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En la última columna reiteré que el país requiere devaluar la moneda y elevar la tasa de ahorro. Los indicadores de la economía de inflación, crecimiento del producto y empleo no son los mejores, y de no modificar sus políticas se precipita hacia el colapso.
El bajo ahorro se relaciona con los altos déficits fiscal y en cuenta corriente. Se configura un círculo vicioso de caída del producto nacional y el ahorro que se refuerzan, como ocurrió con la pandemia. No hay más opción que contrarrestarlo con la política macroeconómica de intervención en el mercado monetario o cambiario que no solo aumente el ahorro, sino también reduzca los déficits fiscal y en cuenta corriente.
No sobra recordar que el éxito de los “Tigres asiáticos” no está solo en el mayor crecimiento del ahorro, sino también en la reducción de los déficits fiscal y en cuenta corriente. Sin embargo, en el nuevo orden mundial, con la presión de países como Estados Unidos, el mantenimiento de altas tasas de ahorro requiere la negociación entre países. De la misma forma, Colombia requiere acuerdos para aumentar el ahorro.
Las políticas ambivalentes de los países para elevar el ahorro y las guerras comerciales, en vez de contribuir a su solución, empeoran los resultados. A nivel mundial se nercesita un gran acuerdo para elevar el ahorro, en el cual países como Estados Unidos y Colombia puedan reducir sus déficits comerciales. De otro lado, el déficit fiscal depende más de políticas propias de los países y de la voluntad de los gobiernos de reducir sus gastos excesivos.
Los acuerdos entre países para incrementar el ahorro en el nuevo escenario mundial incluso pueden implicar políticas asimétricas en las que los países con mejores indicadores de ahorro realicen concesiones a los países con las menores tasas de ahorro.
Según la revista “The Economist”, los déficits fiscales y en cuenta corriente en Colombia son de los más altos a nivel mundial. Ante los indicadores económicos, Colombia requiere una devaluación del tipo de cambio que aumente el ahorro. Mientras el ahorro no suba, el crecimiento económico será insuficiente en sus sectores transables y no transables. Las soluciones que bajan el ahorro son ineficientes e insostenibles.
Las soluciones se han buscado reduciendo la tasa de ahorro y revaluando la moneda, y lo que se requiere, al contrario, es subir la tasa de ahorro y devaluar la moneda. Colombia requiere un gran acuerdo para elevar la tasa de ahorro, reducir los déficits fiscal y en cuenta corriente, y de está manera hacer posible la requerida devaluación de la tasa de cambio, que he recomendado en forma reiterada durante más de dos años.
Los hechos se han encargado de demostrar que las soluciones de libre mercado no conducen a los estados más eficientes, y lo más grave, no son sostenibles, reducen el ahorro y amplían los déficits fiscal y en cuenta corriente. Se configuran estados de ahorro menor que la inversión, que no son sostenibles. En su lugar, se plantea un gran acuerdo alrededor de un modelo que devalúe la moneda en forma drástica, aumente el ahorro y reduzca los déficits fiscal y en cuenta corriente, y así se configure un estado de ahorro mayor que la inversión.
