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Los colores de las camisetas de fútbol obedecen ahora a un distintivo, un reconocimiento especial de los clubes y selecciones mundiales. Sin embargo, cuando los partidos se transmitían en blanco y negro, los equipos que se encontraban debían jugar con colores claros y oscuros, para diferenciar a los grupos.
Debido a esto, en los mundiales y en las competencias, el ente regulador enviaba un comunicado a ambos equipos para determinar el color que debía usar cada uno y así no tener confusiones, ni en la cancha ni en la televisión.
Pero cuando un ente como la FIFA confunde los comunicados y le dice a ambos equipos que deben jugar con el segundo uniforme, el de ‘visitantes, puede que ambos lleguen con el mismo color.
En 1978 sucedió algo inimaginable para la época. Todavía los televisores transmitían a ‘blanco y negro’ a pesar de que 50 años antes ya se hablaba de imágenes a color aunque no era para la gente del común. Era el 10 de junio de 1978, a las 3:10 saltaron a la cancha los jugadores de Hungría y Francia que debían enfrentarse por el último partido del grupo 1 que ya los daba por eliminados.
Ante más de 23 mil espectadores, las dos escuadras relucientes, de blanco se encontraron en el medio del campo. Ambos lucían el uniforme ‘visitante’ que, por casualidad era blanco. El tradicional azul de Francia y el rojo de Hungría, al parecer, para la FIFA resultaban colores muy similares y confundirian a los televidentes que verían el partido en blanco y negro.
Así, el árbitro brasileño, Arnaldo Coelho, decidió reunirse con los capitanes para decidir quien se cambiaría el uniforme, sin anotar que ninguna escuadra llevaba el primer uniforme.
Es así como luego de una larga charla entre los jugadores y el árbitro, un dirigente del club marplatense Kimberley, ofreció sus uniformes para solucionar el problema.
Francia fue elegido para cambiar su camiseta, por lo que jugó con un uniforme a rayas verdes y blancas con pantaloneta azul y medias rojas. De hecho, como las camisetas del club argentino iban del 2 al 16, Rocheteau y Rouyer jugaron con el 7 y el 11, mientras sus pantalonetas tenían los números 18 y 20, respectivamente.
Después se supo que la FIFA habría enviado un comunicado a ambos equipos para que jugaran con el segundo uniforme sin percatarse que el de las dos escuadras era blanco.