Publicidad

“Ramos envenena relación con Medellín”

Dice que así le moleste al Ministro de Minas, el Metroplús —o transmilenio de Medellín— será de gas.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Élber Gutiérrez Roa
16 de agosto de 2008 - 04:21 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Apenas ocho meses después de asumir como alcalde de Medellín, a Alonso Salazar ya se le nota el desgaste por el ejercicio del poder. No en vano los sondeos de opinión señalan que ha girado 10 puntos de su otrora envidiable favorabilidad a costa de la defensa de un proyecto político por el cual ha tenido que casar peleas en distintas esferas.

Las dos más duras son con el ministro de Minas, Hernán Martínez, y con el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos. Pero también tuvo diferencias con algunos empresarios por la imposición del pico y placa de dos días que excluye a los vehículos que funcionan con gas y hasta con los reinsertados de las autodefensas, algunos de los cuales lo tienen demandado.

En medio del difícil momento, Salazar considera que hay una alianza para desprestigiarlo, promovida por sectores políticos a los que él derrotó en las urnas y que hasta algunos grupos delincuenciales buscan pescar en río revuelto para ocultar el hecho de que le incumplieron al compromiso de paz de la desmovilización en el que él mismo los acompañó.

Hay muchas peleas por el trasporte de Medellín. ¿Cuál será la novedad en el sistema?

El Translohr, un tranvía sobre llantas neumáticas.

¿Y eso sí es lo que en realidad necesita la ciudad?

Claro. Además, habrá mucho menos impacto ambiental en el tema del ruido.

¿Será eléctrico o de gas?

Eléctrico.

¿Y por qué no hace también que el Metroplús sea eléctrico, como dice el Ministro de Minas?

El Ministro es irresponsable con el país cuando dice que no habrá gas y al mismo tiempo nos tiene expandiendo el uso del gas. Lo que los buses consumirían es el 2% de la demanda de la ciudad. EPM lleva 20 años metido en el negocio y nos garantiza la producción de gas durante 20 o 30 años. Ecopetrol también dice que habrá gas. Nos vamos con gas.

Los estudios del Ministro no dicen eso…

Él plantea un escenario extremo de un país en el que el fenómeno de ‘El Niño’ se repite sucesivamente y la demanda de gas crece al 10%. Si eso sucede no sólo no habrá gas sino que no habrá país.

Eso no significa que se equivoque con respecto a las bondades de la electricidad...

Pero se le ocurrió tarde. El 90% de la obra física ya se va a terminar, la estructuración técnica y financiera está hecha para diésel y, de repente, el Ministro pide cambiar. Él no pondrá la plata que falta. Para nosotros mejor que fuera eléctrico (es lo que le vendemos al país), pero el escenario más favorable es el del gas, porque es similar al diésel en su estructuración técnica y financiera.

Al margen de ese tema, parece irreconciliable su pelea con el Ministro de Minas…

No es una pelea con el Minminas, sino una diferencia conceptual en la que coincido con el Mintransporte. Es más, en las grandes subastas del Minminas nos quedamos con dos proyectos, como el del Pescadero - Ituango.

Claro, y en ese proyecto resultó usted peleado con el gobernador de Antioquia, Luis A. Ramos…


El Gobernador, a nuestro parecer, se ha dedicado seis meses a destruir la imagen de las Empresas Públicas de Medellín en sus foros regionales. A justificar unas acciones que para nosotros no son justificables, como la toma hostil del proyecto Pescadero - Ituango y a deteriorar y envenenar las relaciones con Medellín. Lo que hice públicamente fue decirle que somos buenos para concertar, pero también para pelear.

Lo mismo dice el presidente Álvaro Uribe…

Mire, Pescadero - Ituango es un proyecto viejo. En 2006 EPM tenía la mayoría accionaria y la bajó al 46% para que el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA) la subiera a la misma proporción. ¿Por qué se aprueba el proyecto de la subasta? Porque está EPM. No porque está el IDEA. El IDEA no hace hidroeléctricas. Pero ahora el Gobernador ordena a su gerente del IDEA la toma hostil. ¿Para qué el control del proyecto? ¿Qué es lo que sigue en ese proyecto?

Pero ya EPM había intentado hacerse a la mayoría de las acciones...

