El ministro Fabio Valencia, acusó este miércoles al senador del Polo Democrático Gustavo Petro y a la senadora liberal Piedad Córdoba de ofrecer dinero a un ex paramilitar preso para que atestiguara en contra del presidente Uribe en el tema de la masacre de El Aro, lo que se convierte en un nuevo frente de pelea entre Gobierno y oposición, luego de que el lunes y el martes el Primer Mandatario enfilara baterías contra el director del Partido Liberal, ex presidente César Gaviria, y el senador de esa colectividad Juan Fernando Cristo.
Según Valencia Cossio, en una carta que llegó a la Presidencia de la República, un paramilitar interno en la cárcel La Picota, de nombre Libardo Duarte, le contó al Gobierno que a través de Francisco Villalba, otro miembro de las Auc también detenido en el mismo penal y acusado de haber sido partícipe en la masacre de El Aro, le habían ofrecido dinero para que atestiguara en contra del Presidente.
En la misiva, Duarte habría relatado que en el año 2005 se había reunido con Petro en su sede política en Bogotá, “quien me dio un cheque de su cuenta personal del Banco de Bogotá. El cheque iba a nombre de Libardo Duarte y un día antes me encontré con la senadora (Piedad Córdoba) en un restaurante a una cuadras de la Casa Liberal, quien me dio la suma de cinco millones y como testigos están sus escoltas del DAS”.
Asimismo, habría dicho que el dinero tenía como pretensión que “fuera al Congreso y manifestara cosas no ciertas del señor Presidente y debido a esto es que deseo aclarar la verdad ante la comunidad nacional e internacional, y ante los medios de comunicación que usted crea convenientes”, continuó en su revelación el ministro Valencia Cossio, quien señaló que la declaración de Duarte ya fue entregada a la Fiscalía General de la Nación, como una de las pruebas reina de la manipulación de testigos.
En respuesta, Petro señaló que nunca en su vida ha tenido cuentas en el Banco de Bogotá, “ni corrientes ni de ahorros”, y aseguró que conoce que el Gobierno viene investigándolo, “lo que significa asomos de una dictadura”. En contraataque, acusó al Ministro de haber politizado la Fiscalía Seccional de Antioquia e indicó que durante la gestión de Luis Camilo Osorio fue que se repartieron las oficinas regionales a dirigentes políticos.
“En Norte de Santander, la Fiscalía estaba a cargo de la señora Ana María Flores, del Partido Conservador, acusada de ordenar asesinatos; en el Valle de Cauca, el propósito era borrar narcotraficantes; en Sucre, tenía el oficio de borrar los archivos de investigación, y en Antioquia, se la entregaron a su familia, señor Ministro”, le dijo Petro a Valencia Cossio.
Con los ánimos caldeados, el senador del Polo subrayó que la reforma presentada por el Gobierno no traía puntos sobre cómo quitarles la Fiscalía a los mafiosos, al tiempo que el Ministro rememoró los episodios de la toma por parte del M-19 al Palacio de Justicia, manifestando que ella había sido producto de una alianza entre guerrilla y narcotráfico. “Yo traigo este tema porque participé activamente en la amnistía de los miembros del M-19, responsable del genocidio de la justicia. Quiero advertir que la infiltración de la mafia viene desde la época de la toma del Palacio”, resaltó.
Hubo un momento tenso cuando Valencia Cossio le pidió a Petro que no sonriera porque lo que él estaba hablando era muy serio y el congresista, de manera sarcástica, expresó que al presidente Uribe seguramente “le gustaría” realizar un intercambio humanitario “para ver a sus amigos parapolíticos por fuera de los centros penitenciarios y que allí estuvieran magistrados, opositores y periodistas”.

