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Por cuenta del deterioro de las vigas de varios puentes en Medellín, el ingeniero Luis Gonzalo Mejía –experto en temas de infraestructura y quien ha seguido de cerca el estado de las plataformas– lanzó un llamado de alerta para atender varias falencias que se presentan en al menos tres puentes de la ciudad.
De acuerdo con Mejía, la norma para este tipo de infraestructuras señala que la altura mínima que debe tener un puente de la viga al piso son cinco metros; sin embargo, tras un recorrido por varios puentes –realizado en coordinación con el diario El Colombiano– se constató que hay algunos que no superan los 3.20 metros, situación que se agrava con el deterioro evidente que presentan algunas estructuras.
Es el caso del puente ‘Deprimido de San Juan’, ubicado en cercanías al sector de Naranjal, en el que se refleja un refuerzo reventado y fracturado en gran parte de la estructura. Según el ingeniero, las vigas que sostienen el puente se encuentran desgastadas e incluso, las varillas de acero están reventadas.
Una situación similar se registra en el puente Antonio Roldán Betancur, que aunque no tiene las varillas reventadas, sí se encuentran flojas y por fuera del concreto: “el acero y el concreto trabajan juntos, el concreto solo no hace nada”, explicó Mejía.
Por otro lado, en el puente de la 65 con 34 la altura además de no ser la indicada (3.20 metros), se evidencian falencias similares a las presentadas en el puente ‘Deprimido de San Juan’.
En este contexto, funcionarios de la Secretaria de Infraestructura de Medellín, señalaron que tienen conocimiento de las problemáticas registradas en los puentes, aunque descartaron que haya un peligro inminente de colapso.
Según el ingeniero Alejandro Ospina, encargado del mantenimiento de los puentes, en 2015 se tiene prevista la intervención sobre varios puentes –entre ellos los tres estudiados– cuyo costo de mantenimiento supera los $7.000 millones.