Reforma laboral: las claves para entender lo que se aprobó y lo que falta
A la reforma laboral le resta finalizar su debate actual y superar tres más, los cuales se darían hasta el próximo año. Acá le contamos lo que se ha aprobado, y lo que le queda a la discusión.
La reforma laboral 2.0 logró la aprobación de su primer bloque de artículos en el comienzo de su primer debate, que aún no finaliza. Si hasta el momento no ha entendido lo que ha ocurrido, o lo que se espera que pueda pasar en las próximas discusiones, aquí le desmenuzamos esta información.
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La reforma laboral 2.0 logró la aprobación de su primer bloque de artículos en el comienzo de su primer debate, que aún no finaliza. Si hasta el momento no ha entendido lo que ha ocurrido, o lo que se espera que pueda pasar en las próximas discusiones, aquí le desmenuzamos esta información.
¿En qué va la reforma laboral?
Lo primero que debe entender es que esta es la segunda reforma laboral que radica el gobierno de Gustavo Petro, ya que en la pasada legislatura se hundió el proyecto de ley que había presentado el Ministerio del Trabajo. Esta nueva versión no es que tenga muchos cambios, aunque la diferencia con la pasada es que esta vez parece que su tránsito va por buen rumbo o, cuando menos, ya logró la aprobación de sus primeros artículos.
El jueves la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes aprobó el primer bloque de artículos del proyecto de ley. En total fueron 16 de los 98 que componen el proyecto.
De estos, los de mayor influencia son los artículos 15 y 19, ya que, según lo manifestado por los empresarios, analistas y el mismo Banco de la República, hacen parte de los que más tienen el potencial de encarecer los costos de contratación.
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El primero modifica las jornadas laborales diurnas y nocturnas, estableciendo que el trabajo diurno va desde las seis de la mañana y hasta las siete de la noche, mientras que el nocturno va desde las siete de la noche y hasta las seis de la mañana (actualmente se concibe como trabajo nocturno el que se realiza después de las nueve de la noche).
El segundo se refiere a la remuneración del trabajo suplementario, reconociendo un recargo del 100 % para las labores que se realizan en días dominicales (o el día de descanso) y festivos. Hay que tener en cuenta que el recargo vigente es del 75 %, por lo que los trabajadores, con esta reforma, recibirán un 35 % más.
Sin embargo, la transición hacia ese 100 % será gradual. A partir de julio de 2024 este se incrementará a 80 %, en julio de 2025 al 90 % y al año siguiente se elevará al 100 %. No obstante, el empleador puede acogerse a la medida del 100 % tan pronto entre en vigencia este proyecto de ley.
Según lo manifestado por la representante a la cámara María Fernanda Carrascal, esta reforma trae un cambio de paradigma, ya que los cambios en el mercado laboral impulsados bajo el gobierno de Álvaro Uribe buscaban aumentar la productividad mediante condiciones de trabajo más exigentes. De allí la reducción de la jornada nocturna y los recargos en días de descanso. El resultado, explica la representante, es que la productividad no ha crecido (sigue siendo negativa), lo que demuestra que los trabajadores pueden ser más productivos si se les mejora sus condiciones.
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De nuevo, habría que esperar a que pase el tiempo para comprobar si esta premisa es acertada, pues hoy en día Colombia es el país más improductivo de la OCDE.
Los otros 14 artículos son los que pasaron sin proposiciones (sin que los representantes a la cámara consideren necesario hacer ajustes). Estos son los 2, 3, 11, 21, 23, 30, 33, 37, 42, 45, 56, 57, 58 y el 59.
Entre estos se encuentran asuntos como los límites a la subordinación o medidas para la eliminación de la “violencia, acoso y la discriminación en el mundo del trabajo”, como se lee en la ponencia.
Así mismo, se incluyó un artículo que establece la necesidad de que los trabajadores de plataformas digitales (cuando sean dependientes o subordinados de estas) tengan acceso a seguridad social. “En relación con los trabajadores y trabajadoras independientes y autónomos, y sin que ello desnaturalice tal condición, la empresa de plataforma digital de reparto concurrirá en el pago de aportes a salud y pensión en 60%, frente a un 40% a cargo de la persona trabajadora”, se lee en el proyecto.
Aquí se establece que las relaciones entre empresas y trabajadores podrán ser de carácter dependiente y subordinado, o de carácter independiente y autónomo. Además se dictamina que las compañías tendrán la obligación de informar de forma clara a los trabajadores el tipo de relación que tendrán. Esto es importante pues del mismo se desprenden una serie de obligaciones y beneficios a los que tendrían lugar, según lo establecido por la ley, como el derecho a remunerar por lo menos un salario mínimo y recibir prestaciones sociales.
Aunque hay que aclarar que en otros artículos de la reforma se especifica que, bajo ningún modelo de contratación, los trabajadores de plataformas quedarán por fuera del sistema de cotización a salud, pensión y riesgos laborales, entre otros.
Las discusiones que faltan
Se espera que el debate de la reforma laboral continúe en 2024.
Parte de los argumentos empleados por quienes se oponen a la reforma se enfocan en los elevados costos que representa para la contratación de trabajos formales. Cálculos manejados por Fenalco aseguran que estos podrían llegar al 30 %.
Para algunos congresistas también resulta complejo aprobar este tipo de medidas en un año caracterizado por complejidades macroeconómicas, como la desaceleración de la economía o la inflación, que aunque ha bajado sigue alta.
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También hay temas importantes como la reglamentación de los procesos de automatización en entornos laborales, así como los beneficios para trabajadores de oficios del hogar, entre otros.
En otras palabras, lo planteado en la reforma es válido, solo que en este momento (argumentan algunos), el palo no está para cucharas.
El reto de garantizar la sostenibilidad de las empresas, a la vez de impulsar el empleo y la formalidad laboral estarán en el centro del debate, pues si bien esta es una reforma cuyos autores aseguran está enfocada en robustecer los derechos de los trabajadores, los generadores de esos empleos también serán clave en la discusión.
Tampoco es cierto (ni es una pretensión del gobierno) que la aprobación de esta reforma logrará resolver todos los problemas que tiene el mercado laboral colombiano, como la informalidad, brecha de género, acceso a pensión y formación para las nuevas demandas que requiere el sector productivo.
Hace unos años la misión de empleo que analizó el mercado colombiano, en el gobierno de Iván Duque, concluyó que los malestares están tan enraizados que se requiere más de una reforma. Para esto se necesitará, de cierta forma, una especie de articulación con los próximos gobiernos, que deben entender los diferentes frentes por alcanzar. De momento, la apuesta el gobierno de Gustavo Petro se concentra en garantizar y reforzar los derechos de los trabajadores.
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