Ryan Castro, el camino para prender radios y encender teles
El artista paisa, que se presentará por primera vez en el Movistar Arena este viernes, estrenó su primer álbum de estudio en mayo de este año. “El cantante del ghetto” tiene 18 canciones y es un homenaje a sus raíces y su historia.
Daniela Suárez Zuluaga
“Cuando estaba empezando le metía muy duro al graffiti y dejé par de marcas por ahí en la zona. Como en este disco quiero mostrar todo eso que me parece chimba y me representa, van a ver mucho de ese arte, mucha patineta, moto, y todos esos juguetes que me gustan”, escribió Ryan Castro en su página web sobre “El cantante del ghetto”, su álbum debut que cuenta en canciones la historia de su vida y de sus orígenes.
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“Cuando estaba empezando le metía muy duro al graffiti y dejé par de marcas por ahí en la zona. Como en este disco quiero mostrar todo eso que me parece chimba y me representa, van a ver mucho de ese arte, mucha patineta, moto, y todos esos juguetes que me gustan”, escribió Ryan Castro en su página web sobre “El cantante del ghetto”, su álbum debut que cuenta en canciones la historia de su vida y de sus orígenes.
Algunos lo conocen simplemente como el cantante que se volvió famoso con la canción de la Copa América, otros lo recuerdan como Bryan David Castro, el niño que creció en Pedregal, en el norte de Medellín. Él aclara que no hay diferencia entre uno y otro. La música que hace representa el camino que ha recorrido desde hace varios años. Las calles de su barrio lo vieron crecer rayando paredes con grafitis, “freestyleando”, rapeando y jugando fútbol. Eran sus hobbies favoritos y la forma que encontró de hacer frente a una realidad golpeada por la escasez y la necesidad. En el colegio escuchaba reggae y hip hop, además, les hacía cartas de amor a las novias y le gustaba que todo lo que escribiera, rimara.
Aunque no tenía un peso para seguir su sueño de ser artista, no tuvo miedo, y cuando se graduó del colegio a los 17 años empezó a cantar en los buses para ahorrar un dinero. También le ayudaba a su familia con la plata que recogía, y con los años la experiencia le enseñó varias cosas. “Recuerdo que cuando cantaba en el transporte público me gustaba verme bien, limpio y alegre. Siempre que podía estrenaba alguna cosita, una camiseta, un pantalón, me perfumaba y salía a camellar con la mejor actitud. Eso a la gente le gustaba”, dijo en entrevista con Tu Música Hoy en julio de este año.
Luego de los buses vinieron los bares, los clubes nocturnos y las presentaciones en eventos musicales, pero la situación económica seguía siendo complicada. Entonces se fue a trabajar a Curazao, en cualquier cosa que le permitiera ahorrar. Fue celador y trabajó en Uber. En sus tiempos libres se sentaba frente al mar para componer algunas canciones. En esas letras recordó las experiencias que desde niño le forjaron el carácter.
Después de la pandemia regresó a Colombia y empezó a estructurar su proyecto musical. Trabajó duro en encontrar un estilo diferente y debutó con “Morena”, un rap que hizo junto a Quad G y que marcó un punto de partida para su carrera. Aunque actualmente es reconocido en el género urbano, Ryan Castro es versátil a la hora de hacer música. Así pasó con “Lejanía” y “Mujeriego”, dos canciones que el mundo conoció entre 2020 y 2021 y que lo catapultaron a la fama. “Mujeriego” es un merengue producido por Santiago Orrego Gallego, conocido en la industria como SOG, quien además de ser su colega, es uno de sus amigos más cercanos.
“Era un merengue y nunca habíamos hecho eso. No estaba en los planes que se viralizara. Cuando la grabamos estábamos muertos de la risa, toda la sesión fue así. Luego vimos que se convirtió en un hit mundial, nos ganamos un disco de oro en Indonesia y otro en República Checa. Todo fue muy inesperado con esa canción y es una anécdota muy bonita”, dijo SOG en entrevista para El Espectador.
Se conocieron en el colegio. En los descansos, para pasar el rato, hacían música juntos sin imaginar que más adelante se convertirían en un equipo. Por eso, en las canciones de Castro nunca falta el “¡Qué chimba, SOG!”. Orrego ha producido los éxitos más importantes del artista, empezando por “Jordan” y terminando en “El ritmo que nos une”, una de las canciones más escuchadas durante la Copa América de este año.
El remix de “Jordan” junto a Ñengo Flow y Myke Towers hace parte de su álbum debut. En una entrevista que Castro concedió a The Juanpis Live Show, contó que tuvo muchas zapatillas Jordan chiviadas porque en ese momento no tenía plata para unas originales, y en La Mayorista de Medellín le costaban $150.000. Ya no es el caso, pero recordó cada esfuerzo que hizo para poder comprar las copias y verse “estilero”.
La oportunidad de sacar el remix junto a Ñengo se le dio de manera prematura, no estaba listo para afrontar un junte de semejante calibre. Ryan seguía cantando en bares y luego llegó la pandemia. Esperó porque sabía que iba a crecer, y así fue. Ahora que su nombre está más consolidado en el género, incluyó el remix en “El cantante del ghetto”.
“El cantante del ghetto”, el álbum debut de Ryan Castro
El álbum recopila todas estas historias dentro de sus canciones, pero la más especial para Castro fue “Big Dreams”. “El concepto de mi álbum está basado en mis raíces y la música con la que crecí. Esta es de las mejores canciones que he hecho, porque la escribí cuando estábamos en pandemia. Hay una frase que dice: ‘La necesidad nos volvió creativos’, y creo que eso le pasó a mucha gente en ese tiempo tan difícil, me pasó a mí y estoy agradecido por eso”, recordó en entrevista con The Music Show.
La primera canción del álbum también se llama “El cantante del ghetto” y es una salsa. Castro creció escuchando a Héctor Lavoe, Willie Colón y El Gran Combo de Puerto Rico. Su familia era salsera, sus amigos son salseros, y su música ha estado influenciada por la salsa. Por eso, para abrir su primer disco quiso que el primer sencillo tuviera un video que representara la salsa de ese entonces. Con una camisa roja de cuello abierto, chaleco blanco, unas gafas estilo Ray Ban (como las que utilizaba Lavoe), y su cabello peinado hacia atrás, el cantante aparece con sus músicos detrás.
“Las horas del reloj marcan las doce, y yo solo con botellas de licor. Un viejo amor que yo tuve me conoce, y me mata, me mata de dolor”, así comienza la canción que Castro, el cantante, hizo junto a Coque y La Eterna.
“El cantante del ghetto” tiene 18 canciones y colaboraciones con artistas que lo inspiraron desde que estaba comenzando: Arcángel, Zion, Yandel, Ñengo y Jowell & Randy. También invitó a los nueva-ola y a algunos emergentes: Akapellah, Blessd, Totoy el Frío, Natan & Shander, Peso Pluma, e incluso, el rapero estadounidense Rich The Kid. “Tengo un montón de leyendas que me inspiraron hasta el hp, tengo perreíto del que ustedes tanto me piden, trapcito pal parche, mejor dicho, de todo”, escribió Ryan Castro en su página web.
El álbum es un homenaje a su vida, a su lucha y a su disciplina. A su familia, sus amigos y su barrio. Además de ser su primer trabajo discográfico, hoy se presentará por primera vez en el Movistar Arena de Bogotá con un show que incluirá lo viejo y lo nuevo de su repertorio, y que, según él, será “mera fiesta”.