Nunca se concretó nada. Y cuando nos enteramos de que la Empresa de Energía de Bogotá iba a hacer la subasta de sus acciones quisimos participar, pero no sabíamos que mientras ofrecíamos $4.000 por acción, el IDEA ofrecería $36.000.

¿Y a qué le atribuye usted esa diferencia tan grande?

Yo no me quiero meter en eso. No soy organismo de control y no tengo problema en que la Gobernación tenga mayoría accionaria.

¿Pero le molesta?

¡Cómo no! Hace mucho no se veía una toma hostil.

¿Cómo van sus relaciones con Ramos?

Regulares. Se ha producido una serie de circunstancias que han enrarecido mucho el ambiente político. Por ejemplo, el reunir a los alcaldes del área metropolitana a proponerles un bloque común contra la Alcaldía de Medellín.

¿A usted le consta que hizo eso?

Sí, sí. Claro que lo dijo.

¿Se lo contaron los mismos alcaldes?

Los mismos alcaldes. Mire, desbaratar el área metropolitana es un horror histórico, pero para mí como Alcalde coyunturalmente es el mejor negocio. ¿Por qué? Es adicionarle $400.000 millones a mi presupuesto.

¿Están peleando por el liderazgo regional?

Yo no estoy peleando con nadie. Mire, a otros sectores políticos de los derrotados de la Alcaldía de Medellín los veo asociados, por ejemplo, con el señor Guillermo León Valencia, haciendo como cosas raras para denunciar al Alcalde de la ciudad, para colaborarles así a algunos sectores de la delincuencia en el montaje de denuncias, para hacer investigaciones demasiado veloces al alcalde y hacerlo ver como un borrachito.

¿Cuáles son esos sectores?

Dejémoslo de ese tamaño.

¿El de Luis Pérez?

Una vez yo termine de compilar un conjunto de elementos que tengo haré afirmaciones más precisas. He pedido al Procurador que investigue el proceder de Valencia con denuncias que fueron a poner abogados que representan a los llamados grupos paramilitares en Medellín.

¿Como la del desmovilizado que dice que usted le pegó?


Y que lo había secuestrado. Valencia desbordó sus funciones.

¿Usted golpeó al desmovilizado?

No. Fue una acción policial que desarrollé con 30 o 40 personas. En mi carro fue llevado a la estación de Policía.

¿Se le fue la mano?

No. Fue un ejercicio de autoridad en aplicación de la teoría de tolerancia cero con las indisciplinas sociales para que la criminalidad disminuya, de Rudolph Giulliani.

Pero tiene problemas con los reinsertados...

La masa de reinsertados ha cumplido. Unos 180 han muerto asesinados. No les gusta que lo diga, pero la mayoría entre ellos mismos. Otros 300 o 400 son reincidentes, tienen actuaciones criminales.

¿En qué delito reinciden más?

Hay formas de delincuencia común, robo de autos, atracos, formas extorsivas, homicidios. Soy enemigo de denominarlos de nuevo paramilitares.

Dicen que el problema es con los mandos medios como Job. ¿Hay muchos en esa situación?

Sí señor. No me pida nombres porque me denuncian por calumnia, pero ellos lo saben que conozco acciones delictivas de algunos de ellos y que hago esfuerzos por judicializarlos.

¿No se demoró mucho para hacerlo?

Desde cuando era secretario de Gobierno lo hago.

Pero le faltó firmeza para decirlo en su momento...

¿Por qué?

Porque lo negaba como secretario de Gobierno...

Eso es falso. Siendo alcalde, Sergio Fajardo lo decía: “Sabemos que muchos nos están haciendo trampa”. Y yo decía que había problemas de criminalidad en algunas zonas. Otra cosa es la opinión general de una ONG como Amnistía Internacional o que digan que el proceso era un manto para legalizarlos.

¿Será que la extradición de ‘Don Berna’ le agudizó el problema?

La extradición de Don Berna no, la de 14 jefes paramilitares. Es que aquí lo que hay es un intento de reacomodamiento de grupos delincuenciales y una decisión firme de no permitirlo.

¿Por qué a Sergio Fajardo sí le cuadraban las cifras de seguridad y a usted no?

No es cuestión de cifras. Aquí no hay cifras maquilladas ni nada de eso. Hay un problema que es muy fácil de medir si se generaliza, pero que hay que combatir con acciones concretas, con decisión y advirtiéndoles a los violentos que quienes sigan por ese camino serán judicializados.

Por Élber Gutiérrez Roa

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.