Novena de aguinaldos: la historia de una tradición colombiana
Colombia comenzó, como todos los años, las tradicionales novenas al Niño Jesús, una celebración que se hace en los nueve días previos a la Navidad y que se ha convertido en una oportunidad para reunirse a compartir tiempo con familia y amigos entre tradiciones como villancicos, natillas y buñuelos.
Laia Mataix Gómez
La novena de aguinaldos es una costumbre católica que se reza durante las nueve jornadas previas al 25 de diciembre, generalmente en las noches, para prepararse para el nacimiento de Jesús. Se hacen acompañadas de villancicos y cánticos navideños. Se rezan tanto en familia como en comunidades de vecinos o incluso en centros comerciales y hasta en empresas.
Este año en Bogotá las novenas arrancaron con una celebración en el Parque Nacional, que estaba plagado de luces y gorros de Papá Noel. Reabrió el lunes, 16 de diciembre, luego de una restauración de ese espacio que duró tres meses.
"Es simbólico que arranque la primera novena de este año aquí, en este parque, donde seguramente tendremos la oportunidad muchos habitantes de Bogotá de disfrutar en familia, de aprovecharlo, de cuidarlo y de marcar de esa forma una nueva etapa en nuestra relación con la ciudad", celebró el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.
Antesala de la Navidad
Aunque es común escuchar “desde septiembre se siente que viene diciembre” por la devoción que sienten los colombianos por las fiestas decembrinas, las novenas suponen el inicio oficial de la Navidad y se han convertido en motivo de reunión para las familias y amigos, que han adoptado esa celebración católica como una oportunidad de reunión.
“Soy una fiel creyente de las novenas”, contó Yadir Herrero, que llegó hasta el Parque Nacional ataviada con un gorro navideño para participar en la reunión y que detalló: “Esta es una tradición colombiana en la que nosotros, a partir del 16 y hasta el 24 de diciembre, hacemos una novena emotiva al nacimiento del Niño Jesús; es muy tradicional, nos reunimos en familia y compartimos después de la novena”.
Ella explicó que se arranca con el rezo, y que tras estas primeras palabras “ya uno comparte”, ya sea con la familia, los amigos o los vecinos, siempre acompañado de comidas como natilla y buñuelos y en muchas ocasiones con bebidas alcohólicas. ”Es algo para fortalecer mucho la paz, el amor a todos en esta época en la que hay muchas cosas que pasan”, dijo ilusionada por comenzar estos nueve días de rezos y reuniones.
La historia de la Novena de aguinaldos
El autor de la Novena de aguinaldos fue el místico y lingüista ecuatoriano Fernando de Jesús Larrea, monje franciscano que se dedicó a la enseñanza de la filosofía y la teología, según recoge la Conferencia Episcopal de Colombia. También fue predicador en Ecuador y en Colombia.
En 1742 llegó a Colombia, donde predicó en los departamentos del Valle del Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Santander y Tolima, aunque “su obra más importante en el país fue la fundación del Colegio de Misiones de San Joaquín de Cali, en 1757″.
El franciscano escribió la novena, que fue publicada por primera vez en 1743, —aunque algunas versiones indican que la escribió en 1745— y la obsequió a Doña Clemencia Gertrudis de Jesús Caycedo Vélez, una monja y fundadora del Colegio La Enseñanza de Bogotá. Aunque se ignora la fecha exacta porque, según la Conferencia Episcopal de Colombia, el documento original se encuentra aún extraviado, y datan la copia más antigua del texto al año 1778.
Años después, la madre María Ignacia, una religiosa de esa institución educativa, la modificó y le agregó los gozos, unas composiciones poéticas dedicadas al nacimiento de Jesús, que se cantan seguidos de un estribillo, generalmente al ritmo de panderetas y maracas.
Con el tiempo, los rezos se fueron adaptando y modernizando el lenguaje, siendo la versión más reciente, a la que los colombianos le son fieles, la adaptada hace ya más de un siglo, en 1910, publicada por el arzobispo Bernardo Herrera Restrepo, con el título de “Novena del Niño Dios”. Y aunque las novenas también se celebran en países como Ecuador y Venezuela, los colombianos han hecho de esta tradición un emblema de estas fiestas: “No hay Navidad sin novenas”.
