Opinión| 9 Mayo 2008 - 10:43 pm
Mockus en su laberinto
Por: Alejandro Gaviria
El ensayo de marras sostiene que el estudio de la política en los Estados Unidos (y en el mundo en general) combina el intenso moralismo de la teoría legal con el descarnado realismo de la ciencia política. Esta división del trabajo, sugiere Williams, se replica institucionalmente en la Corte Suprema (en la cual predominan los argumentos principistas) y en el Congreso (en el cual predominan las razones prácticas y la negociación). Willliams sostiene que ambos enfoques son esenciales, inherentes a la vida y al discurso político: “la existencia de cado uno explica por qué aceptamos el otro”. La política tiene alma y tiene cuerpo, y el fundamentalismo moralista es tan errado como el cinismo realista.
El ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus ha defendido una visión distinta, ha enfatizado un enfoque principista que proscribe los llamados atajos morales. Primero arrinconó a Samuel Moreno al plantearle una disyuntiva extraña entre un gran beneficio social y una pequeña falta moral. Después pidió la renuncia del presidente Uribe al endilgarle que sus medios ponían en cuestión los resultados de gobierno. En opinión de Mockus, la política sólo tiene alma. No tiene cuerpo. “Llevamos muchos años de realismo político”, dijo esta semana. Y su queja insinuaba una añoranza por la cacareada restauración moral.
Uno podría criticar a Mockus por predicar un purismo que él no practicó cuando decidió traicionar a sus electores por una vanidad personal. Mockus no salió de su primera alcaldía por la puerta de adelante. Lo hizo por la puerta de atrás, en busca de un atajo apresurado hacia la Presidencia. Pero mi punto es otro. Yo quiero criticar a Mockus por su egocentrismo moral. Por confundir, como decía John Stuart Mill, los criterios morales que se impone a sí mismo con los que les exige a los demás. Mockus pretende imponerle sus valores a todo el mundo. Esta conducta no sólo es egocéntrica. Denota también una tendencia antiliberal. Totalitaria.
El fundamentalismo moral es perjudicial. Incluso desde un sentido más mundano. Desde la perspectiva de la ingeniería institucional. Hace unos meses, un profesor australiano me decía que las sociedades fundadas sobre el fundamentalismo moral, pensadas por los restauradores éticos, casi siempre terminan sumidas en el caos, casi nunca alcanzan la convivencia civilizada. En cambio, decía el mismo profesor, las instituciones realistas, que enfatizan la cooperación y respetan el individualismo, permitieron, entre otras cosas, que un grupo de delincuentes creara en Australia una de las sociedades más prósperas y civilizadas del planeta. Los regeneradores morales, como escribió recientemente un amigo bloggero citando a un pensador francés, caen fácilmente en el juego de la depuración: los puros buscando a los menos puros para depurarlos.
Decía Bernard Williams que, en sus instantes de ironía, después de una o dos copas de Bourbon, solía pensar que su trabajo como filósofo moral consistía en recordarles a otros filósofos morales algunas verdades acerca de la vida de los hombres que son conocidas por virtualmente todos los seres humanos adultos. Creo que a Mockus le hace falta esa lección, bien requiere una advertencia sobre los peligros del egocentrismo moral.
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Alejandro Gaviria
Opiniones
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Yo soy un académico que ama a Colombia con pasión. Con la misma pasión que la defiendo. De manera muy concreta y directa voy a presentar mi punto de vista sobre lo que creo que Colombia está viviendo. COLOMBIA ESTÁ ENFRENTANDO LA AGRESIÓN DE DOS COMPLOTS, UNO EXTERNO/INTERNO CON EL LIDERAZGO DEL DEMENTE EXPANSIONISTA CHÁVEZ, en unión extrema con el cartel de los narcoterroristas de las FARC, Correa, mafia-castrista, Evo y Ortega. EL OTRO, QUE SEGURAMENTE TIENE UN FUERTE APOYO DE LOS MIEMBROS DEL PRIMER COMPLOT, ES MÁS INTERNO, LIDERADO POR UNA OPOSICIÓN MEDIOCRE, Y MAGISTRADOS CORRUPTOS, que se han aliado para su propósito común de destruir al gobierno, con todos los actores violentos. Este complot interno, cuenta con un gran apoyo en medios, como El Espectador (PARA NADA CREO QUE EL EDITOR PRINCIPAL SEA UNO DE LOS CULPABLES, pero lo veo impotente para ejecutar acciones objetivas sobre lo que estoy describiendo) veladamente en muchos casos (cuando actúa como EL MEDIO DE LA OPOSICION) y demasiado EVIDENTE en otros (CUANDO CREA NOTICIAS QUE SON CORTINAS DE HUMO, QUE NI EL MISMO CHAVEZ SE ATREVERIA A PONER, POR SER DEMASIADO OBVIAS), en falsas ONGs (FALSAS DEFENSORAS DE LOS DERECHOS HUMANOS, como la del terrorista intelectual IVAN CEPEDA, famoso mundialmente por su aberrante ecuación, TLC=APOYO-AL-NARCOTRAFICO), en periodistas exclusivamente dedicados a crear dudas de lo que sea y escribir venenosos ataques con falsas posturas de MADRES TERESA DE CALCUTA, algunos de los cuales participan en ONGs (POR EJEMPLO IVAN CEPEDA, con una columna estrictamente dedicada a destruir el gobierno). El complot interno tiene naturalmente apoyo del demente Chávez y del cartel de los narcoterroristas de las FARC. Luego del informe de la INTERPOL, todo está dado para que los dos complots se caigan. Pero si dependemos únicamente de los magistrados de las altas cortes, todo se va a tapar y en cambio se van a enfilar las baterías sobre el complot interno, donde esos mismos magistrados son la mejor arma de los grupos violentos, de la mediocre oposición y del complot externo liderado por Chávez. COLOMBIANOS, A DEFENDER NUESTRO GOBIERNO, NUESTRA DEMOCRACIA, Y NUESTRO FUTURO. Colombia tiene un extraordinario líder en URIBE, con una gran cantidad de políticos que lo apoyan, igualmente brillantes, con unas FABULOSAS Y COMPROMETIDAS FUERZAS ARMADAS, con instituciones muy sólidas, con UN FABULOSO SECTOR PRODUCTIVO, con una mayoría del país respaldando todo lo anterior, y CON HECHOS DE QUE AVANZAMOS MARAVILLOSAMENTE BIEN en la SEGURIDAD DEMOCRATICA INTEGRAL (que integra la seguridad propiamente dicha, lo económico-financiero, lo social, lo educativo, etc.).
Su estrechez mental (se enfoca sólo en un aspecto de la realidad) y la falta de aproximación histórica a los problemas de Colombia, así como de pertinencia (al estar comentando un artículo que tiene un contenido concreto,diferente al que usted plantea) traicionan su afirmación de que es un académico; y si en realidad lo pretende ser debe mejorar mucho su capacidad de análisis. Por lo demás su comentario es sólo un collage de lugares comunes.
En defensa de la educación y del futuro de nuestro país, expreso mi rechazo a todas las formas violentas, conductistas, persuasivas, sugestivas y engañosas que Alvaro Uribe utiliza en complicidad de algunos medios mercantilistas de la información para enviar mensajes negativos a los niños y jóvenes respecto a la conducta decente y honesta. Sus acciones transgresoras de la ética (moral) reinteradamente de manifiesto, están configurando un nuevo "orden social" o desorden donde predomina el más "vivo, mentiroso y fuerte". Esta afrenta es un delito de lesa humanidad y en honor al rescate de las buenas costumbres, fué que Mockus pidió su renuncia. No Tergiverse las cosas Sr. Gaviria.
