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“Estoy logrando aportar una opción más sana para nuestras mascotas, la verdad, no soy amigo de los concentrados ni de las galletas que hacen las grandes marcas y que se encuentran tan fácil en el mercado, por lo general esos productos además de ser ultra procesados, siempre traen conservantes que son potencialmente cancerígenos.
Espero poder cambiar con mi idea la forma en que las personas ven la alimentación de los animales, no es tan fácil como abrir una bolsa de concentrado o galletas donde muchas veces no tenemos idea qué le estamos dando a nuestra mascota o qué le esta generando en el organismo”, así empezamos a contarles la historia de Andrés Mauricio Barreras y su emprendimiento Las Galletas de Totochi en nuestra sección de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos:
1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
Tengo 33 años, estudié Gastronomía.
2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
Mi idea es ofrecer snacks naturales preparados con alimentos reales y no ultra procesados como la mayoría de alimentos para mascotas del mercado, la idea la tenía hace mucho tiempo en la cabeza, siempre me había llamado la atención el aprender a hacer repostería para mascotas y saber qué alimentos eran aptos para ellos, pero fue hasta que entramos en cuarentena que hice un curso de repostería canina, felina y de comida fit para mascotas.
Según los conocimientos adquiridos en mi carrera, más los cursos que realicé, creé una opción para consentir a nuestras mascotas, y aunque preparamos muchos postres, en el momento estamos enfocados en las galletas ya que son fáciles de enviar a nivel nacional y a menos de que el clima no sea muy caliente no necesitan refrigeración.
3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Primero estudiando y después poniendo empeño y no escuchando mi cabeza cada vez que me decía que no era una buena idea o que me hacía llenar de miedos.
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4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
Al principio empecé a vender cosas que ya no necesitaba como los juegos de mi Nintendo para ir comprando poco a poco las cosas que me parecían importantes como el deshidratador, la máquina de sellado al vacío, las bandejas. La inversión más grande que fue la de las cajas, mi mamá me prestó el dinero y a medida que las ventas han crecido, le he podido ir pagando ese dinero.
5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
Estoy logrando aportar una opción más sana para nuestras mascotas, la verdad, no soy amigo de los concentrados ni de las galletas que hacen las grandes marcas y que se encuentran tan fácil en el mercado, por lo general esos productos además de ser ultra procesados, siempre traen conservantes que son potencialmente cancerígenos.
Espero poder cambiar con mi idea la forma en que las personas ven la alimentación de los animales, no es tan fácil como abrir una bolsa de concentrado o galletas donde muchas veces no tenemos idea qué le estamos dando a nuestra mascota o qué le esta generando en el organismo.
6. ¿Soy feliz?
La verdad si, me pone muy feliz poder compartir todo lo que he aprendido en este camino, me pone muy feliz cuando un cliente me dice “a mi perro o gato le encantan tus galletas” o “me parece que tus galletas son de muy buena calidad”, eso hace que todo valga la pena saber que los peludos son felices con mis galletas.
7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
No, definitivamente no.
8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Digamos que fue duro el empezar, no por los medios económicos sino porque se requería hacer varias cosas como ver cómo se iba a empacar, buscar dónde me podían hacer las cajas y en su momento eso generaba mucho miedo en mi porque era tener que volver a tener contacto con la gente y eso saliendo de cuarentena y en plena pandemia, me generaba mucho temor.
9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Lo estoy cumpliendo, cada vez que llego a un cliente nuevo es como ir subiendo un escalón más para lograr todo lo que sueño. Me hace falta seguir creciendo, generar empleo, no quiero que mi emprendimiento sea solo una venta por redes sociales.
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10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Lo que sigue es llegar a más peludos, seguir creciendo sin perder la calidad.
11. ¿Mi emprendimiento es escalable?
Por supuesto que sí.
12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
No, es un rotundo no, es mi sueño y lo quiero cumplir solo así el camino sea más lento.
13. ¿Qué no volvería a hacer?
Con mi emprendimiento lo repetiría todo, sé que en algún momento vendrán dificultades o que llegaré a cometer un error, pero si no me enfrento a eso, no voy a seguir aprendiendo y pues como dicen “de los errores se aprende” y uno sale siendo mejor persona.
14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Todos los días me inspira mi perro Totochi y mi gato Pirata, ellos son el detonante de que esta idea no haya quedado solo en mi cabeza
15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
Hasta el momento no siento que esté fracasando, al contrario siento que voy por muy buen camino, espero nunca llegar a querer tirar la toalla.
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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
No.
17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Esa es la idea, trascender y hacer que poco a poco la gente aprenda y sea más consciente de lo que le da a sus mascotas.
18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
En 10 años me veo con una empresa reconocida y estable generando empleos, con puntos de ventas y con mi marca en veterinarias y boutiques de mascotas.
19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Siempre han sido una parte importante por su apoyo emocional desde principio y porque fueron mis primeros clientes.
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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Claro que sí, si hay algún emprendimiento que me gusta no dudo en comprar su producto y en publicarlo en mis redes, aún no tengo millones de seguidores, pero sé que si publico algo y a una persona le gusta y lo compra, esto irá creciendo como una bola de nieve y finalmente mucha gente podrá apoyarlos y darlos a conocer.
21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Por el momento mi equipo es mi familia que me motiva y me echa porras; mi perro y gato que como dije anteriormente son la inspiración principal de este emprendimiento, ellos son la imagen de las galletas de Totochi.
22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
Sé que hay muchas personas que a diario hacen los cursos que yo hice para aprender sobre repostería canina y felina, pero me diferencia que mis productos siempre los hago bajo pedido para poder garantizar que les lleguen frescos. Por otro lado, todo lo que hago, lo hago pensando en que mi perro y mi gato son los que van a comer eso y eso no me deja bajar la calidad.
Si algo tengo claro es que siempre quiero ofrecer productos de calidad, no quiero perderla por bajar costos o por hacer las cosas en masa, como lo dije: todo siempre lo hago como si fuera para mis peludos.
23. ¿Qué he aprendido de todo esto?
A ser paciente, a soltar la rienda y entender que las cosas tienen que fluir que no se trata de que las cosas pasen como yo quiero sino de dar lo mejor de mí y trabajar fuerte para que las cosas pasen a su ritmo, también he aprendido a ser perseverante y un poco más disciplinado.
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