Opinión| 14 Ago 2008 - 9:08 pm
En medio
China abarca
Por: Ana María Cano Posada
En la historia humana casi ningún vestigio original logra pasar airoso por encima de la diversidad que traduce discrepancias, de las divergencias de intenciones y países, de las lenguas y los deseos que han creado a Babel y a este globo de desconocidos que comparten el aire y el agua, pero que de manera insólita reconocen las olimpiadas como un factor común.
Queda a la vista una edición tras otra, este trasnochado ideal de belleza y rigor que a través de los deportes canaliza toda la rivalidad y oposición de la que estamos compuestos. Una muestra seleccionada con tamices de países y de disciplinas. Y no se sabe cómo pervive ese espíritu deportivo, con la búsqueda del mejor y el cumplimiento de normas vigiladas por estrictos jueces que dirimen la competencia. Rara esa unanimidad en un mundo donde tener una Corte Penal Internacional ha sido una cumbre después de desmanes individuales grotescos y donde organizaciones mundiales encuentran tantos orificios. No por repetido deja de extrañar que sea indiscutible el espíritu que nació hace tres milenios y que logra orondo llegar hasta sus últimos desempeños en China, que anuncia lo que se avecina en el mundo.
Logra pasar por encima de tanta sospecha la decisión de encontrarse cada cuatro años para buscar lo mismo en esencia, a pesar de todos los tintes que han cruzado las olimpiadas con guerras, segregaciones, terrorismo, sin interrumpir esa concentración cíclica del planeta. Producción de deportistas que consiguen los mejores resultados humanos, sin que las palabras, ni las ideas, ni su origen sea obstáculo para regirse con un rasero escueto y exigente, simplificador, que premia su obstinación. Es apabullante y básico. Recoge una élite humana que consagra lo memorable. Una dictadura milenaria intacta. Un ideal sobreviviente en medio del mundo que los ha despedazado a fondo.
Y es irónico este ideal arcaico que le concede a China la oportunidad de entregarle al mundo entero un golpe de gracia, un espectáculo para comprobar el antiguo anuncio de que su despertar inclina la humanidad de una vez. Para este cuento chino desplegó entera su capacidad de movilización, su riguroso gusto por el detalle, por la armonía, por el conjunto, por la multitud, por el puntillismo, por el pasado.
Produjo una ensoñación y fabricó un mundo aparte. Su día 8 del mes 8 del año 8 del siglo 21 a las 8 de la noche. Encontró figuras unívocas: un papiro en el que se desenvolvieron acontecimientos que produjeron emociones, sonidos, silencios, explosiones, siluetas, reflejos, reconocimientos. Un barco hecho de plumas y a la vez remos y olas; pasos de pájaro que dejaron huellas hasta llegar al nido, un mundo transparente donde los hombres lo recorren en círculo y dan saltos mortales, miles de rectángulos hicieron de edificio, de imprenta, y se convirtieron en miles de caras que lo formaban. Figuras que iluminaron la escena con bombillos en su cuerpo.
Un gimnasta que voló hasta producir la tea olímpica ante 4 mil millones de espectadores que siguieron la inauguración y 14 mil protagonistas conectados en la escena del estadio del Nido de Pájaro, produjeron una reacción unánime con lo que China ha dado. El papel, la pólvora, la tinta, los tipos para la impresión, la seda, la expedición de los navegantes en el mar, la ópera y miles de fragmentos repetidos recuperaron un hilo de lo que ha sido este camino de búsqueda. No importa si fue cierto o fue un efecto visual. Esta vez el ideal en el extremo, donde nace una civilización, cumplió otra cita al recordar algo que abarca y persiste.
-
Ana María Cano Posada
Opinión
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí
Ana Maria Cano descubristes el Agua Tibia en lo que se refiere a la Chinos, estos comunistas abarcan todo especialmente cuando se refiere a Dinero y a Recursos Naturales todo lo abarcan para ellos y sin que les cuestes nada y lo que no lo consiguen por este medio se lo roban como es el caso de los grandes Inventos e Investigaciones Cientificas hechas en Estados Unidos y en el Mundo Occidental. Ana Maria para tu informacion: los Chinos Aplican la Ley de La Carga de Harina: "Tu me das una Carga de Harina y Yo te Doy Un Pan" Estos Chinos no DAN PUNTADA SIN DEDAL. Entendistes Ana Maria Cano?
Publicidad
Publicidad
-
Nuestra edición impresa
Suscribase aquí
Suscríbase
y conozca todos los beneficios.