La novena de aguinaldos es una costumbre católica que se reza durante las nueve jornadas previas al 25 de diciembre, generalmente en las noches, para prepararse para el nacimiento de Jesús. Se hacen acompañadas de villancicos y cánticos navideños. Se rezan tanto en familia como en comunidades de vecinos o incluso en centros comerciales y hasta en empresas.
Este año en Bogotá las novenas arrancaron con una celebración en el Parque Nacional, que estaba plagado de luces y gorros de Papá Noel. Reabrió el lunes, 16 de diciembre, luego de una restauración de ese espacio que duró tres meses.
"Es simbólico que arranque la primera novena de este año aquí, en este parque, donde seguramente tendremos la oportunidad muchos habitantes de Bogotá de disfrutar en familia, de aprovecharlo, de cuidarlo y de marcar de esa forma una nueva etapa en nuestra relación con la ciudad", celebró el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.
Antesala de la Navidad
Aunque es común escuchar “desde septiembre se siente que viene diciembre” por la devoción que sienten los colombianos por las fiestas decembrinas, las novenas suponen el inicio oficial de la Navidad y se han convertido en motivo de reunión para las familias y amigos, que han adoptado esa celebración católica como una oportunidad de reunión.
“Soy una fiel creyente de las novenas”, contó Yadir Herrero, que llegó hasta el Parque Nacional ataviada con un gorro navideño para participar en la reunión y que detalló: “Esta es una tradición colombiana en la que nosotros, a partir del 16 y hasta el 24 de diciembre, hacemos una novena emotiva al nacimiento del Niño Jesús; es muy tradicional, nos reunimos en familia y compartimos después de la novena”.
Ella explicó que se arranca con el rezo, y que tras estas primeras palabras “ya uno comparte”, ya sea con la familia, los amigos o los vecinos, siempre acompañado de comidas como natilla y buñuelos y en muchas ocasiones con bebidas alcohólicas. ”Es algo para fortalecer mucho la paz, el amor a todos en esta época en la que hay muchas cosas que pasan”, dijo ilusionada por comenzar estos nueve días de rezos y reuniones.
La historia de la Novena de aguinaldos
El autor de la Novena de aguinaldos fue el místico y lingüista ecuatoriano Fernando de Jesús Larrea, monje franciscano que se dedicó a la enseñanza de la filosofía y la teología, según recoge la Conferencia Episcopal de Colombia. También fue predicador en Ecuador y en Colombia.
En 1742 llegó a Colombia, donde predicó en los departamentos del Valle del Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Santander y Tolima, aunque “su obra más importante en el país fue la fundación del Colegio de Misiones de San Joaquín de Cali, en 1757″.
El franciscano escribió la novena, que fue publicada por primera vez en 1743, —aunque algunas versiones indican que la escribió en 1745— y la obsequió a Doña Clemencia Gertrudis de Jesús Caycedo Vélez, una monja y fundadora del Colegio La Enseñanza de Bogotá. Aunque se ignora la fecha exacta porque, según la Conferencia Episcopal de Colombia, el documento original se encuentra aún extraviado, y datan la copia más antigua del texto al año 1778.
Años después, la madre María Ignacia, una religiosa de esa institución educativa, la modificó y le agregó los gozos, unas composiciones poéticas dedicadas al nacimiento de Jesús, que se cantan seguidos de un estribillo, generalmente al ritmo de panderetas y maracas.
Con el tiempo, los rezos se fueron adaptando y modernizando el lenguaje, siendo la versión más reciente, a la que los colombianos le son fieles, la adaptada hace ya más de un siglo, en 1910, publicada por el arzobispo Bernardo Herrera Restrepo, con el título de “Novena del Niño Dios”. Y aunque las novenas también se celebran en países como Ecuador y Venezuela, los colombianos han hecho de esta tradición un emblema de estas fiestas: “No hay Navidad sin novenas”.