El punto de encuentro entre la política y la moral es la educación. Creo que un pueblo sólo puede entender la moral en la política si tiene la suficiente conciencia social de lo que la política representa; y con base en las convicciones personales, el hombre podrá decidir entre el bien común y los intereses individuales. Entiendo la posición de Antanas Mockus, pues en su visión de educador, los dilemas éticos no se discuten ni se priorizan. La elección sencillamente se siente, está implícita en una acción. La elección no se piensa ni se compara, simplemente se toma. El mensaje que recibimos cuando dejó la alcaldía fue precisamente que este país lo necesitaba (aunque no lo sepa). El hecho de que Mockus confiara ingenuamente en la sensibilidad social de este país, no quiere decir que sea un fundamentalista moral (concepto totalmente descontextualizado y arcaico). En cambio carecía de ese componente tan familiar y cercano al que usted se refiere, que reina en este medio: El cinismo político. Con lo cual queda demostrado que hace falta…. ¡¡tanta educación!!
Tanta carreta, tanta cita, para tratar de darle rigor cientifico al escrito, (para que lo entienda Antanas???) a una cosa sencilla, que Pedro Pueblo entiende muy bien: la cultura del narcotrafico caló y se enraizó en la sociedad colombiana, que parhendimos a concicir con cualquier tipo de forma delictuosa qu apareciera: los empresarios encontraron financiamiento barato para sus proyectos, las iglesias, catolicas, protestantes, etc, recibieron las limosnas y diezmos que nunca habian presupuestados, la policia y los miltares se convirtieron en sus guardianes, los politicos sus sacamicas, las actrices - modelos - cantantes, entraron en le club de las Prepago, los lavaperros de los narcos construyeron casas de cemento, (para la cucha) en barrios de invasiòn de carton y madera.
Asi transcurrieron años y años, el delito dejo de ser delito, ser avispado, ingenioso, vivo, paisa, es la connotación del colombiano de bien.
Que le van a preguntar a Uribe, sobre que es delito o no...sobre que es moral o no...que es etico o no. Alvaro Uribe sigue pretendiendo hacernos creer que EL UBERRIMO, fue el unico lugar de Cordoba que no toco el paramilitarismo, y lo del helicoptero de tranquilandia no era mas que su papá lo haia prestado para una vueltica, y que finalmente cualquier "vueltica es sana" con tal de acabar con esos "terroristas de las far!!!!!"
Don Alejandro, ¿por cuántas columnas más tratará de convencernos de que hacer trampa está bien? Es cierto que las cosas no pueden ser 100% legales y morales. Pero de ahí a justificar veladamente la descomposición de la sociedad colombiana hay un trecho enorme. Además, su analogía con Australia es más que forzada, pues a Australia exiliaron a delincuentes de poca o ninguna peligrosidad, más que todo ideológicos. Por tanto, no puede compararse, ni usarse como justificación ese ejemplo. Señor Gaviria, si las leyes son para violarlas, como parece insinuar Usted, entonces simplemente quítese la máscara y dígalo frontalmente. Al fin y al cabo, por estos días la consigna es: Se vale todo!
Hay que aprender a diferenciar entre una explicación que busca comprensión, y una justificación. El columnista en ningún momento a justificado el crimen, pero tampoco justifica a los que creen tener autoridad para llamar criminales a aquellos que no comparten sus "consideraciones" morales.
Señor Gaviria si desde su bien fundamentada nueva retorica, expresa que pedir como un derecho ciudadano la renuncia de un funcionario publico a todas luces viciado por la corrupcion y el crimen, como es el ciudadano Alvaro Uribe, es egocentrismo moral, pues me uno a los muchos egocentristas morales que no sienten miedo al expresar su desacuerdo con un regimen de corrupcion.
Gaviria (Alejandro) en realidad hace rato está tratando de justificar (con toda la bibliografía que ha podido) la componenda del Sr. Uribe. Tanto esta actitud, como la del 84% de los colombianos, demuestra que aquí el fin justifica los medios (y los miedos). Al final, así llegue Uribe a ser salpicado por la parapolítica (como seguramente va a ocurrir) la gente dirá que era "el mal menor" y que "estamos en Colombia". Esto es lo que, con una pseudo-científica explicación nos quiere presentar Don Alejandro.
Me parece excelente la opinión de este columnista. No sé de dónde están metiéndonos otra vez a Mockus por todo lado. Ya no más. Este señor sí, muy inteligente y todo lo que quiera, pero no es el dueño de la verdad ni de la moral y muchísimo menos de la inteligencia.
solo la cultura permite a los pueblos un buen gobierno ...las armas destruyen la democracia
Las tesis que expongo tienen un carácter universal , los invito a un sitio en Internet
http://www.periodistadigital.com/foros/viewtopic.php?t=9172
para poder analizar en profundidad , los aspectos que unen la realidad colombiana a una lucha que debe ser de carácter universal .
Me parece que Alejandro da exactamente en el punto. No puede MOckus ahora decir que es el paradigma de la moral en Colombia. A cuenta de qué?
solo la cultura permite a los pueblos un buen gobierno ...las armas destruyen la democracia
para comprender las tesis que espongo , los invito a un foro en internet en esta direccion
http://www.periodistadigital.com/foros/viewtopic.php?t=9172
solo la cultura permite a los pueblos un buen gobierno ...las armas destruyen la democracia
Mocus fue educado para y por un grupo filosófico incapaz de generar filosofía autóctona, lo que le ha impedido salir de la cueva oscurantista, en la que la universidad latinoamericana , y la cultura que desde afuera le dan a los latinoamericanos,lo que atrapa a sus egresados , por lo cual son una masa “educada” para “hace la Latinoamérica que es ”, es decir seguir, el cursi curso de la “hispanoamericanidad” , incapaz de increpar dentro de un debate filosófico el porque de la tragedia general del tercer mundo y por supuesto la de colombiana , Mocus como cualquier otro mediocre político latino , se ve comprimido a ser parte de una masa que no pude ser mas de lo que su “posición politica nativa aislada le permite” , el no pudo comprender que la ERA ANTINARCOTICOS es una estrategia de neocolonialismo que amerita un gran aporte global o por lo menos del tercer mundo para comprender su nefasto influjo , por lo que aislados estamos como estuvieron los africanos cuando la “ley” era “su condición de ser animales para esclavizar” (la iglesia cristiana no los veía como seres humanos)
Hoy al impulso de la “ley antinarcóticos” se crea todo tipo de manipulaciones jurídicas y horrendos resultados sociales que generan mafia, sin que los ignorantes políticos e ignorantes filósofos como Mocus sean capaces de crear un discurso contestario alguno sobre esta depravada maniobra seudomoral, que lograron universalizar las bestias que hoy están en la punta de esta pirámide que impera el mundo actual , por lo cual es hoy lo que es , por desgracia …… mostrando los nefastos resultados de la realidad que viven el tercer mundo y el planeta en general
Que lastima que este señor con tantos pergaminos colgados, este ahora especializado en defender a un puñado de personajes que cogieron todos los contubernios para llegar al poder, a este señor se le olvida que esos socios que fueron extraditados pusieron su terrorismo al servicio de este proyecto, se le olvida Dr. Gaviria los muertos y desaparecidos de éstos para imponer su ley?. Trata usted de minimizar el hecho de la compra de los votos para pasar el articulito?. Como en economía, Dr. Gaviria vea el conjunto, eso de Yidis fue un delito menor.
Pregunto ya, Cuantos socios tan cuestionados tiene a su haber el profesor Mockus?. Cuantos votos compré el Sr. Mockus?, de la frase ..” Esta conducta no sólo es egocéntrica. Denota también una tendencia antiliberal. Totalitaria. “, que le falta ponerla como coletilla a su defendido?.
Me permito entonces entender que en …” que un grupo de delincuentes creara en Australia una de las sociedades más prósperas y civilizadas del planeta..” esto hace referencia a nuestros delincuentes que entraron un día al congreso tratando de convencernos de ser héroes de la patria. O Dr. Gaviria tantos estudios para arrodillarse ante el poder mafioso de los NARCOPARAMOTOSERRADOS.
