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Nadine Angerer, la arquera de oro

Con 35 años, la alemana recibe su primer premio como la mejor jugadora del año de la FIFA

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El Espectador
13 de enero de 2014 - 07:45 p. m.
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Nacida en Lohr, Alemania, Nadine Angerer se desempeñó desde muy pequeña en el arco. Atajando penales, su especialidad, la portera ha hecho parte de la selección nacional y salió una vez de su país para jugar con el club Djurgårdens IF de Suecia.

Su trayectoria profesional ha sido en su mayoría en Alemania y actúa en el presente con el Frankfurt donde lleva el número uno en su  camiseta.

La europea destronó a las dos americanas, la estadounidense Abby Wambach y la brasilera Marta, en la ceremonia del Balón de Oro de 2013 que se celebró en Zúrich.

Marta, la “Pelé con falda”,

Cansada de los comentarios de los vecinos, de Dois Riachos donde creció, y de sus padres que no creían que el fútbol era para niñas, Marta decidió desde muy  temprana edad ser futbolista. Los hermanos mayores intentaban alcanzarla cuando debía entrar a la casa luego de jugar un partido con sus amigos, pero “nunca me alcanzaban porque yo era más rápida” dijo Marta a BBC en una entrevista.

Marta es la jugadora con más Balones de Oro en la historia, uno más que Messi, y ostenta dos medallas olímpicas de plata con la selección de Brasil. La que es ahora la mejor jugadora del mundo ha jugado en las dos ligas más importantes del planeta, la de EEUU y Suecia, además ha sido llamada “Pelé con falda” por el mismo jugador brasilero.

Luego de varios años jugando con niños, tan sólo en los que la dejaban jugar, viajó a probarse con el que sería su primer equipo femenino, el Vasco da Gama, en Rio de Janeiro.  Marta tenía tan solo 14 años. Jugó también con el Santa Cruz-MG para luego, recién cumplida la mayoría de edad, 18 años, viajar a Suecia para jugar con el Umea, uno de los equipos más importantes del fútbol femenino profesional.

Fue tal el éxito de la brasilera en el país europeo que recibió llamadas de distintos clubes del mundo que la querían en sus fila, pero sólo tres estadounidenses lograron tener a la mejor jugadora del mundo: Los Ángeles Sol, F.C. Gold Pride y el Western de Nueva York. Jugó en el Santos con el que ganó la Copa Libertadores femenina y ahora se encuentra, de nuevo, en Suecia con el Tyreso.

Por El Espectador

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