“Poor things”: el bien o el mal en los límites sociales
La película dirigida por Yorgos Lanthimos y protagonizada por Emma Stone, suma 11 nominaciones a los premios Óscar. Una reseña con algunos comentarios de su director
Laura Camila Arévalo Domínguez
Y si descubre que le encanta el sexo, tiene sexo. Y si no le gusta lo que come, lo escupe. Y si, en cambio, se fascina con lo que prueba, se atraganta hasta vomitar. Y si se aburre en una conversación, lo dice. Y si quiere viajar, empaca y se va. Y si ve a alguien que necesita dinero, entrega el suyo. Y si no tiene, lo consigue, así la forma en la que se presente la oportunidad de conseguirlo no sea moralmente aceptada por la sociedad en la que vive. Así es Bella Baxter, una mujer con mente de niña que está aprendiendo a sentir y a desarrollarse en un lugar poblado por convencidos de que ella ya debería saber comportarse. Pero no sabe. Y saber parece una carga, un peso, un retraso hacia unas metas que, finalmente, buscan todos los seres humanos: el placer o la felicidad o la plenitud.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Y si descubre que le encanta el sexo, tiene sexo. Y si no le gusta lo que come, lo escupe. Y si, en cambio, se fascina con lo que prueba, se atraganta hasta vomitar. Y si se aburre en una conversación, lo dice. Y si quiere viajar, empaca y se va. Y si ve a alguien que necesita dinero, entrega el suyo. Y si no tiene, lo consigue, así la forma en la que se presente la oportunidad de conseguirlo no sea moralmente aceptada por la sociedad en la que vive. Así es Bella Baxter, una mujer con mente de niña que está aprendiendo a sentir y a desarrollarse en un lugar poblado por convencidos de que ella ya debería saber comportarse. Pero no sabe. Y saber parece una carga, un peso, un retraso hacia unas metas que, finalmente, buscan todos los seres humanos: el placer o la felicidad o la plenitud.
Le sugerimos leer: Sobre algunos directores de películas que cumplen 50 años este 2024.
Es fácil sentirse atraído por Bella. Se maravilla con todo lo que ve. No siente asco. Abre, cierra, huele y mastica todo. Se descubre rápido: un día, un buen día, sus piernas le lanzaron señales a su cerebro. Se concentró en lo que comenzó a sentir distinto. Respiró lento y profundo. Abrió la boca. Frunció el ceño. Comenzó a tocarse. Encontró algo. Se quedó ahí un rato. Aceleró. Aceleró más y gritó. Casi se ahoga en sus gritos. Su primer orgasmo fue un hallazgo que hubiese mostrado en vivo y en directo para los que tenía más cerca, de no ser porque, escandalizados, le gritaron que nada de eso se hacía en público.
“Yo me enamoré de ella. Siempre quería saber más, ver más. ¿Qué es lo que va a hacer ahora? ¿Cómo va a reaccionar al mundo que la rodea?, que es básicamente de lo que trata la película: la reacción a un mundo al que ella no está adaptada. Me pareció genial ponerla en todas esas situaciones diferentes en las que alteraba a los humanos que tenía a su alrededor. Todo se altera con su presencia. Fue algo fascinante de estructurar y crear”, dijo Yorgos Lanthimos sobre este personaje interpretado por Emma Stone.
Le dicen el “Frankestein” de Lanthimos. Si se quiere, en esta película habría dos monstruos visibles: el padre/creador/secuestrador de Bella, y ella: una mujer joven aprendiendo a controlar sus esfínteres y su apetito sexual. Aprendiendo, además, cómo funciona ese mundo que le está mostrando aquel hombre que le dijo que era su tutor después de que sus padres se murieran durante un viaje valiente por Suramérica. Godwin Baxter, interpretado por Willem Dafoe, es un científico destrozado y reconstruido por su padre, que experimentó con él cuanta posibilidad había en la ciencia. Las pruebas realizadas en su cuerpo, lo convirtieron en un doctor que parece no sentir rencor por el aspecto de su cara y los estados de sus traumas.
