Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El exjefe paramilitar, Salvatore Mancuso, fue aceptado en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Así lo confirmó la justicia especial, al considerar que sus aportes son novedosos, concretos y suficientes para ganarse un cupo como “bisagra” o punto de conexión entre las Autodefensas Unidas de Colombia y miembros de la Fuerza Pública. En ese lapso de tiempo, Mancuso habría sido eslabón clave entre el grupo criminal de los hermanos Castaño con importantes mandos militares en algunos departamentos de Colombia.
#ATENCIÓN | La JEP aceptó de manera excepcional el sometimiento de Salvatore Mancuso como sujeto incorporado a la fuerza pública, entre 1989 y 2004.
— Jurisdicción Especial para la Paz (@JEP_Colombia) November 17, 2023
⭕ Es decir, la JEP considera que Mancuso ejerció un rol de bisagra o punto de conexión entre paramilitares y la fuerza pública
(En contexto: Salvatore Mancuso entregó información pendiente para ser aceptado en la JEP)
Las magistradas María del Pilar Valencia y Heydi Patricia Baldosea señalaron durante la audiencia que los aportes de Mancuso fueron presentes, efectivos, novedosos y suficientes para soportar la cantidad de operaciones conjuntas desarrolladas (con paramilitares) y la manera como el paramilitarismo cooptó la misionalidad de la fuerza pública.
Por su parte, el magistrado Pedro Díaz presentó el análisis y la contrastación de lo dicho por Mancuso durante la Audiencia Única de Verdad. La contrastación reveló, señaló la JEP, que amplió el umbral de verdad con relación a señalamientos sobre la parapolítica. “Mancuso evidenció que detrás de la violencia desplegada por el contubernio entre el paramilitarismo y la fuerza pública (en Córdoba contra sindicalistas y profesores) se encontraban importantes actores económicos y políticos de la región”, dijo el magistrado Díaz.
Mancuso, quien se encuentra preso en Estados Unidos desde 2008, ya había golpeado las puertas de la JEP, pero le fue negado su ingreso en 2020. En ese entonces, la Sala de Reconocimiento consideró que entre 1989 y 1997, periodo por el que solicitó ser aceptado como tercero civil, es decir, como una persona que apoyó, auspició o financió el conflicto armado, realmente fue un “miembro orgánico de la estructura criminal, desarrollando una función continua de combate”.
Luego de varios intentos y recursos judiciales con los cuales buscó abrirse un espacio, el exjefe paramilitar logró en 2022 que la justicia transicional lo escuchara en una audiencia pública en la que debía explicar qué tanta verdad podía aportar, pero esta vez como “bisagra” o punto de conexión entre las Autodefensas y miembros de la Fuerza Pública.
(Le podría interesar: El alcance de la declaración de Mancuso ante la JEP)
Luego de analizar sus aportes, es decir, las declaraciones que entregó durante cuatro días, en los que respondió preguntas de los magistrados sobre cuatro temas centrales: las Convivir; operaciones entre paramilitares y Fuerza Pública; alianzas entre civiles, paramilitares y Fuerza Pública; y finalmente la filtración de información del DAS con fines contrainsurgentes, la JEP concluyó que fueron novedosos, concretos y suficientes, por lo que decidió aceptarlo.
(Lea también: Salvatore Mancuso pide al gobierno Petro repatriar a alias Otoniel y Don Mario)
De forma reservada, Mancuso también entregó a la JEP, listas de nombres en la historia de cómo el paramilitarismo se alió con la fuerza pública, empresarios y políticos, entre otros documentos.
El salvamento de voto
La JEP informó que respecto a la resolución adoptada este viernes, hubo un salvamento de voto de la magistrada María del Pilar Valencia García. La magistrada aclara que no se aparta de la decisión de aceptar el sometimiento de Mancuso en la JEP, pero presenta dos argumentos en los cuales expresó su desacuerdo con que la Jurisdicción Especial para la Paz no haya asumido la totalidad de la competencia sobre Mancuso.
Valencia considera que, al mantener la competencia de Justicia y Paz respecto a Mancuso, en lugar de asumirla toda para la JEP, se fragmentan las posibilidades de investigación y judicialización de estructuras macrocriminales al más alto nivel, lo cual hace más difícil develar la red criminal. En segundo lugar, dice que la decisión de la mayoría priva a la JEP de contar con beneficios tangibles y concretos que brindarle a la persona sometida, en especial en lo relacionado con la libertad -cuya llave queda absolutamente en Justicia y Paz-, con lo cual también se hace más difícil exigirle aportes a la verdad a Mancuso.
¿De qué habló Mancuso?
Durante los cuatro días de audiencia, el exjefe paramilitar contestó el cuestionario de los magistrados. Entre las declaraciones que compartió, está su propia historia de ingreso a las llamadas Convivir: “Cuando fui a pedir ayuda y protección al Estado, terminé reclutado por el Ejército”, explicó. Posterior a esto se generaron códigos de comunicación con los militares, la Policía los habría capacitado, según sus declaraciones. Las Convivir fueron presentadas, en su momento, como asociaciones completamente legales, cuyo fin principal era brindar seguridad y prevenir y contrarrestar a los grupos criminales y las guerrillas, para luego delinquir bajo esa fachada legal.
Así mismo, el antiguo comandante de las Autodefensas señaló a empresas como Postobón, Bavaria y la misma Ecopetrol de contribuir en la expansión de este grupo paramilitar. También habrían participado más de 200 empresas bananeras que, mediante las Convivir Papagayo, apoyaron con tres centavos de dólar a las Autodefensas por cada kilo de banano que se exportaba. Por otro lado, dijo que al menos 200 cuerpos de personas que fueron desaparecidas a lo largo del conflicto armado en el país, fueron arrojados en territorio venezolano. También dijo que políticos venezolanos le propusieron a las AUC un golpe de Estado a Hugo Chávez.
(Lea: Salvatore Mancuso le pide al Gobierno de Petro agilizar su retorno a Colombia)
Reiteró también el supuesto papel del exvicepresidente Francisco Santos en la creación del Bloque Capital, declaración que el implicado negó, como lo ha hecho por años, argumentando que no existen pruebas en su contra. Siguiendo con los señalamientos a políticos, habló sobre cómo la familia Gnecco del Cesar y Jorge Bisbal Martelo, expresidente de Fedegán, habrían apoyado el paramilitarismo. Así como reafirmó lo dicho por él mismo en Justicia y Paz, en años anteriores, acerca de que las Autodefensas apoyaron las candidaturas presidenciales de Horacio Serpa, Andrés Pastrana, y Álvaro Uribe.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.