Todo laberinto tiene salida, así sea la misma entrada o la salida de emergencia… pero la formula es la base educativa que concilie tradición (realismo) con modernidad (idealismo) donde se marque el límite de la realidad y la polaridad, y asegure la cooperación. Claro, la promesa de la libertad absoluta, la moral oculta y los sistemas corruptos, acaban de asegurar la servidumbre y quedar en el laberinto… En fin todo es un dilema de los filos de la ética y la estética… Válido mirar las causas que por ejemplo llevan a un doctor a preparar un aborto: Si sacar un feto es una urgencia, la ética cambia!!.
Ah, marcar los límites en la competitividad en el futbol, se requiere de toda una ingeniería de cálculos específicos de resistencia, por ejemplo con qué peso se cae esa competitividad, entre eso ABSTRACTO, referido a la moral, ética, educación de los jugadores, y lo REALISTA como son los entrenamientos específicos, dotación de estadios, diferentes materiales y capital. El límite de las estadísticas es el indicador. Claro, clave la evolución y aptitud de la conciencia de las masas y las barras bravas donde están todas las clases sociales. Una reflexión moralista es por ejemplo antes, jugar el futbol femenino era mal visto, hoy hay ligas internacionales y todo un espectáculo, porque más que desfile, hay fútbol, y eso incrementa sanamente la hinchada…¿o no? … Con respecto a los incentivos pues basta con hacer el ejercicio de qué motiva los deportes olímpicos: la onda de la política?, demostrar que un sistema socialista o capitalista prepara mejor a los deportistas?, demostrar quienes no necesitan de dopajes para vencer los récords que humanamente no son posibles (ejempl: los 100 metros en menos de 9 segundos requerirá o cuerpos superformados o entretenimiento de los dioses del Olimpo…) gheysel.blogspot.com
Es claro el desagravio al régimen narcouribista de Alejandro Gaviria, por el pedido de Mockus a la renuncia del Presidente Uribe, donde por lo menos acepta y hasta justifica la actual coyuntura política en su enunciado que " un grupo de delincuentes creara en Australia una de las sociedades mas prósperas y civilizadas del planeta...." lo de prospero y civilizado está por verse en Colombia; lo que si es evidente es el adjetivo calificativo para este grupo en Colombia.
A mi me parece que la columna es inconsistente en su propósito de presentar como fuera de lugar la posición de Mockus., o al menos presenta verdades a medias o ideas muy discutibles. Quizá solo se pueda hacer política con más cuerpo que alma, pero Mockus demostró en su segundo mandato que no hizó política convencional sino que simplemente gobernó , bajo su "egocentrismo moral" , y que le fue bastante bien. Esto demuestra que se puede gobernar sin hacer política común y corriente y que lo que hace Uribe es bastante común pero simplemente no esta bien o no es honesto. Que sea común no indica que sea la manera de hacerlo. No creo que Mockus sea un exhibicionista o un egocéntrico moral, sus opiniones son a la larga mesuradas y si lo calificamos así, entonces todos los que emiten opiniones en el mismo tono y sentido (jefes de hogar, educadores ) son exhibicionistas morales. Además no creo que Mockus tenga un proyecto de sociedad fundamentalista moral que "nos suma en el caos" del profesor Australiano. No encuentro lógico el antagonismo entre sociedad australiana y propueta mockusiana ya que el individualismo y la cooperación son perfectamente compatibles con ser honesto. LA disyuntiva que Mockus le planteo a Samuel no era "extraña" era muy simple,ser honesto o no, Samuel pelo el cobre .
Su respuesta es un buen ejemplo de lo que yo llamaría la confusión mockusiana. Yo actué inspirado por principios éticos cuando decidí no jalarle al narcotráfico. Pero eso no implica que el problema del narcotráfico sea un resultado de la falta de ética colectiva o social, y subrayo los últimos adjetivos. Siempre, en cada momento y en cada lugar, va a existir gente dispuesta a dedicarse a actividades ilegales. En Colombia. En México. En España. Uno puede tratar de liderar una cruzada moral en contra de los malos o del narcotráfico. O puede crear una cátedra obligatoria de cívica. O predicar los valores cada noche en el noticiero. Todo eso suena muy bonito pero no lleva a ningún lado. Yo prefiero insistir en la utopía de la legalización.
NO MAS « R E E L I G I O N ». Basta ya! No aguantamos mas al « SEMINARISTA». Ayudemos a “ PERSUADIR” a la gente que continua dando respaldo a un Gobierno plagado de corruptos como nunca.Estamos al borde del abismo. Es VERGONZOZO lo que pasa en Colombia. Hasta cuando vamos a “REACCIONAR”!!
Muy paradojico lo que ud. pretende con su colimna. Decir que Mokus es: TOTALITARISTA, EGOCENTRISTA, MORALISTA, ANTILIBERAL....! es una pendejada muy grande. Usted con todo respeto lo que esta es "MEANDO FUERA DEL TIESTO". Esos calificativos que pretende estupidamente colgar a Antanas, son junto con muchos otros de ese talante, los que acompanan la personalidad y caracter de « El Mesias », o « El Hombre de la inteligencia superior ».
Alejandro, si el narcotráfico no es tambien un problema etico, cómo es que usted y yo, por sólo dar dos ejemplos, no nos dedicamos al negocio a pesar del margen de rentabilidad que tiene ese negocio. Me crie en Armenia en tiempos de Ledher y la opción de vinvcularse con su organización era una posibilidad. Muchos de mis amigos lo hicieron, yo no lo hice por una razón moral mis padres me enseñaron que debìa trabajat honradamente. Pensar que ese puede ser un codigo de conducta que puede ser acatado por la mayoría no creo que me haga totalitario, porque en ultimas se trata de una opcion individual. Eso sì, no creo que deba volver esa norma de conducta obligatoria, pero tampoco creo que Mockus vaya en esa dirección. ¿Que usted no se haya dedicado al narcotrafico es un cálculo racional puro o hay algo de comportamiento etico?
Felicitaciones Alejandro, tanto por su excelente artículo como por sus muy fundamentados comentarios. Me parece genial que participe en el foro. Lo que es claro es que Mockus es muy oportunista y el momento se presta para que aparezcan "madres Teresa de Calcuta" por todos lados. Mockus falla adicionalmente en su lógica matemática y democrática, al punto que finalmente no resiste mucho análisis su comportamiento, para entender que es sólo eso: UN OPORTUNISTA TRATANDO DE PESCAR EN RIO REVUELTO. Lo simpático es que el río lo revolvieron los mismos que lo quieren aprovechar.
La afirmación de unas normas de ética política no pueden excluir ni la negociación ni los juegos de intereses personales en el ejercicio de la política, pero sí los tienen que presidir. Para vivir en sociedad hemos de convenir que esos principios están de unas u otras maneras encarnados en la ley, y en caso contrario estaremos en la obligación de debatirla y promover su derogación o su modificación. Quienes consideren por ejemplo, que el delito de cohecho debe ser suprimido del código penal o modificada su tipificación, deben promover el debate democrático respectivo; en una democracia todo debate es válido. Resulta entonces obvio que la aplicación de principios éticos no excluye sino que preside los juegos de intereses y de incentivos individuales o de grupo. Gaviria se equivoca cuando le endilga a Mockus una supuesta negación a toda negociación política; un mérito muy reconocido a su rectoría en la U.N. fue precisamente la negociación de incentivos salariales a la producción académica de los profesores, pero eso sí, todo a través de la ley, con toda la transparencia y toda la publicidad. Menos es Mockus un totalitario que pretenda imponer nada a la fuerza. Simplemente es un defensor minoritario de la ética ciudadana, un simple predicador en el desierto moral colombiano que inexplicablemente está siendo linchado por otros opinadores de mejor moral, o moral oculta o sin ninguna. Quizá por su condición de mayoría se sienten exonerados del debate sobre ética política que hace falta hoy en la sociedad colombiana.