“Dafoe ya tenía bastante con todo el maquillaje. Tenía que pasar horas para que se lo pusieran, pero nunca se quejó. Yo quería que su personaje fuera delicado y complejo, y creo que es muy difícil hacer lo que él logró. Fue un placer trabajar con él. Es alguien a quien siempre querrías tener cerca”, afirmó el director de esta cinta sobre Dafoe, que le dio vida a un tipo desfigurado y brutal en apariencia, pero susceptible a lo inexplicable de la fragilidad y los sentimientos humanos.
Poor things o Pobres criaturas está basada en el libro homónimo de Alasdair Gray, con quien el director de esta película se conoció después de leer su obra. A Lanthimos le impresionó tanto, que no se demoró en intentar adquirir los derechos para recrearla: viajó a Glasgow en 2011, se entrevistó con el escritor (quien lo conocía por la película Colmillos) y después de un día juntos consiguió el permiso para convertir la historia en una película.
También puede leer: Premios Óscar 2024: “Oppenheimer” y “Barbie” son algunos de los nominados.
“Nunca había leído algo así. Me atrajeron los personajes, los temas, el humor y la complejidad del libro. Me atrajo, incluso, visualmente: Gray era también pintor y había hecho las ilustraciones de sus libros. Inmediatamente, interpreté la obra como algo muy visual y complejo”, agregó el director griego, quien dirigió la película La favorita, en la que actuó la ya mencionada Emma Stone.
Para Lanthimos, que había intentado hacer este filme un par de veces más, pero sin éxito, esta es una historia sobre la libertad de una mujer en todos los aspectos: “A la gente le pareció demasiado todo lo que tenía que ver con Bella”, sumó, además de mencionar, que para él, cuando se publicó el libro en el que se basa su película, la gente no supo cómo responder al relato de una adulta con el cerebro de una niña. “Hemos avanzado mucho. Tal vez la gente pueda ver ciertas cosas de manera diferente, y eso preparó el terreno”. Porque esta no es una película convencional. Parece irreal. Se ve como un sueño, muchas veces retorcido, en el que los marranos tienen cuerpos de gallinas y los gatos corren con piernas de caballos.
Visualmente, este paisaje onírico y surreal se logró debido a que, desde el principio, el director tuvo claro que debían crear un mundo para ser habitado por Bella Baxter. Y ese mundo no se podía parecer a la realidad. Según el cineasta, el arte de la película se refiere a un período de la historia, pero sin dejar muy clara la época. Como lo describió, logró un cuento de hadas, un compilado de metáforas. “Es una creación que transmite que hay que permitirse experimentar la película sin ceñirse a ideas específicas que se puedan tener de una época en particular o de cierto tipo de película o género. Hay varios elementos que son de ciencia ficción, anacrónicos o imaginarios”.
Según Lanthimos, el guion de la película, adaptado por Tony McNamara, fue muy fiel a la historia original. A pesar de que no incluye todos los aspectos, niveles o puntos de vista originales, se parece mucho a lo que el autor originalmente quiso decir, sobre todo hablando en términos de tono, lenguaje y humor.
En la película, Bella crece. Se desarrolla y, a medida que su aventura avanza, abandona una figura de torpeza y curiosidad, por una más intelectual y hasta desencantada. Al igual que todos, se maravilla con el mundo, y al igual que todos, se decepciona, se conduele, se endurece. Pero no tanto: su tendencia natural por la libertad (no concibe otra cosa) la conduce a la incapacidad de comprender los límites sociales, morales y hasta espirituales. No entiende la monogamia ni los celos. No sabe de diplomacia y se divierte con la torpeza ajena, que a veces es crueldad, como la de los niños, y otras es ingenuidad, como la de los niños. No sabe que es el bien y tampoco el mal, pero va entendiendo las reglas de un juego que, bajo un disfraz, dejó de verse como un cuento absurdo para convertirse en la vida real.
Apartes de una entrevista cedida por Searchlight Pictures*
Le recomendamos: “Operación cazafantasmas”: último suspiro creativo de Piafante Nefelibata.