Actualidad |11 Abr 2008 - 8:08 pm

Se abre paso para calificar emociones en los colegios

La hora del afectograma

Por: Mariana Suárez Rueda
Un niño estudia 17.000 horas para convertirse en bachiller. Pero según los expertos, esto equivale al 8% de su felicidad. El 80% depende de los afectos. ¿Hora de enseñarles a querer?
Afectograma en los colegios

Durante estos primeros cuatro meses del año se han suicidado, en todo el país, 161 niños y jóvenes entre 8 y 29 años de edad. Una cifra escalofriante que tiene a educadores, padres de familia y autoridades con los nervios de punta, pues a este paso rápidamente se van a superar los índices registrados en 2007: un suicidio cada tres días.

Este fenómeno, al que se suman la agresividad y los acosos físicos a la salida del colegio, durante los descansos e incluso a través de correos electrónicos, se ha convertido en un reto para un grupo de psiquiatras, psicoanalistas y psicólogos, quienes emprendieron la tarea de investigar sus causas y formular una estrategia para contrarrestarlo.

Hace cinco años, Miguel de Zubiría, psicólogo y presidente de la Liga Colombiana contra el Suicidio; Guillermo Carvajal, psicoanalista y ex presidente de la Asociación Latinoamericana de Psicoanálisis, junto al psicólogo clínico, hoy senador de la República, Carlos Julio González, entre otros, empezaron a percibir que algo estaba sucediendo con la juventud. Cada vez atendían más pacientes desmotivados, irrespetuosos, apáticos, que habían intentado quitarse la vida en más de una ocasión. Pacientes que tenían en común su poca destreza para relacionarse afectivamente con los demás, establecer lazos afectivos y baja autoestima.

Al mismo tiempo notaban el miedo, la angustia e ignorancia en los padres, quienes no entendían lo que sucedía con sus hijos. Un fenómeno que corría paralelo con el afán de los colegios por subir a toda costa el rendimiento académico de sus estudiantes.

Las cifras oficiales respaldaban sus observaciones en los consultorios. La depresión se disparaba y el suicidio, según el Estudio Nacional de Salud Mental, se consolidaba como la cuarta causa de muerte en Colombia entre jóvenes de 12 a 15 años. Las cifras que arrojaba la Organización Mundial de la Salud sobre depresión en adolescentes colombianos tampoco eran alentadoras.

Luego de investigar durante meses, este grupo de expertos encontró que el problema estaba relacionado con el mundo sentimental y afectivo de los niños y jóvenes. “Se volvió más importante enseñarles y evaluarlos en biología, cálculo y trigonometría, que en la forma como interactúan con otros seres humanos”, explica Miguel de Zubiría.

Y agrega que esta situación ha generado que 7 de cada 10 niños sufran de incompetencia afectiva. Alarmados, porque de acuerdo con sus investigaciones los afectos proporcionan el 80% de la felicidad y bienestar de las personas, mientras que las 17.000 horas que un niño estudia desde primero de primaria hasta graduarse como bachiller sólo representan el 8%, decidieron tomar cartas en el asunto.

Después de largas jornadas de trabajo, discusiones y foros con padres, docentes y estudiantes, elaboraron un proyecto de ley por medio del cual se crea la Política Pública en Desarrollo y Competencias Afectivas en Colombia. El documento, que cuenta con el respaldo de varios congresistas de la Comisión Sexta y el interés del Ministerio de Educación, será radicado por el senador Carlos Julio González el 20 de julio.

Su objetivo es que en todos los colegios del país se evalúen el desarrollo afectivo y las emociones de los estudiantes (incluyendo preescolar), se capacite a los profesores en áreas de desarrollo humano y se involucre a los padres en el proceso. Para ello, proponen la implementación de un sistema de evaluación llamado Afectograma. Éste consiste en un conjunto de preguntas que se deben hacer a los alumnos, al igual que un examen académico y mostrar a sus papás en la entrega de notas, la relación con los padres, profesores, amigos, novios y hermanos.

  • Mariana Suárez Rueda | Elespectador.com

  • Página
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
3

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

luzma

14 Abril 2008 - 11:39am
pienso que es muy importante el tema de Dios, las familias no hemos tomado conciencia de la importancia que tiene la fe y la esperenza en que hay alguien que nos puede siempre ayudar y que por grande quesea el problema, Dios tiene la solucion . Claro que hay que ayudarle con la coimpañia a los hijos no prioricemos equivocadamente la vida por que podemos perder a nuestros hijos
Opinión por:

vmcastroc

13 Abril 2008 - 2:13pm
Es que la educación no es sólo impartir cientificismo, es decir, meterle en la cabeza a los jóvenes, todo lo habido y por haber en cuestiones de ciencia, también es importante en la vida humana desarrollar el afecto. L a capacidad de amar, de comprender al otro, de ponerse en los zapatos del otro. Eso también se aprende. Pero, fíjense, como van las cosas, seremos más robot que humanos, y quien no siga ese camino lo más problable es que se muera de hambre en este medio donde impera el capitalismo salvaje. Un robot menos o un robot más, poco le interesa al capitalismo.
Opinión por:

dinosaurio

12 Abril 2008 - 8:46pm
Los chinos se suicidan por falta de afecto y ahora los van a evaluar conel afectograma? Sabios como medio pendejones no? Y no hay posibilidad de inducir al suicidio a los profesores mediocres?
Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador
  • Nuestra edición impresa

    Suscribase aquí
    y conozca todos los beneficios.

    Suscríbase

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2009