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Colombia, a cumplir una cita con la historia

La final de la Copa América de 1975 la disputaron los seleccionados de Colombia y Perú. Aquella vez el equipo inca se quedó con el título.

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Theo González Castaño
21 de junio de 2015 - 04:12 p. m.
La primera página de El Espectador del día 29 de octubre de 1975, después de perder el título de la Copa América.  Archivo
La primera página de El Espectador del día 29 de octubre de 1975, después de perder el título de la Copa América. Archivo
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El 28 de octubre de 1975 la selección de Colombia dejó de ser una de las cenicientas del fútbol suramericano. A pesar que acababa de perder la final de la Copa América contra Perú, había demostrado que tenía los jugadores y el nivel necesario para pelear frente a frente con los mejores del continente. Ese equipo de 1975, dirigido por Efraín El Caimán Sánchez, acababa de escribir a pulso su nombre en la historia del balompié nacional.

Los aficionados de aquellos años, y que tuvieron la oportunidad de ver jugar a esa selección, coinciden en afirmar el gran talento y el alto nivel del fútbol exhibido por la mayoría de sus integrantes. Pedro Antonio Zape, Arturo Segovia, José Boricua Zárate, Óscar Bolaños, Miguel Escobar, César Calero, Eduardo Retat Diego Umaña, Willington Ortiz, Ernesto Díaz y Ponciano Castro fueron algunos de los futbolistas que conformaron esa generación, artífice de una evolución del fútbol colombiano a nivel de selecciones. También se encargaron de que todo un país volviera a creer en el combinado nacional, pues desde que se clasificó al Mundial de Chile en 1962 y se empató con la Unión Soviética a cuatro goles, no se había generado tanta expectativa en torno a éste.

Para la edición de 1975, la Copa América no tenía sede fija y se jugaba con partidos de ida y vuelta. En caso de empate luego de los dos encuentros, se debía disputar un tercero en campo neutral. No valía el gol diferencial ni existía el alargue. Colombia, que integraba el grupo C de la competición junto a Paraguay y Ecuador, obtuvo su tiquete a las semifinales con absoluta autoridad. Terminó primero de su zona con cuatro victorias en igual número de partidos. Anotó siete goles y solamente recibió uno.

La primera hazaña del combinado colombiano, que para ese entonces jugaba con camiseta color naranja y pantaloneta negra, se dio en las semifinales frente a Uruguay. Luego de derrotar a los “charrúas” por 3-0 en El Campín, los colombianos viajaron a Montevideo con la firme convicción de poder mantener la holgada ventaja que habían conseguido en casa. Sin embargo, en el estadio Centenario de la capital uruguaya vivieron un verdadero infierno. A pesar del ambiente hostil, del que incluso hizo parte el árbitro chileno Rafael Hormazábal , los colombianos, liderados por Zape, que atajó dos penales con un hombro dislocado, soportaron la embestida y perdieron por la mínima diferencia. Al final Willington Ortiz y Ernesto Díaz terminaron gravemente lesionados y el defensor Luis Eduardo El Camello Soto con una contusión cerebral. Sin embargo, era más grande la alegría por haber clasificado a la final de la Copa América. Se habían convertido en héroes nacionales.

Aquella final del 75

El 16 de octubre de 1975, en el estadio El Campín comenzó la disputa del título continental entre Colombia y Perú. Un gol de Ponciano Castro a los 38 minutos de juego fue suficiente para que el equipo cafetero se llevara el triunfo en el partido de ida. Seis días después, en el estadio Nacional de Lima, Perú ganó con contundencia por 2-0 con anotaciones de Juan Carlos Oblitas y Oswaldo Ramírez. Era necesario que se disputara un tercer encuentro en cancha neutral .

El partido que definiría al campeón se jugó en el Estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela en Caracas. A los 25 minutos Hugo El Cholo Sotil, aprovechando un rebote anotó el tanto que le daría a la postre el segundo título, y hasta el momento último, a la selección peruana en este evento.

“Nosotros en 1975 estuvimos muy cerquita de lograr el título de la Copa América, pero fallamos en el esquema de juego ante Perú y nos ganaron en el tercer partido. Quedamos subcampeones, pero dejamos una muy buena imagen”, recuerda El Caimán Sánchez, quien comandó esa aventura por todo el continente americano. “Ellos tenían una gran selección. Estaba Teófilo Cubillas, Juan Carlos Oblitas, Héctor Chumpitaz, El Cholo Sotil. Pero nosotros no nos quedábamos atrás”, añade el barranquillero. Esa generación, la que alcanzó el subtítulo en 1975, le abrió las puertas a otra que llegaría para darle grandes alegrías a todo el país durante los años 80 y 90.

Hoy Colombia y Perú volverán a enfrentarse en una Copa América. Si bien no está en juego el título, como ocurrió hace 40 años, ambos equipos lucharán por un cupo a los cuartos de final. En el estadio Germán Becker de Temuco, al sur de Chile, las dos selecciones tendrán una cita con la historia, jugarán un duelo especial.

 

Por Theo González Castaño

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