Santos se reunió con representantes de la Comisión Europea y del Consejo de la Unión Europea en Bruselas, además de con el ministro belga de Asuntos Exteriores, Karel de Gucht, con quienes trató la situación de los derechos humanos en su país y la elaboración del documento que Colombia presentará a la ONU.
El vicepresidente, explicó que durante su visita abordó los problemas de derechos humanos que acusa el país andino, como es el caso de las ejecuciones extrajudiciales que actualmente investiga la Fiscalía General de Colombia.
Santos destacó "la vergüenza que sentimos de que eso haya pasado" y que "no tenemos por qué ocultarlo", y recordó los controles que su Gobierno ya está llevando a cabo.
En ese sentido, el vicepresidente se mostró confiado de que su país superará el examen de la ONU el próximo mes de diciembre en Ginebra, un mecanismo al que Colombia decidió presentarse de forma voluntaria.
Sobre las peticiones de distintas asociaciones sindicales colombianas al Gobierno de Álvaro Uribe para que aumente la seguridad ante las amenazas que reciben de grupos paramilitares, Santos indicó que Colombia invierte 24 millones de dólares en programas de protección a sindicalistas, a los que ofrece coches blindados y escoltas.
"Cualquier sindicalista que tenga una amenaza seria, inmediatamente se evalúa si necesita una protección; el Ministerio del Interior está en la obligación de dársela", apuntó.
El vicepresidente también aludió al proyecto gubernamental "Responsabilidad compartida", mediante el cual pretende concienciar a los consumidores de cocaína de los daños que este hábito conlleva para el medioambiente y, en concreto, para la selva tropical.
"Más de 200.000 hectáreas (de selva) al año destruidas y más de dos millones en quince años hablan de un 'ecocidio' del que necesitamos que todo el mundo sea consciente", subrayó.
La campaña tiene como objetivo concienciar a un "nuevo consumidor medio", que "puede de lunes a viernes andar en un carro híbrido y reciclar, y el viernes consumir coca destruyendo todo lo que ha hecho".
Santos afirmó que no se puede decir a una persona que no consuma cocaína, "una decisión finalmente del individuo", aunque sí que "cuando consume un gramo de coca destruye cuatro metros cuadrados de selva tropical colombiana".
Sobre las negociaciones que la Comisión Europea ha decidido iniciar con Colombia y Perú en lugar de con el bloque de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el vicepresidente admitió que aún no se conoce si los europeos decidirán pactar dos acuerdos bilaterales con Colombia y Perú o uno sólo que incluya a los dos.
"Yo creo que van a ser dos acuerdos separados", manifestó, pero recordó que todavía hay que esperar a que la Comisión concluya sus discusiones internas sobre este tema, probablemente "para diciembre".
En cuanto a qué formato considera más conveniente para una posible incorporación posterior a la negociación de los otros dos miembros de la CAN, Bolivia y Ecuador, Santos no se pronunció.
En cambio, destacó que esos países tuvieron "dos años para adherirse, dos años en los que no logramos avanzar un milímetro por el veto que tanto Ecuador como Bolivia le impusieron a la negociación", un retraso que causó "alto grado de frustración en nuestros países y en la UE".
"Creo que lo que importa es avanzar", concluyó.

