Negocios| 14 Sep 2008 - 5:37 pm

Harvard Business Review

El liderazgo perdurable

Por: EL ESPECTADOR
“Necesitamos líderes”, insiste el historiador estadounidense David McCullough, “y no sólo líderes políticos. Necesitamos líderes en todos los ámbitos, en cada institución, en todo tipo de situación”.
Harvard liderazgo

McCullough, ganador del Premio Pulitzer en dos ocasiones, se ha dedicado a pensar durante décadas acerca del papel que desempeñan los líderes estadounidenses. Sus libros, incluyendo The Great Bridge, The Path Between the Seas, Truman, John Adams y 1776, brindan descripciones gráficas y laboriosamente detalladas del pasado americano que recuerdan a los lectores que aunque EE.UU. alguna vez fue un país muy distinto, las luchas, visiones e ideales de sus fundadores y mejores líderes siguen siendo una fuente de inspiración.

En esta entrevista, McCullough describe las cualidades de lo que podría denominarse el liderazgo perdurable.

¿Por qué es tan importante que un líder tenga un sentido de la historia?

Un sentido de la historia es clave para cualquiera que desee ser líder; la historia de las personas y de las causas y efectos.

La historia también muestra cómo las exigencias del liderazgo cambian de una época a otra, de una cultura a otra. En consecuencia, el liderazgo en parte tiene que ver con la suerte. Y la suerte es una verdadera fuerza en los asuntos humanos; es parte de la vida.

¿Aprovechar el momento histórico tiene que ver con reconocer el talento al verlo?

Sí. Detectar el talento es uno de los elementos esenciales del gran liderazgo. George Washington lo tenía en un grado notable. Él no era un intelectual. No era un orador cautivador. No era un genio militar. Era un líder innato y un hombre de una integridad absoluta. Era capaz de detectar la habilidad cuando no necesariamente era evidente.

Los buenos líderes también juzgan a las personas según cómo manejan el fracaso. Me han dicho que los jóvenes de hoy que entran al mundo de los negocios sufren porque están acostumbrados al reconocimiento permanente. La verdad es que no a todo el mundo le ponen una estrella en la frente. Los buenos líderes no toleran la autocompasión en sí mismos ni en otros. Aquella persona con un desempeño estrella que nunca ha fracasado, nunca se ha caído de bruces, o nunca ha sido humillada públicamente, posiblemente no tenga lo que se requiere cuando las cosas se ponen difíciles.

Usted cita al historiador Douglas S. Freeman, quien resumía el liderazgo en: “Conozca lo suyo, sea hombre y cuide a sus hombres”. ¿Qué significa?

En términos actuales, “conocer lo suyo” significa tener experticia y experiencia, y conocer aquello de lo que uno habla. Hay tres ingredientes clave en la educación: el profesor, el libro y el trabajo arduo. Trabaje todo lo necesario para conocer su tema. Es necesario analizar los problemas, aprender a hacer las cosas haciéndolas.

Independiente del género, “ser hombre” significa poseer los atributos de valentía y fuerza de carácter. ¿Está usted tan lleno de sus propias ambiciones y de una sensación de ser el mejor que no es capaz de ver las fortalezas de los otros? ¿Es usted alguien con el que se puede contar cuando las cosas andan mal?

Una de las lecciones de la historia es, sin duda, que el sentido común no es común.

  • Elespectador.com

  • Página
  • 1
  • 2
0
Sin votos
( votos)
Opinar| Enviar| Imprimir|
0

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Publicidad
Lo más...
Publicidad
Suscripciones El Espectador
  • Nuestra edición impresa

    Suscribase aquí
    y conozca todos los beneficios.

    Suscríbase