
ácaros en el colchón
Los ácaros son unos diminutos arácnidos de aproximadamente 0.2 milímetros de longitud, que pueden encontrarse en multitud de ambientes. Los colchones y sábanas de las camas suelen constituir un refugio ideal, donde se convierten en los principales causantes de las alergias, una reacción tan común, que a menudo le restamos importancia y no tratamos adecuadamente. (¿Qué es la dermatitis atópica y cómo tratarla?)
Sigue a Cromos en WhatsApp
“La mayoría de las alergias se deben a agentes que hay en el ambiente, pueden ser por el polvo o los ácaros, entre los más importantes. Si las calidades, tanto de los tejidos de las almohadas y el colchón no son los adecuados, o si se mantiene con un colchón por más de siete u ocho años, la posibilidad de tener alergias aumenta considerablemente”, explicó Santiago Rojas, médico asesor en descanso para Americana de Colchones.
Por eso, es fundamental realizar continuamente una adecuada limpieza del hogar, sobre todo a las almohadas y colchones, para evitar que estas criaturas, invisibles al ojo humano, se hagan presentes y ocasionen molestias como estornudos, congestión nasal, lagrimeo y enrojecimiento de ojos. En un solo colchón es posible encontrar más de 2 millones de ácaros. (Rinitis, una alergia insoportable)
“Uno de los hechos fundamentales es que el ser humano pierde aproximadamente 90 litros de agua al año y van directamente al colchón, adicionalmente se pierde una cantidad considerable de células muertas de la piel, que, si el colchón no es de buen material, van a quedar entretejidas en las sabanas o en los materiales de este”, agregó el médico.
De esta forma, se recomienda también a la hora de comprar un colchón, adquirir uno con tratamientos antiácaros, antimicóticos y antibacteriales, que posean materiales de alta calidad.
Foto: iStock.