Los legados y polémicas de Gabriel Camargo, fallecido dueño de Deportes Tolima
Murió el presidente y mayor accionista de Deportes Tolima, Gabriel Camargo, tras una batalla contra el cáncer. El empresario y político boyacense fue un gran impulso para el club de fútbol del que era dueño, pero también generó polémica con sus declaraciones y decisiones en diversas ocasiones de su vida.
En las últimas horas, falleció Gabriel Camargo, quien fue dirigente de Deportes Tolima durante más de cuatro décadas.
A sus 80 años, perdió una larga batalla contra el cáncer de garganta que no lo había dejado estar presente en la última campaña del Deportes Tolima.
Por medio de un comunicado el club informó sobre la muerte de su máximo accionista y gestor de los momentos más importantes durante 43 años.
En su vida, Camargo también fue Senador de la República, cuando comenzó su carrera. Su esposa, Leonor Serrano, fue además gobernadora de Cundinamarca.
Antes de entrar al Tolima a finales de los años 70, Camargo ya tenía una fortuna que había conseguido en el fútbol, la política y la cría y venta de pollos.
Su empresa de pollos, Incubacol, fue la que le permitió conocer a Eduardo Robayo, dueño de Kokoriko, quien fue su contacto para ser socio del club Deportes Tolima, hasta convertirse en su único dueño.
El legado
Aunque ya se había vinculado con el deporte, primero con la Liga de Atletismo de Boyacá y luego en Independiente Santa Fe, fue desde 1983 que empezó con el Deportes Tolima.
Allí realizó negociaciones importantes que han llevado al club a tener una estabilidad financiera. También se le atribuye a Camargo haber apostado por tener a los mejores jugadores en su plantilla.
Las tres estrellas del equipo se le han agradecido a él. Era Camargo quien estaba encargado de los refuerzos, de concretar los temas de publicidad y fue pionero en las mejoras del estadio Manuel Murillo Toro. Su legado se recuerda en cosas como el nombre de la sede deportiva denominada San Gabriel.
Las polémicas
Sin embargo, a este empresario también se le recuerda por polémicas. Una de ellas, su declaración controversial sobre el fútbol femenino.
Gabriel Camargo menospreció públicamente la participación de las mujeres acusando a las jugadoras de beber más alcohol que los hombres y de promover el lesbianismo. Expresó que el fútbol femenino era “un caldo de cultivo del lesbianismo”.
Yoreli Rincón, la reconocida futbolista colombiana, respondió a sus acusaciones diciendo: “No se le olvide de dónde vienes sus hijos... de una mujer”
“¿O quiere una futbolista que le planche la ropa y le lave los platos del club?”.
“Presidente Camargo Respete”.
Al respecto, la Defensoría del Pueblo presentó una acción de tutela en representación de todas las mujeres afectadas.
La Corte dijo que aunque la Constitución protege el derecho a la opinión como libertad de expresión, este tiene límites. Para la Corte se trató de un acto de discriminación que reproduce la violencia estructural contra las mujeres en razón a su género u orientación sexual.
Por eso, Camargo tuvo que arrepentirse públicamente de sus palabras un par de semanas después, pero quedó marcado como un dirigente machista y misógino.
Por otro lado, se decía de Camargo y del Tolima que eran expertos en formar jugadores jóvenes que destaquen en el equipo y luego venderlos por grandes cifras de dinero a otros equipos.
Por ejemplo, Gremio le pagó cuatro millones de dólares al Tolima por el 100% de los derechos deportivos de Jaminton Campaz, un jugador de 24 años que era la gran figura del equipo.
Según el diario Las 2 orillas, el Deportes Tolima había vendido a cinco jugadores hasta agosto de 2021, dejando ganancias de más de 15 millones de dólares.
En 2014 Yimmy Chará fue vendido al Monterrey de México por 3.9 millones de dólares.
También el volante Wilmar Barrios fue comprado por Boca Juniors en 2017 por tres millones de dólares.
En las últimas horas, falleció Gabriel Camargo, quien fue dirigente de Deportes Tolima durante más de cuatro décadas.
A sus 80 años, perdió una larga batalla contra el cáncer de garganta que no lo había dejado estar presente en la última campaña del Deportes Tolima.
Por medio de un comunicado el club informó sobre la muerte de su máximo accionista y gestor de los momentos más importantes durante 43 años.
En su vida, Camargo también fue Senador de la República, cuando comenzó su carrera. Su esposa, Leonor Serrano, fue además gobernadora de Cundinamarca.
Antes de entrar al Tolima a finales de los años 70, Camargo ya tenía una fortuna que había conseguido en el fútbol, la política y la cría y venta de pollos.
Su empresa de pollos, Incubacol, fue la que le permitió conocer a Eduardo Robayo, dueño de Kokoriko, quien fue su contacto para ser socio del club Deportes Tolima, hasta convertirse en su único dueño.
El legado
Aunque ya se había vinculado con el deporte, primero con la Liga de Atletismo de Boyacá y luego en Independiente Santa Fe, fue desde 1983 que empezó con el Deportes Tolima.
Allí realizó negociaciones importantes que han llevado al club a tener una estabilidad financiera. También se le atribuye a Camargo haber apostado por tener a los mejores jugadores en su plantilla.
Las tres estrellas del equipo se le han agradecido a él. Era Camargo quien estaba encargado de los refuerzos, de concretar los temas de publicidad y fue pionero en las mejoras del estadio Manuel Murillo Toro. Su legado se recuerda en cosas como el nombre de la sede deportiva denominada San Gabriel.
Las polémicas
Sin embargo, a este empresario también se le recuerda por polémicas. Una de ellas, su declaración controversial sobre el fútbol femenino.
Gabriel Camargo menospreció públicamente la participación de las mujeres acusando a las jugadoras de beber más alcohol que los hombres y de promover el lesbianismo. Expresó que el fútbol femenino era “un caldo de cultivo del lesbianismo”.
Yoreli Rincón, la reconocida futbolista colombiana, respondió a sus acusaciones diciendo: “No se le olvide de dónde vienes sus hijos... de una mujer”
“¿O quiere una futbolista que le planche la ropa y le lave los platos del club?”.
“Presidente Camargo Respete”.
Al respecto, la Defensoría del Pueblo presentó una acción de tutela en representación de todas las mujeres afectadas.
La Corte dijo que aunque la Constitución protege el derecho a la opinión como libertad de expresión, este tiene límites. Para la Corte se trató de un acto de discriminación que reproduce la violencia estructural contra las mujeres en razón a su género u orientación sexual.
Por eso, Camargo tuvo que arrepentirse públicamente de sus palabras un par de semanas después, pero quedó marcado como un dirigente machista y misógino.
Por otro lado, se decía de Camargo y del Tolima que eran expertos en formar jugadores jóvenes que destaquen en el equipo y luego venderlos por grandes cifras de dinero a otros equipos.
Por ejemplo, Gremio le pagó cuatro millones de dólares al Tolima por el 100% de los derechos deportivos de Jaminton Campaz, un jugador de 24 años que era la gran figura del equipo.
Según el diario Las 2 orillas, el Deportes Tolima había vendido a cinco jugadores hasta agosto de 2021, dejando ganancias de más de 15 millones de dólares.
En 2014 Yimmy Chará fue vendido al Monterrey de México por 3.9 millones de dólares.
También el volante Wilmar Barrios fue comprado por Boca Juniors en 2017 por tres millones de dólares.