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Hay que mirar a Asia

América Latina se verá menos golpeada por los precios altos de los productos básicos. La aprobación del rescate financiero en el Congreso fue difícil por las ideologías.

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Luis Fernando Gutiérrez
05 de octubre de 2008 - 06:28 p. m.
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Pasado el primer chaparrón de la crisis de los mercados financieros del mundo, aunque la zozobra no desaparece, luego de la aprobación del plan de rescate por US$700 mil millones en el Congreso de Estados Unidos, nadie puede decir que las dificultades hayan desaparecido.

El Espectador habló con el ex ministro de Hacienda Guillermo Perry Rubio sobre el panorama de la economía mundial y de sus perspectivas. Perry también se refirió al proceso que atravesó el paquete de rescate, que coincidió con un momento complejo, por la coyuntura electoral en E.U.

El Congreso norteamericano ya aprobó el paquete de medidas para rescatar el sistema financiero, ¿qué sigue?

Este hecho es muy positivo. Pero creo que no nos podemos hacer ilusiones, me parece que la crisis no ha tocado fondo. Este tipo de situaciones tiene la característica de que se van desenvolviendo y extendiendo, además tiene varias etapas. Comenzó con los problemas de las hipotecas en Estados Unidos (en agosto de 2007), por falta de regulación del mercado, con características mucho más profundas de la que tuvimos en Colombia a finales de los 90.

Hay una pregunta que queda flotando en el ambiente, ¿serán suficientes los US$700 mil millones?

Imposible saberlo. Lo único seguro es que se van a presentar otros problemas, con más quiebras de bancos e instituciones financieras en Estados Unidos y en Europa. Si la cantidad es suficiente y si se usará bien, no lo sé.

¿Por qué hubo tantos inconvenientes para que el Congreso aprobara el paquete de rescate?

Sin duda pesó el momento electoral, en noviembre no sólo se elegirá presidente en Estados Unidos, sino que se renovará parte del Congreso y el paquete de medidas era impopular. También pesó que las medidas de intervención del Estado en los mercados son contrarias a los principios de los congresistas del Partido Republicano, en especial en la Cámara de Representantes. Ellos, por principio, son más partidarios de que cuando ocurran debacles, como la que se está viviendo, no haya salvamentos y que pierdan los que tengan que perder. Afortunadamente en Colombia no pasó a principios de los 80 ni a finales de los 90 cuando vivimos crisis financieras. Un rescate bien hecho es para proteger a la gente, no a los dueños de las instituciones.

¿Qué tiene de malo el paquete de medidas que aprobó el Congreso de Estados Unidos para recuperar el sistema financiero?

Me parece que utilizar los recursos públicos para comprar cartera mala de las entidades en problemas y no poner capital diluye la participación de los actuales dueños de las instituciones. Que es una crítica que, incluso, ha hecho Gerge Soros (conocido inversionista mundial). En Bélgica, por ejemplo, en las nacionalizaciones se ha puesto capital. Ocurre que en Estados Unidos algunos sectores son muy apegados a la ideología y poco prácticos, aunque los demócratas en esta ocasión fueron más serios. Las posiciones ideológicas llevan a que sean menos pragmáticos.


¿Cómo se reprodujo en todo el sistema financiero norteamericano?

Se pasó a las entidades de banca de inversión a través de las titularizaciones de hipotecas, inicialmente, y luego de productos estructurados al mercado de papeles comerciales, posteriormente al de bonos y al mercado interbancario, por lo cual los que tienen liquidez quieren guardarla y no prestarles a los otros porque no saben qué pueda pasar. Lo cierto es que la crisis ya ha cobrado unas víctimas muy grandes.

Se dice que todas las crisis tienen algo positivo, ¿cuál puede ser ese aspecto de la actual?

Que a América Latina la ha afectado relativamente poco. Este tipo de situaciones en el pasado nos afectaban mucho más, incluso las desaceleraciones en Estados Unidos. Ocurre que Asia ha crecido mucho en los últimos años y su peso en la economía mundial es mayor al que tenía hace 20 años. Esa situación ha permitido el incremento en los precios de los productos básicos, que son parte importante de las exportaciones de los países de la región y que ha permitido que tengamos con qué seguir creciendo. Los inversionistas lo tienen claro y por eso siguen invirtiendo y prestándole a América Latina.

¿Hay otras razones?

También se han hecho mejor algunas cosas, como políticas por desarrollar más los mercados de capitales propios, esfuerzos en la reestructuración de la deuda externa, de igual manera por el buen comportamiento de los precios de los productos básicos.

Luego de esas reflexiones, ¿en estos momentos debemos mirar más a Asia?

Algunas personas hemos dicho hace varios años que Colombia debe mirar más a Asia. No hemos aprovechado el boom asiático, el país no ha entendido que el centro de los negocios y el comercio está pasando a Asia. Otros países, como Chile o Perú, lo han hecho mejor en ese sentido.

¿La situación de las instituciones financieras en Asia se puede deteriorar?

Creo que poco, porque los mercados asiáticos están muy integrados entre ellos y dependen menos del resto del mundo. Hay que tener en cuenta también que tienen a un país como China, que cada día tiene mayor importancia y peso dentro de la economía mundial. Además, los bancos de la región son menos sofisticados y se metieron menos en los productos que contagiaron otras economías.

¿Y Europa?

Lo más posible es que ocurran más sorpresas de bancos en problemas, en especial de los que tienen negocios en el sector hipotecario.

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Por Luis Fernando Gutiérrez

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