Antipático: creo que la discusión es más compleja de lo que usted plantea. Si simplemente se tratara del acatamiento de unos principios ético-políticos, “expresados en normas de diferente naturaleza”, no habría nada que discutir. Pero esos principios no están todos escritos, no son todos explícitos, son un proyecto en construcción. Mockus cree, por ejemplo, que los principios éticos prohíben cualquier tipo de negociación política. Este es un principio ético o una postura moral, el nombre no importa, que no es compartido por todo el mundo. Pero Mockus pretende imponerlo a la fuerza, con una pedagogía que a mi me parece chocante, que involucra formas de linchamiento moral como la intentada en contra de Samuel Moreno. El totalitarismo siempre ha intentado metérsele en la cabeza a la gente. “Gobernar es educar” decía Lenin.
Saludo al Dr. Gaviria y a los demás ilustres foristas de hoy. La argumentación de Mockus no es moral, ni filosófica, sino política. Él mismo enfatiza que el asunto no es simplemente jurídico, sino político, y en ese terreno plantea la necesidad de la renuncia de Uribe. Por lo tanto lo que plantea la columna de Gaviria puede ser otra discusión, incluso muy interesante en las circunstancias actuales del país, pero de ninguna manera una refutación a lo que Mockus planteó. La discusión “principismo” vs. “realismo” como la propone Gaviria no arroja luces sobre el tema de las renuncias en política. Tanto es así, que desde una postura realista, pragmática y “corporal” podrían ser igualmente argumentables las renuncias en el Uribismo. Es tan realista el Comisionado de Paz cuando pide la disolución de los partidos uribistas como Mockus cuando pide la renuncia presidencial. Ni usted, ni el congreso, Dr. Gaviria, son los únicos dueños del realismo colombiano. Para mí, la discusión que trae la columna, aunque no se lo haya propuesto, es sobre principios (repito: principios) de ética política, aunque Gaviria nunca usa la palabra “ética” y en cambio usa “moral” catorce veces, lo que expresa una confusión que no nos puede despistar. Toda la argumentación gira alrededor del supuesto totalitarismo y egocentrismo moral de quienes confundimos los criterios morales propios con los que les exigimos a los demás, como si a los demás fueran exigibles conductas que nosotros mismos no practicáramos. Precisamente las normas que un sujeto acata, son las que legítimamente puede exigir que otros cumplan. (ojo que no estamos hablando de normas morales sino de principios de ética política, que es distinto). Es de la práctica del derecho y del acatamiento de la norma, de lo cual deriva la legitimidad del ejercicio político y por lo tanto la posibilidad de exigir acatamiento a los demás. Por eso la civilidad política y la democracia como sistema de convivencia social, está fundamentada en unos principios ético-políticos que los ciudadanos tenemos qué acatar y exigirnos cumplimiento mutuamente; esos principios están expresados en normas de diferentes naturalezas. Si a esto lo llamamos totalitarismo o antiliberalismo, creo que no sabemos de qué estamos hablando.
Don Alejandro: A pesar de que pareciera estar haciendo un mandado, de todas formas quiero felicitarlo por dar la cara para el debate en el foro, que se incentivaran conceptos de altura aunque el Dr Jaramillo no salga de sus laberintos, menos el Presidente y por supuesto Ud.
Alejandro, el problema del narcotráfico es ante todo un problema de oferta y demanda, es decir económico, pero también de falta de Estado, es decir, político y, por supuesto, de laxitud moral porque mucha gente ha aceptado que esa es una actividad legítima de ascenso social y económico. En esa medida, la discusión sobre la parapolítica también es un problema moral, o mejor ético, porque se permitió que ciertas conductas fueran aceptadas como legítimas en muchas regiones de Colombia. Cuando va a la Costa, por ejemplo, le dicen a uno que desde Bogotá no se entiende lo que pasó con el paramilitarismo, que habia que estar allí para entemder lo que pasó. Bueno, ponerse de acuerdo en que para defenderse de la guerrilla lo que había que hacer era apoyar al Estado - empezando por pagar más impuestos - y no aliarse con criminales, no creo que sea fundamentalismo moral. También descreo de los restauradores morales, y no creo que Mockus sea uno. En su alcaldía el tema de los incentivos fue clave, mucha gente pagó más impuestos no como resultado de una cruzada moral sino de un esquema de incentivos eficaces. Yo no hablo de moral, prefiero hablar de recuperación de la etica para la política.
Qué enrevesada manera de decir, don Alejandro, que se vale actuar en contra de la moral y de la ética. Lo simpático es que lo que está diciendo con su columna es que la manera en que está actuando el Gobierno es inmoral, pero hay que tolerarlo.
Alejandro: saludo cordialísimo también de mi parte. Y mis respetos por su actitud de columnista que acepta salir de su nicho y debatir posiciones.
Jorge Iván: Varios puntos: (1) el cumplimiento de las normas, de la ley como cuestión de principio, es importante para el desarrollo y la convivencia; (2) los esfuerzos de Mockus, puntuales, limitados, no todos exitosos, en este sentido fueron importantes; (3) pero yo no creo en la ingeniería de valores a gran escala, ni creo (me parece absurda la hipótesis, en verdad) que el problema de la droga en Colombia sea el reflejo de una falencia moral. Con respecto a North, usted olvida un punto fundamental: su insistencia en los incentivos. En suma, yo dudo de las intenciones y los métodos de los grandes restauradores morales.
Me remito a la columna:
Se critica a Mokus por engañar a sus electores?
Que raro Uribe dijo que no se reelegiría, eso da empate.
Ojala Uribe solo se dedicara amostrar el trasero y no a nombrar paracos en los cargos ni a comprar reelecciones.
Cuando dejaremos de argumentar con palabras de extranjeros, colombina es otra cosa no hay parangón, aquí la derecha construyo una cloaca desde hace muchos años.
aquí se arregla todo como lo ordene Ardila Lule, sarmiento angulo,Fabio Echeverri y Don Berna.( A propósito nadie le a dado las gracias a don berna por haber matado a los asesinos de Jaime Garzon?) tan lindo el.
hoy a pesar de que dicen tener el 84% viven cagados del susto, la conciencia es jodida no.
Alejandro, ¿entonces con qué nos quedamos, con el relativismo moral de que todo es justificable? De entrada me parece que llamar toitalitaria la posición de Mockus es una exageración y un uso inadecuado de categorías políticas. Puedo aceptar que es una posición moralista, ¿pero antiliberal? Me pregunto si no se hubiera necesitado cierto principismo, cierto fundamentalismo moral para decir no, allí donde políticos veían razonable hacer alianzas con criminales para enfrentar un mal menor. Hace cuanto tiempo esta sociedad no debió haber aplicado un freno moral al narcotráfico y a la cultura del atajismo. Las sociedades se orgainzan políticamente y tratan de ponerse de acuerdo sobre ciertas pautas normativas, defenderlas no es moralismo, si la realidad cambia, por supuesto que las instituciones deben cambiar. Eludir el cumplimiento de la ley está en la raiz de los males de esta sociedad, que Mockus defienda el mínimo de principio de cumplimiento de las normas, de respeto por las reglas de juego no lo hace totalitario. Buena parte del desarrollo de los últimos tiempos en las sociedades industrializadas, se debe al respeto de las instituciones (North y cia.), que alguien defienda esa causa en este país anómico debe ser motivo de elogio y no de repudio.
