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Después de cinco años, los Yanquis de Nueva York, la novena más tradicional, ganadora y poderosa del béisbol de las Grandes Ligas, volverá desde el miércoles a disputar el título de una Serie Mundial.
El hecho de tener la plantilla más costosa de todos los clubes deportivos del mundo y haber construido el estadio más caro y moderno, finalmente dio sus frutos, porque los Bombarderos del Bronx parecen encaminados hacia la conquista de su vigésimo séptimo título, aunque para ganarlo tendrán que superar a los Filis de Filadelfia, los campeones defensores, que esperan ser el primer equipo en lo que va del siglo XXI en repetir corona de manera consecutiva.
Y aunque deportivamente será un duelo de pronóstico reservado, no hay duda de que los neoyorquinos parten como favoritos, especialmente por el empujón emocional que les puede representar haber dejado atrás cinco temporadas de frustraciones, críticas demoledoras y enormes pérdidas económicas.
“Hicimos el trabajo, estamos en la Serie Mundial, pero ahora debemos ganarla, para que valga la pena”, dijo el domingo por la noche el estelar toletero Álex Rodríguez, el mejor pagado de las Mayores (US$27 millones al año), quien tendrá la oportunidad de conseguir su primer anillo de campeón.
En las series previas, ante los Mellizos de Minnesota y los Angelinos de Anaheim, los Yanquis han demostrado el poder de su bates y su consistencia defensiva, pero también se han visto favorecidos por increíbles errores de sus rivales y equivocados fallos arbitrales, lo que deja la sensación de que no son el equipo invencible de otras épocas.
Sin embargo, Joe Girardi, su manejador, está convencido de que sus muchachos le cumplirán el sueño de lograr el título. Desde que llegó a la Gran Manzana, hace dos años, luego de haber salido de los Marlins de Florida, Girardi se puso el uniforme número 27 con la idea de simbolizar su deseo de darle a la ciudad esa corona.
Los Filis se convirtieron en el primer equipo de la Liga Nacional en llegar a dos Series Mundiales consecutivas y buscarán revalidar el título para ser los primeros que lo consiguen desde que lo lograron los Rojos de Cincinnati en 1975 y 1976.
Los dirigidos por Charlie Manuel le apostarán al poder de sus bates, pero sobre todo a una nómina de lanzadores pareja y rendidora, con Cliff Lee, Pedro Martínez, Cole Hamels, Joe Blanton, J. A. Happ y Brett Myers.
La serie, al mejor de siete enfrentamientos, comienza mañana en el nuevo Yankee Stadium. Está previsto que Cliff Lee sea el abridor de Filadelfia y enfrente al estelar C. C. Sabathia de los Yanquis, en un atractivo duelo entre dos ex compañeros, pues ambos jugaron con los Indios de Cleveland y fueron ganadores del Premio Cy Young en la Liga Americana.
“Es un gran lanzador y también un buen amigo”, comentó Sabathia, declarado jugador más valioso de la serie ante los Angelinos.
Los dos primeros duelos serán en Nueva York, luego se jugarán tres en Filadelfia y, de ser necesario, los dos finales serán en la ‘Capital del Mundo’.