De regreso a las aulas
Es uno de los estandartes del teatro colombiano y ha dedicado su vida a las tablas. Ahora complementará su formación actoral con el Método Meisner, guiada por Martin Barter.
Sara Araújo Castro
Hace algunos días Laura García recibió una llamada. Era Martin Barter, uno de los más fieles representantes de la escuela Meisner (1903-1997). Él ha sido, entre otras cosas, el encargado de continuar con la enseñanza de este popular método actoral norteamericano, después de la muerte del maestro Sanford Meisner.
Barter quería hablar con ella directamente a manera de entrevista telefónica. Ese contacto era el último paso para la admisión a los talleres de verano en la escuela de quien fuera uno de los compañeros creativos del reconocido actor, director y dramaturgo estadounidense Lee Strasberg. Meisner, después de ser un personaje cercano a Strasberg, decidió inventarse una técnica totalmente contraria a la de su guía y diseñó el denominado Método de educación Meisner, del que Martin Barter es un abanderado.
La comunicación duró varios minutos. Barter le formuló un sinnúmero de preguntas a García. Hablaron acerca de su experiencia y de su extensa trayectoria en el mundo de las tablas. Después de esta conversación, el maestro confirmó que ella posee el perfil de sus estudiantes. Todos los que están en proceso de formación con él son “personas que saben lo que quieren y tienen una trayectoria”. Esos parecen ser los requisitos para acceder a sus talleres.
Barter dijo, además, que se alegraba de tener una colombiana por primera vez entre su grupo de asistentes. La verdad es que hacer parte de este selecto grupo es ante todo un honor, porque por su instrucción han pasado personalidades de la talla de Steve MCQueen, Diane Keaton, Maureen Stapelton y Sidney Pollack, entre muchos otros.
Para García, regresar al aula con un maestro del nivel de Barter y aprender del método Meisner es fundamental en un momento como el que se está viviendo en Colombia. “En el cine nacional están pasando muchas cosas y por eso es necesario que los actores tengamos una buena preparación para hacer nuestro trabajo ante la cámara”, afirma esta consolidada actriz. “Además, como profesora de la escuela de actores de Caracol, es necesario renovarse por bien propio y de mis actores”. Y es que Laura García ha hecho parte de este novedoso proyecto desde sus inicios hace siete años. Muchos expertos en el tema han confirmado que se trata de un proceso pionero en la formación actoral especializada en televisión y cine para Colombia.
Si bien las escuelas y facultades de teatro en nuestro país han sido fuente de importantes talentos, quienes además de trabajar en las tablas, con el tiempo han participado en proyectos en cine y televisión, es indispensable para el desarrollo del sector cinematográfico no sólo encontrar recursos económicos, buena producción y excelentes guiones. La formación y la calidad actoral también repercuten en el resultado final, y en este sentido el trabajo de formación de actores es fundamental.
García ha robado la piel de personajes tan difíciles y variados como Clitemnestra —en la trilogía que puso en escena Ricardo Camacho para el Teatro Libre— o Sol, un travesti amoroso que protagoniza junto a Luis Fernando Bohórquez la cinta de Juan Fischer Buscando a Miguel. Ella sabe que la actuación es un reto permanente, reinventarse hace parte del entrenamiento que una actriz de trayectoria debe tener, y qué mejor lugar que el Meisner Center de Nueva York para continuar con su formación como actriz y como docente de jóvenes que quieren entregarle su vida a las tablas. Así como lo ha hecho ella durante toda su existencia.
Hace algunos días Laura García recibió una llamada. Era Martin Barter, uno de los más fieles representantes de la escuela Meisner (1903-1997). Él ha sido, entre otras cosas, el encargado de continuar con la enseñanza de este popular método actoral norteamericano, después de la muerte del maestro Sanford Meisner.
Barter quería hablar con ella directamente a manera de entrevista telefónica. Ese contacto era el último paso para la admisión a los talleres de verano en la escuela de quien fuera uno de los compañeros creativos del reconocido actor, director y dramaturgo estadounidense Lee Strasberg. Meisner, después de ser un personaje cercano a Strasberg, decidió inventarse una técnica totalmente contraria a la de su guía y diseñó el denominado Método de educación Meisner, del que Martin Barter es un abanderado.
La comunicación duró varios minutos. Barter le formuló un sinnúmero de preguntas a García. Hablaron acerca de su experiencia y de su extensa trayectoria en el mundo de las tablas. Después de esta conversación, el maestro confirmó que ella posee el perfil de sus estudiantes. Todos los que están en proceso de formación con él son “personas que saben lo que quieren y tienen una trayectoria”. Esos parecen ser los requisitos para acceder a sus talleres.
Barter dijo, además, que se alegraba de tener una colombiana por primera vez entre su grupo de asistentes. La verdad es que hacer parte de este selecto grupo es ante todo un honor, porque por su instrucción han pasado personalidades de la talla de Steve MCQueen, Diane Keaton, Maureen Stapelton y Sidney Pollack, entre muchos otros.
Para García, regresar al aula con un maestro del nivel de Barter y aprender del método Meisner es fundamental en un momento como el que se está viviendo en Colombia. “En el cine nacional están pasando muchas cosas y por eso es necesario que los actores tengamos una buena preparación para hacer nuestro trabajo ante la cámara”, afirma esta consolidada actriz. “Además, como profesora de la escuela de actores de Caracol, es necesario renovarse por bien propio y de mis actores”. Y es que Laura García ha hecho parte de este novedoso proyecto desde sus inicios hace siete años. Muchos expertos en el tema han confirmado que se trata de un proceso pionero en la formación actoral especializada en televisión y cine para Colombia.
Si bien las escuelas y facultades de teatro en nuestro país han sido fuente de importantes talentos, quienes además de trabajar en las tablas, con el tiempo han participado en proyectos en cine y televisión, es indispensable para el desarrollo del sector cinematográfico no sólo encontrar recursos económicos, buena producción y excelentes guiones. La formación y la calidad actoral también repercuten en el resultado final, y en este sentido el trabajo de formación de actores es fundamental.
García ha robado la piel de personajes tan difíciles y variados como Clitemnestra —en la trilogía que puso en escena Ricardo Camacho para el Teatro Libre— o Sol, un travesti amoroso que protagoniza junto a Luis Fernando Bohórquez la cinta de Juan Fischer Buscando a Miguel. Ella sabe que la actuación es un reto permanente, reinventarse hace parte del entrenamiento que una actriz de trayectoria debe tener, y qué mejor lugar que el Meisner Center de Nueva York para continuar con su formación como actriz y como docente de jóvenes que quieren entregarle su vida a las tablas. Así como lo ha hecho ella durante toda su existencia.