Gracias a todos por los comentarios. Guillermo: Ya la cosa está clara. Usted dice que mi escepticismo es algo facilista y yo digo que su moralismo es algo oportunista. Pero el desacuerdo no es insalvable. Yo reconozco que mi escepticismo es parcialmente afectado. Es una reacción al exhibicionismo moral que encuentro a diario en la presa colombiana. La vanidad del corazón disfrazada de rabia del corazón, si me permite una expresión gráfica. Además, en la práctica, ya no en la discusión general, sino el estudio de casos concretos, el acuerdo es más sencillo. Usted dirá que los principios son importantes y yo le diré que estoy de acuerdo, pero le diré también que el cambio social, las reformas eficaces deben incorporar cierta dosis de realismo político, un entendimiento de los incentivos y del comportamiento humano. El idealismo, en otras palabras, debe complementarse con el realismo. Alguna vez habíamos tenido un dialogo parecido, a propósito del fútbol si mal no recuerdo. Saludos.
Para quienes no sabemos un carajo de filosofía, algo así como el 95% de los colombianos, la discusión entre Alejandro Gaviria y Guillermo Jaramillo nos parece interesante y aburridora al mismo tiempo. Interesante porque dicen "cosas bonitas", y aburridoras porque no las entendemos. Pero guiados por la lógica e inspirados por los principios y los valores que nos enseñaron nuestros padres y maestros, creemos que el doctor Mockus tiene Razón. O se es moral o inmoral pero no ligeramente inmoral. Tildar de fundamentalista a quien considera que debe exigírsele a los gobernantes ser totalmente fieles a la ética y a la moral, es generar y legitimar espacios para la degradación del ejercicio político.
Fernando, he leido todos los comentarios a esta columna del Sr. Gaviria, incluyendo, por supuesto la discucion con Guillermo Jaramillo, a la que usted hace referencia. Su comentario, hasta el momento, es el que mas me llama la atencion, porque recoge de manera magistral, lo que realmente es importante para los que nos consideramos decentes. Me aterra la posicion de muchos foristas y, claro esta, la del columnista, que muy al estilo uribista, pretende restarle valor a la moral, como si esta fuera una mercancia que se pudiera regatear. Tiene usted toda la razon: Se es correcto o no se es. Aquellos "atajos", que en la politica se consideran "normales", no son otra cosa que actos inmorales a los que nos quiere acostumbrar este gobierno ilegitimo, con sus frases famosas como la de que "el gobierno persuade...". Lo unico que queda claro, y recogiendo otra frase del mismo presidente, es que "la politica es una farsa", sobre todo la de su autor.
Los valores, la etica, los principios no se imponen son de caracter obligatorio en una sociedad que quiere salir del atolladero donde impera tanta podredumbre sobre todo de la clase politica, por eso no encuentro acertada su opinión, parece ser que es ud amigo de las viejas costumbres de hacer politica, del nepotismo, clientelismo etc, con que clase valores fue educado, realmente el Dr Mockus es una persona digna y de las mejores cualidades morales, persona que cuando ha ejercido la función pública lo ha hecho sin tacha alguna lo que le da toda la autioridad moral para exigir comportamientos que no atenten en contra del beneficio colectivo como en el caso del Dr Uribe quien uso toda la maquinaria estatal para impulsar su propia reelección, le parece un asunto de poca monta?
Para Leviatan: Las mayorias no siempre tienen la razón y lo peor en estos casos es que solo con el tiempo se da paso a la verdad, cuando el daño esta consolidado, el fín no justifica los medios, nuestros lideres deben darnos ejemplo de pulcritud y honradez , deben ser garantes de la constitución y la ley maxime cuando se trata del primer mandatario,.
Por definición, los valores y los principios son de carácter subjetivo. Decir que deben imponerse no lo hace diferente a las Farc, a Bush o a miles de ejemplos mas que consideran sus "principios" como universales.
Se le olvida un pequeño detalle y es que se necesita mas que "maquinaria estatal" para impulsar la reelección, ya que sigue siendo respaldado por la mayoría del pueblo colombiano, le parece eso de poca monta?
EN paises de cultura politica baja, casi nula como la nuestra ( Birtie Crave) un debate o foro sobre moral, etica, pragmatismo, fundamentalismo moral, etc, en una sociedad narco-fundamentalista, es inocuo. Saldran los curiosos, neofitos y no, a experimentar con palabras rebuscadas o abstractas a defender sus posiciones mas personales (En el caso de Alejandro Gaviria y su esposa) combianandolas con cierto toque politico-filosofico. El profesor Antanas, no se enreda en dialecticas justificatorias de la teodo-logia yidesca hoy tan en boga, de que nadie (nisiquiera Dios) tiene suficiente etica ni moral para pedirle la renuncia a un ser superior como Uribe. Amigo Alejandro leer a Williams o a Stuart, no te liberaran jamas de la angustia que te provoca que Uribe sea juzgado no por la inmoralidad evidente de sus actos, sino por su incapacidad de detener el hundimiento de su monstruo de mil cabezas.
Lo irónico de todo es que, mas allá de que Mockus sea un fundamentalista o no, difícilmente puede exigir a Uribe su renuncia por ética sin perder algo de la suya al obtener directa o indirectamente un beneficio de los resultados que sus exigencias conllevan.
Es curioso que Mockus, el Polo y otros actores politicos critiquen al gobierno por usar atajos, y al mismo tiempo exijen nuevas constituyentes y renuncias, cosas que podrían considerarse a su vez como atajos.
Saludos.
Ser totalitario no debe confundirse con plantear ideales, o definir dilemas éticos. Hablar de fundamentalismos morales en el caso de Mockus, creo, no aplica. En últimas la idea que expone Mockus que es valiosa, consiste en que si la reelección fue posible gracias a una "jugada sucia" el resultado está viciado. Aunque es claro, el presidente no va a renunciar como tampoco renunció Samper en su momento. Ahora pienso que muchos de los que desean que Uribe se quede, sienten lo mismo que aquellos en el caso de Samper, ahora están en los zapatos de los otros y viceversa... QUÉ PARADOJA.
ESTOY DE ACUERDO QUE LA POLITICA TIENE ALMA Y TIENE CUERPO; SI LA POLITICA TIENE ALMA PODRIA DECIRME DONDE SE ENCUENTRA ESTA, PORQUE DE LO QUE SI ESTOY SEGURO ES QUE LOS POLITIQUEROS QUE AFLORAN EN NUESTRO PAIS TIENEN EL CUERPO DE LA POLITICA EN ESTADO DE DESCOMPOSICION.
Lo felicito Alejandro por tomarse la molestia de argumentar su posición aunque sé que pronto se cansará (dada su inutilidad), teniendo en cuenta que las posiciones de centro (ideales en todo) son predeciblemente contra-argumentadas sobre todo por los "fundamentalistas hipócritas" que abundan en la teoría pero no en la práctica y poco pro-argumentadas por los "realistas cínicos" que abundan en la práctica pero no en la teoría. No por nada en USA sus dirigentes (políticos y económicos) tienen mucha moral de dientes para afuera, pero más practicidad a la hora de actuar.
Opinión por:
SiQuieraSeMurieronLosAbuelos
11 Mayo 2008 - 4:38pm
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Es una vuelta muy larga para defender lo indefendible. Yo me quedo con galileo: Dato mata teoria. Realidad mata filosofia. El voto de Yidis fue comprado. Esa es la realidad. Y contra la realidad no hay filosofia que valga. Voto comprado configura cohecho. Solo falta encontrar el comprador. Todos sabemos que hubo un comprador. Todos sabemos que Uribe participó en la compra. Todos sabemos que esto será ,uy dificil de probar en las cortes.
Siquiera se murieron los abuelos
Sin ver cómo se mellan los perfiles.
Bajo esa misma lógica, a Uribe lo respalda un 84% de el pueblo colombiano por lo que no hay filosofía, ni principios ni derecho que valga; lo que diga el, es la voluntad del pueblo...el problema del simplismo.
