque hay diferencias entre uno y otro... “Daniel es un poco más vanidoso, por aquello de su barba que la cuida bastante, así que Tito en ese sentido no se hace lío con nada”.
El primero no lo niega, tampoco lo confirma, pero de lo que sí está seguro después de nueve meses de haberse instalado en Buenos Aires, es que “acá como no se utiliza el telepronter, eso te exige una mayor preparación. Por fortuna, cuando hacía Jugada Maestra en Canal Capital debía comentar las noticias e interactuábamos mucho con los televidentes, así que ese ejercicio me ha servido mucho acá, pero igual todos los días uno intenta desenvolverse con mayor naturalidad”.
Buen amigo de Falcao García, con el que jugó en las inferiores de Millonarios, este bogotano de 29 años conduce SportsCenter y ESPN Report, además de ser comentarista en transmisiones especiales de fútbol.
Tito, bolivarense de nacimiento, bumangués por adopción y hecho profesionalmente en Bogotá, donde estuvo los últimos años en el Canal Caracol, dio el salto internacional en septiembre y desde entonces se siente “en un posgrado de periodismo deportivo, porque tengo muchos maestros con los que comparto y, sobre todo, aprendo a diario porque no todos los días te das el gusto de trabajar con profesionales de gran reconocimiento que dan cátedra dentro y fuera del set”.
Esas palabras las termina de ratificar un simple, pero elocuente gesto. “¡Colombia, Colombia!”, exclama Quique Wolff, una de las caras más representativas de ESPN, antes de abrazar a Daniel y Tito.
Pero si con ellos dos no bastara para marcar el nuevo acento de la cadena, desde el jueves pasado se sumó una cara femenina y con entonación paisa. Vanessa Palacio, quien trabajaba en Teleantioquia, ahora lo hará para todo el continente, confirmando de paso que ahora a Argentina ya no sólo van los que saben con la pelota, sino también aquellos que se encargan de transmitir las emociones que ella produce.