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De nuevo Carlos Lucio en el medio

La hermana y la esposa del exfiscal antimafia, indagado por escándalo en Estupefacientes, trabajaron con la hoy fiscal Viviane Morales.

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Redacción Judicial
17 de diciembre de 2011 - 09:00 p. m.
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Los nexos de la familia del exministro Carlos Bula y del controvertido esposo de la fiscal Vivianne Morales, Carlos Alonso Lucio, vienen desde los años setenta. En aquella época, por cosas de la política y de la academia, coincidieron Bula con Alonso y Ramiro Lucio, padre y tío respectivamente del desmovilizado guerrillero del M-19. Una relación que se mantuvo muy cercana a pesar de las volteretas políticas y judiciales de Carlos Alonso.

Durante la investigación que le abrió la Corte Suprema de Justicia por el delito de falsa denuncia —por el cual fue condenando—, Bula lo acompañó. Cuando fue secuestrado por las autodefensas e iba a ser ejecutado en un campamento paramilitar, Bula intervino junto con otros dirigentes de izquierda para preservarle su vida. Había muchos lazos entre ellos. De hecho, su hija Paula Bula, en agosto de 2001, formó parte de la Unidad de Trabajo Legislativo de Viviane Morales en sus tiempos de congresista.

Así consta en un documento al que tuvo acceso El Espectador, la Resolución 1671 de 2001 del Senado, en donde Morales solicitó la vinculación de Paula Bula a su unidad de trabajo. El exministro Carlos Bula le confirmó a este diario que como consecuencia de sus buenas relaciones con Carlos Alonso Lucio ese nombramiento fue posible. Y algo más: Narda Pérez, esposa de Camilo Bula —hijo de Carlos, hoy procesado por el escándalo en la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE)—, también formó parte del grupo de colaboradores de Viviane Morales en el Congreso.

Las relaciones entre ambas familias, sin embargo, empezaron a agrietarse hace poco más de un lustro cuando Carlos Alonso fungió como asesor de los paramilitares en su proceso de desmovilización. Carlos Bula dejó de tratar a Alonso y Sonia de Lucio, los padres de Carlos Alonso. “Hace como tres años tomamos la decisión tácita de dejar de hablarnos”, cuenta el exministro. Apenas conservó contacto con Ramiro Lucio, hasta el miércoles pasado, cuando agentes de la Dijín capturaron en su casa a Camilo.

Según Carlos Bula, cuando estos lazos entre su familia y Lucio comenzaron a ventilarse en los medios y llegó a decirse que el verdadero poder en el búnker residía en el esposo de la fiscal, Viviane Morales pidió que se capturara a Camilo Bula —excoordinador de la Unidad Antinarcóticos de la Fiscalía— como respuesta a la presión mediática, desconociendo además acercamientos entre el abogado de Camilo Bula y el ente investigador. “Tanto así que se engañó al juez que ordenó la detención y por eso mi hijo recupero su libertad”.

Bula fue depositario de la DNE y figura dentro del expediente en el que se investiga la presunta feria de irregularidades con bienes incautados a la mafia que, al parecer, terminaron en poder de un grupo de congresistas que manejaba los hilos del poder en esa entidad, ya liquidada. El miércoles pasado fue detenido Camilo Bula y le fueron imputados los cargos de peculado, prevaricato, fraude procesal y obtención de documento público falso.

La jueza de garantías, sin embargo, consideró ilegal su detención por innecesaria, pues la defensa de Bula, el abogado Jesús Albeiro Yepes, envió seis comunicaciones a la Fiscalía para ponerse a la orden de la justicia. Esta información, que fue omitida por la Fiscalía, causó reproche en la jueza que el viernes en la madrugada le devolvió la libertad a Bula. No obstante, no son pocas las evidencias en poder de la Fiscalía ni menores los delitos por los cuales está procesado.

Lo curioso es que entre la Fiscalía y la defensa de Bula ya había aproximaciones documentadas que iban avanzando. “Por qué ordenaron la captura y le ocultaron información a la jueza?”, se pregunta el exministro Carlos Bula. “Pues para demostrar que la Fiscal también actúa contra los amigos de Carlos Alonso. Desde el punto de vista moral, pasaron por encima de una viejísima amistad para satisfacer una presión de medios”, se responde el propio Bula. “No sé qué le hemos hecho a esa señora (la fiscal) para que nos deteste. Y seguro nos detesta. Por eso está impedida para conocer el caso de mi hijo”.

Algo más, Harold Raúl Padilla Sepúlveda, del que dicen es desmovilizado del M-19 y parte de la lista de Lucio al Senado en 1998, oficia hoy como director de la Oficina de Protección de Testigos. Una coincidencia que menciona Bula sin hilar más delgado, sin decir que aquello signifique que Lucio tiene sus cuotas en la Fiscalía de su esposa. Pero el dato queda ahí y las suspicacias siguen rondando. De hecho, Padilla reemplazó a Lucio en el Congreso cuando éste se ausentó por cuenta de su proceso judicial. “Es de sus entrañas”, añade Bula sin hacer ninguna consideración más.

Las relaciones entre las familias Bula-Lucio están fracturadas. Del lado de Bula, porque dice que la fiscal busca autonomía a costa de exponer a Camilo Bula a una carnicería de medios. Del lado de Lucio, porque el hijo de su otrora protector afronta un proceso judicial muy grave, un escándalo que tiene a 14 congresistas con la Corte Suprema encima. Al margen de este pulso queda claro nuevamente que el nombre de Carlos Alonso Lucio sigue saliendo a relucir por su pasado. Fue por él, por ejemplo, que la hija de Carlos Bula y la esposa del hoy investigado Camilo trabajaron hace una década con Viviane Morales.

Carlos Alonso Lucio en pocas palabras

Según el portal de Congreso Visible, Harold Padilla, hoy director de la Oficina de Protección de Testigos de la Fiscalía, reemplazó al senador Carlos Alonso Lucio en sus labores en el Congreso entre septiembre de 1999 y mayo de 2000. Cuando Lucio fue secuestrado por las autodefensas e iba a ser asesinado, fue Padilla quien denunció ante la opinión pública lo ocurrido. Según Carlos Bula, él y el entonces defensor del Pueblo, José Fernando Castro, participaron activamente en los diálogos con los paramilitares para preservar su vida.

Lucio se desmovilizó del M-19, saltó al Congreso de la República, fue condenado por la Corte Suprema de Justicia por el delito de falsa denuncia. Se le relacionó con un cheque del cartel de Cali, pero fue absuelto por la justicia. También intervino como mediador del Eln y después fungió como asesor del paramilitarismo. Se casó con la hoy fiscal Viviane Morales y hoy oficia hasta como pastor cristiano.

Por Redacción Judicial

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