Existe un libro que se titula "sobre las libertades" del filosofo John Rawls en la que plantea que una sociedad más o menos desarrollada necesita estar conformada por ciudadanos éticamente responsables que tengan la libertad de autorregularse individual y socialmente. Una sociedad basada en el ejemplo y el conocimiento, en el estado de derecho y las instituciones democráticas. En teoría según nuestra constitución y nuestras instituciones Colombia debería ser una sociedad avanzada capaz de asumir sus conflictos y superarlos efectiva y racionalmente pero desafortunadamente no lo somos, para llegar a ser éticamente responsables se necesitaría un esfuerzo educativo muy grande para enseñar a los ciudadanos como funciona un estado democrático y la responsabilidad individual de dar y exigir ejemplo sobre todo cuanto más poder se tenga. Estoy de acuerdo con Rowls y con la valiente y oportuna exigencia de Mockus al presidente Uribe. Una sociedad para regularse no solo precisa de las instituciones también precisa de una pedagogía del derecho y la democracia en cabeza de las principales autoridades que deben ser las primeras en ejercer el juego limpio.
No, mi querido Alejandro, no. A ver, a ver. Pasé del fundamentalismo de Bush al argumento de Williams, no abruptamente sino, por el contrario, como el paso siguiente, necesario, de la argumentación, para mostrar que hay maneras no fundamentalistas de sostener que todavía es posible atenerse a verdades, y que, aunque éstas no sean trascendentes (es decir, fundamentadas en algo no discutible, no cuestionable, más allá de toda duda, escritas en el cielo, respaldadas por Dios o por sus delegados en la tierra), el escepticismo no es la única salida. El problema del escepticismo es que le basta un principio abstracto (negar la posibilidad del conocimiento, o de la creencia moral justificada, o de razones válidas para ser moral, no sé cuál será su definición) para lavarse las manos con respecto a verdades que exigen definición, y proclamar que entre el escepticismo y el fundamentalismo no hay medio: quien no es de los nuestros, es decir, escéptico, se condena como fundamentalista y listo. ¿Le suena? ¿Le gustaría que le dijera que su posición es la de Bush y Rove, pero boca abajo? Pues, bien, ahí está. Cuando yo hablo de relativismo moral, usted se rasga las sagradas vestiduras de escéptico y lo único que se le ocurre es poner el grito en el cielo: Bush, es Bush disfrazado de izquierda. Mi querido Alejandro: ni Bush, creo habéselo demostrado hasta la saciedad, ni socialismo del siglo XXI, ni ninguna otra de sus manidas fórmulas para poner al adversario en un esquema fácilmente rebatible. Por eso me he demorado en esta discusión: para mostrarle que así no se discute. Usted afirma que Mockus tiene un “enfoque principista”, que “predica un purismo que él no practicó”, que cree que “la política sólo tiene alma, no tiene cuerpo”, en fin, lo trata de “antiliberal”, “fundamentalista” y “totalitario”. Es demasiado, me parece, para un pobre hombre cuyo único pecado es haber dicho que el presidente debería renunciar si se le demuestra que compró los votos decisivos para legalizar la reelección. Veo mucho de cinismo realista en la andanada contra una persona que toma una posición valiente, por convicción moral, frente a una verdad concreta insoslayable. Lo que yo pienso, al leer su columna, es que algunos ya decidieron que, como la política dizque tiene alma y tiene cuerpo, eso autoriza al cinismo realista para pasarle todas las cuentas de cobro al supuesto fundamentalismo moral. Pero se indignan cuando sucede a la inversa.
Estimado Guillermo: Su última respuesta es confusa. Usted dice, primero, que lo de Bush es distinto porque atañe al fundamentalismo religioso. Y pasa, después, a explicar su referencia a Williams, soslayando la conexión que usted propone (y que yo había criticado) entre el “relativismo moral” y los males del país. Me parece que usted cambia de tema abruptamente sin llegar al punto de mi crítica. Pero ya veo que estamos cayendo en un dialogo de sordos. Usted dice que mis argumentos son lugares comunes. Yo digo que los suyos son predecibles. Usted me acusa de falta de racionalidad y cita frases que yo había escrito, ironizando, para mostrar su falta de originalidad. En fin, vueltas y más vueltas. En todo caso, su asociación de los males del país con el relativismo moral me parece simplona. No precisamente una muestra de la argumentación sofisticada que usted predica.
Así que ahora no se puede hacer juicios éticos. Cualquiera que plantee ideas para una ética pública y las aplique al caso moral concreto, es un fundamentalista egocéntrico y antiliberal.
Que Mockus ejerza su derecho a pedir responsabilidad política lo convierte entonces en un "principista", alienado de la realidad, a pesar de lo aterrizada que resultó su administración en temas como el manejo de las finanzas del distrito, la cultura ciudadana y el establecimiento de unas políticas que trascendieran los gobiernos de los individuos.
A Mockus sólo lo pueden atacar recordando la renuncia a su primera alcaldía, a diferencia de tantos otros que se pavonean con qué majestad a pesar del rabo de paja que los adorna y el olor a alcantarilla que los acompaña.
Prefiero un "principista" como Mockus, fiel a una ética y unos principios, que por otra parte no son la gran cosa,
que otros "principistas", fieles al príncipe, quienes aluden al argumento de autoridad (falacia ad-verecundiam) con "profesores australianos" sin nombre. Claro faltar a la lógica no es un problema cuando el fin justifica los medios.
Síga UD., señor columnista, siendo "principista", del Príncipe del Ubérrimo, que poco coraje se necesita para ser lambón. En cambio, se requiere verdadero coraje para pedir la renuncia de un presidente rodeado de borregos al 84%, que como UD. saltarán con argumentos seudo filosóficos y ataques personales, con lo único que tienen para darle a Mockus: haber renunciado para aspirar a la presidencia en un momento de crisis nacional.
Es curioso como la "ética" retumba y los principios se vuelven imprescindibles a la hora de defender a Mockus, y sin embargo, escasea cuando se determina que el 84% de los que no coinciden con su opinión política son "borregos".
Apreciado Alejandro: digo que su infantil salida, al comparar mi posición con la de Bush o Karl Rove, es tontarrona, porque confunde dos cosas muy distintas. Lo de Bush es fundamentalismo, en el sentido estricto de la palabra, no en el sentido difuso en que usted acostumbra utilizarla: las verdades de Bush pretenden fundamentarse en un principio trascendente, de orden religioso. Yo le argumenté, valiéndome del mismo autor citado por usted, Bernard Williams, que la verdad, no obstante haber perdido su fundamentación trascendente, es una institución social frente a la cual todavía hay responsabilidades, como también virtudes civiles para defenderla, como la veracidad, el coraje e, incluso, la intransigencia, en ciertas situaciones. Relativismo, pues, significa, en el contexto de nuestra discusión, incapacidad, o desinterés, para tomar posiciones con valor, y escaparse por el atajo de un cómodo, y pretencioso, escepticismo. Por ejemplo, algunos lectores lo insultan a usted con la sospecha de que, detrás de su relativismo, esconde intereses de colaboración con este gobierno. Yo no lo creo. Me parece que lo suyo es mera pose intelectual. Al contrario de hacerle imputaciones morales, lo que yo creo es que sus carencias son de argumentación. Espero que ahora sea claro para usted por qué frases suyas como “ciertos sectores que se autoproclaman progresistas caen en las compulsiones de la derecha más recalcitrante” o “la restauración moral, el nuevo amanecer, el hombre renovado” o “la podredumbre ética de los diferentes” (sic), son verdaderas tonterías, lugares comunes, que mal pueden preteder reemplazar los términos racionales de un debate que usted parece no haber comprendido todavía.
Guillermo: decir simplemente que un argumento es tontarrón es (sin duda) un atajo. Yo no creo que propiciar un debate sobre el oportunismo moral de la izquierda infantil (que antes odiaba a Mockus y ahora lo defiende) sea meterme en problemas. Pero, claro, siempre es más fácil rasgarse las vestiduras ante la bajeza moral de nuestra sociedad y la podredumbre ética de los diferentes. Yo no diría que su discurso tontarrón. Pero sí es tristemente predecible.
Alejandro: o yo no entendí nada o usted no entendió nada. Cito al profesor Williams con la intención de contraargumentar en su propia tónica. Lo de Bush o Karl Rove me pareció más bien facilón y, excúseme, tontarrón. Lo del postmodernismo, sin pertinencia para la discusión. Ya sé que usted no tiene muy buena formación filosófica, se le nota, y eso ya lo habíamos discutido en otra ocasión. Lo que me llama la atención es su manía de meterse en líos por culpa de su dilettantismo filosófico y luego salir con el chorro de lo que sabemos, como sucede en su respuesta que, sin embargo, le agradezco.
El moralismo es problema de todas las religiones (musulmanes, budistas y sus zamurais, de los indios, de los negros, etc) pero lo que importa de toda esta historia es DESCOMPONER LOS VALORES EN FRACCIONES POSIBLES PARA TODO EL MUNDO. TODO ES LABERINTO, el asunto es salir de éste o ESTABLECER UN “HIPERVÍNCULO” (con disciplina, tecnología, y conocimiento) para romper la flecha y ENCONTRAR LA CLAVE Y RESOLVERLO…qué importa si el atajo es moral? Lo que importa es que el atajo sea realista y no afecte a un tercero… cuanto más prudencia haya del político y fortaleza por parte de quienes encarnan las instituciones, mejor, mucho mejor.
¿Imponer valores o mostrar valores es el laberinto de Mockus? no seamos tan moralistas, creo que fue el mensaje de Mockus cuando se bajó los pantalones ante estudiantes de la UN… Todos somos iguales eh!… Un acto de MOSTRAR valores ¿o no?
Lo de las copas de Bourbon y el moralismo, me hace recordar la PARÁBOLA DE LA EMBRIAGUEZ: En un pasaje de san Juan, se acabó el vino en una fiesta, y le dijeron a Jesús: Jesús, Jesús, qué hacemos?, se nos acabó el vino y hasta ahora empieza la fiesta y hasta ahora se está entonando la gente… y Jesús dijo: Upz que mal, señores traigan esas tinejas llenas de agua… y Jesús convirtió esas aguas en vino y dio a beber a todos… Pregunta para Jesús: ¿Jesús ud convirtió esas aguas en vino de verdad?, en la bebida espiritual bourbon marca Jack Daniel´?, o las convirtió en sabiduría? La gente se emborrachó de vino o whisky?, algo pasajero donde nadie se acuerda al otro día de ningún moralismo, o ud. realmente dió de beber sabiduría, y embriagó a la gente de algo permanente y firme como sí lo es la sabiduría?
Ah, un feliz día para todos en este “ do(r)mingo” de `madre prudencia`… … ¡Oh, mamá, hazme la persona más divina y puritana… je,je!
Nota: gobernar es decidir, es un privilegio, y a veces una servidumbre… Solo quien tiene convicción es capaz de dar la acción… Es increíble el patrimonio y la capacidad de liderazgo que Juan Pablo II mantuvo hasta el final de su vida, y era su creencia en unos valores universales y la determinación necesaria para defenderlos siempre y en todo lugar. Como lo decía un político español: “cuando se toma una decisión, cuando se decide, se debe hacerlo con todas las consecuencias “… “cuando pierde de vista la decisión que le da sentido, se produce la perversión, la disolución de la acción política…” “En política, no solo se trata de escuchar qué se va a ser, sino en ver qué se hace realmente. Así se plasman esos principios, y así pueden ser juzgados… “
- gheysel.blogspot.com -
e-lector: gracias por la respuesta. Todos tenemos nuestros sesgos. Yo tengo cierta aversión en contra de los sermones y a los sermoneadores. La política incluye los principios pero también incluye otras cosas. Tan equivocados están, en mi opinión, quienes sostienen que la política sólo tiene cuerpo como quienes afirmas, indignados, que solo tiene alma. Saludos.
Estimado Guillermo: me causó un poco de perplejidad su expresión “un país destrozado por el relativismo moral”. Parece sacada del último discurso de Bush o de la última declaración de Karl Rove. Bush lleva ocho años proclamando la importancia de la “claridad moral”. Es curiosa la facilidad con la cual ciertos sectores que se autoproclaman progresistas caen en las compulsiones de la derecha más recalcitrante. A veces me parece que hay cierto oportunismo (cierta impostura) detrás de estas posiciones. Todavía me quedan algunos años para retirarme. Mientas tanto seguiré insistiendo en la necesidad del escepticismo, de la crítica a quienes nos prometen la restauración moral, el nuevo amanecer, el hombre renovado, el socialismo del siglo XXI, etc. Pd: Yo no soy filósofo. Ni conozco a cabalidad el pensamiento de Williams pero presentarlo como un cuasidefensor del postmodernismo es francamente equivocado.
El profesor Bernard Williams defiende lo contrario de una teoría pragmática de la verdad: sostiene que la verdad, aunque carezca de fundamentos trascendentes, sigue siendo una institución humana que sólo se sostiene si ciertos hombres, que están en posición social para incidir en ella, no sólo formulan distinciones entre verdadero y falso sino que acompañan esa discriminación conceptual con las correspondientes virtudes: veracidad, valor e, incluso, intransigencia, palabra utilizada por Williams en su último libro Truth and Truthfulness, 2002, Princeton University Press, p.269. Lo que habría que ver, entonces, siempre desde la perspectiva de Williams, es la razón y las motivaciones para la acción en cada caso. Y más cuando se trata de agentes que, por oficio, están todo el tiempo en relación con la institución de la verdad, como legitimadores o deslegitimadores. Creo que el profesor Mockus se está refiriendo a las virtudes que acompañan, o deberían acompañar, a las profesiones que se ocupan de la verdad en la vida social. Y de nada vale cuestionar a quien toma partido por la virtud, sólo con el argumento de que a veces no es virtuoso. Eso sí que no honra a nadie, pues el solo nombre con que se conoce esa actitud ya repugna: fariseísmo.
CON QUE MORAL CRITICA ESTE SEÑOR A MOCKUS? QUE LASTIMA TANTO ESTUDIO PARA QUEDAR AL SERVICIO DE LA MAFIA Y EL CRIMEN!
Ya no debemos expresar !Adelante Presidente ¡ sino una frase más acorde con la realidad historica y judicial: ! RENUNCIE PRESIDENTE ¡
Aparentemente éste señor Alejandro Gaviria es un lector que mal interpreta a quienes lee y trascribe en su columna de opinión, que no es tal por lo anteriormente mencionado. Si algo ha caracterizado al Uribismo, es el hecho de tergiversar, desvirtuar y ocultar la verdad. En el plano filosófico del Uribismo, la ontología del Uribismo, surge de una aberración moral que pretende obtener y acaparar la mayor cantidad de riquezas y poder sin importar los medios que se utilicen. El Uribismo, se encuentra fundamentado en la distorsión de los valores tradicionales como el trabajo, de ahí que el slogan presidencial sea “trabajar, trabajar, trabajar”, en qué? No interesa, así me permita acumular riqueza y poder. Para qué? Para mantener un status propio de poder y riqueza, que puede ser licito e ilícito. Dentro del Uribismo, se ha cambiado la concepción de legalidad. Es decir, es legal todo aquello que los Uribistas consideran legal, así se incurra en conductas tipificadas como delitos, de ahí la frase del Presidente “Voten, voten antes de vayan a la cárcel” y esa otra “el gobierno persuade y no compra conciencias” así se este incurriendo en el delito de cohecho propio e impropio. Por eso no demoraremos en acudir a los argumentos de algún jefe narco paramilitar, expresado a través de alguno de sus abogados que justificarán el desplazamiento de millones de Colombianos, por una forma perversa y corrupta de persuasión; la del homicidio, la moto sierra y la amenaza de negociar con las viudas. Causa sorna, el hecho de que el señor Gaviria acuse a Mockus y a la Corte Suprema de Justicia, de fundamentalismo moral. Primero, porque para que se dé esa rara especie de fundamentalismo por no decir inexistente se requeriría que fuera estático, lo cual no ocurre con la moral, que es un complejo sistema dinámico, aunque imperceptiblemente lento. El autor de la columna, al igual que la gran mayoría de embusteros Uribistas, pretende volver la argumentación de Mockus, eminentemente ética y moral para alejar la discusión de un tema legal, jurídico cien por ciento, aunque tenga implicaciones éticas y morales que son la preocupación menor de Uribe y sus seguidores.
SU COMENTARIO, TOTALMENTE CORRECTO, NO PUEDE SER ENTENDIDO POR GENTE COMO ESTE GAVIRIA, NEOLIBERAL PRO GRINGO A QUIENES NO LES INTERESA SI NO REGALAR EL PAIS Y MANTENERSE COMO SEA EN SUS PUESTOS. QUE CHIMBO TANTO ESTUDIO PARA ESE RESULTADO.
TE DUELO LA OPINION DE MOCKUS PORQUE ESTA TOCANDO AL QUE TIENE A TODA TU FAMILIA INCLUIDAD TU ESPOSA EN GRANDES PUESTOS ESTATALES, Y DE PRONTA ESA BUENA VIDA SE TE VA AL SUELO
Brillante artículo Alejandro Gaviria. Es muy lamentable que los políticos colombianos de la oposición adopten, por el interés de destruir al gobierno, unas posturas de "madres Teresa de Calcuta" que muy rápidamente los lleva a contradecirse. El resultado es contrario al que buscan. El país los ve como oportunistas baratos e hipócritas. Finalmente la política en Colombia y en el mundo entero exige acuerdos, alianzas temporales, negociaciones incluso con actores violentos como las que Colombia ha realizado con guerrilleros, narcos, paramilitares, etc., como para ahora, los que menos tienen autoridad moral, adopten posiciones tan puristas y populistas baratas. Colombia está cansada de bla bla bla. Colombia quiere hechos. Y eso es lo que muestra Uribe. A Uribe mientras lo sigan tratando de dañar LO VAN A CATAPULTAR en la presidencia nuevamente. Yo estaba muy indeciso sobre una segunda reelección pero viendo el complot que le han montado, me parece que se convirtió en una total necesidad para el país.
El profesor Mockus, con todas las contradicciones que se quiera, se ha propuesto inculcar a un país destrozado por el relativismo moral, convicciones morales que él resume en la expresión "no tomar atajos". Otros profesores, especialistas en relativismo ético y autoproclamado escepticismo, son predicadores antifundamentalistas, detrás de lo cual se esconde una mirada complaciente ante hechos que deberían condenar abiertamente. El país ya tuvo suficientes profesores del "todo vale" y aprendió bien. Podríamos licenciarlos por un tiempo mientras aprendemos lo contrario.
Gracias por los comentarios. Quisiera (en espíritu mockusiano) proponer que evitemos los agravios personales, que convirtamos este foro, en esta nueva etapa de El Espectador, en un ejemplo de dialogo civilizado, vehemente, si se quiere, pero centrado en las ideas.
No creo que Mockus esté simplemente defendiendo la Constitución y la Ley. En particular, no creo que Lucho y Peñalosa hayan violado la Ley cuando decidieron negociar con el Concejo. Ni creo que el linchamiento moral en contra de Samuel Moreno, resultado de una pregunta de Mockus, refleje los valores de la sociedad. Ni que la renuncia del Presidente, promovida por Mockus como forma de expiación moral, sea un tema puramente legal.
La distinción entre moralismo y realismo tiene implicaciones prácticas. Tómese, por ejemplo, la lucha contra la corrupción. Uno podría emprender, con cartilla en la mano, una gran cruzada moralista: “los recursos son sagrados”. O podría alternativamente hacer énfasis en los incentivos, en los controles, en la magnitud de los recursos, etc. Yo creo más en el segundo enfoque.
En Colombia, todos los temas parecen girar alrededor el eje Uribe-No Uribe. Pero la discusión que nos ocupa va más allá. Y la demarcación ideológica es más compleja de lo que parece. Si ustedes leen la sentencia de Carlos Gaviria en el caso de Henry Mogollón o repasan sus declaraciones en el incidente de Samuel Moreno, se darán cuenta de que existen muchas coincidencias con lo expuesto en la columna. “Jorgitoeldeleo” puede tener razón cuando anota que no dije nada entonces. Pero los invito a todos a deponer el exceso de suspicacia.
Gracias de nuevo
Peligrosas apreciaciones Dr Gaviria, no tenemos por que acostumbarnos a que el ejecutivo tenga que transar con el legislativo para sacar adelante sus proyectos de ley, cuando se falta a la etica como en estos casos aunque no salga a luz pública la prueba del delito se esta consolidando una agresión en contra de la legalidad, no podemos pasar por alto el caso del ex ministro Londoño, que por ser un jurista de amplia trayectoria y reconocimiento profesional estaba al tanto del negociado del cual saco provecho con la compra ilegal de acciones de invercolsa, no fue etico y burlo la ley, situaciones como esa no se pueden tolerar y deben ser denunciadas como valientemente lo hace le Dr mockus con el primer mandatario.
Señor Gaviria, es reconfortante ver que usted se digna responder a los comentarios de los foristas, jugando el juego del WEB 2.0, por ello lo felicito: bienvenidos los espacios de debate.
En defensa de Mockus diré que es totalemente legítimo poner en tela de juicio un gobernante que ha sido elegido después de ciertas artimañas ilegales como el cohecho, para mí eso es irrefutable. Me dicen algunos: "eso pasa siempre en política", es cierto, eso pasa, y deberíamos dejar de tolerarlo; pienso que ese es el mensaje de Mockus.
Realmente felicitaciones, Alejandro Gaviria, por sus fundamentados comentarios y artículos siempre ricos en un gran contenido. Los colombianos les estamos diciendo a los políticos NO MAS BLA, BLA, BLA, queremos HECHOS, PLANES, PROGRAMAS VIABLES, no simples críticas. Es que criticar es muy fácil. Colombia está avanzando muy bien pero es obvio que tenemos un historial de problemas muy complejo que debemos enfrentar sin hipocresías y fundamentados en la justicia. Realmente lo que más me parece grave en este momento, para el país, son las graves implicaciones de muchos magistrados con paras y narcos, que realmente destroza toda la credibilidad en el manejo de la parapolítica. Unido a esto está el complot demostrado de FARC-Chávez-Corre-Mafia-castrista, y uno se pregunta ¿cuánto de todo este caos ficticio no es patrocinado por ellos? ¿Qué lógica tiene que hasta ahora ningún político esté ligado a las FARC o al ELN, que ningún juez haya sido sobornado cuando sabemos la capacidad económica y de corrupción de Chávez y las FARC?
Se equivoca el columnista al afirmar que la visión de Mockus es totalitaria y antiliberal; los valores que Mockus defiende (o quiere imponer, según A Gaviria) no son los suyos propios, son los de la Constitución, los de la Ley que está escrita y que todos debemos respetar, aunque seamos ricos y populares.
¡Vaya, pesado fardo monta sobre los hombros de Antanas Mockus, al tildarlo de fundamentalista moral! Usted le da esa connotación, más ortodoxa, mientras que los amigos del señor Presidente posiblemente lo señalarán como uno más de los terroristas intelectuales, término con el que ahora se pretende descalificar cualquier propuesta contraria a sus intereses. No olvide, doctor Gaviria, que todo analista del acontecer, quiéralo a no, actúa con el sesgo.propio de quien emite un concepto subjetivo. Con todo, si por algo se ha caracterizado Mockus es por su autoridad moral y de ahí el escozor que causan sus pronunciamientos.
