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Petro y sus sesgos ideológicos

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Felipe Zuleta Lleras
13 de septiembre de 2015 - 03:34 a. m.
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Qué difícil resulta entender la manera de reaccionar del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, cada vez que recibe críticas por su desastrosa gestión como burgomaestre de la capital. Su estado permanente es de negación perpetua, pues no acepta ninguno de los errores, de los muchos que se han cometido durante su mandato.

Siempre que recibe críticas empieza a trinar como loco, desatendiendo sus obligaciones. Si gastara el tiempo que se tira trinando en solucionar los enormes problemas que tiene Bogotá, posiblemente su gestión no sería tan criticada.

Me dicen algunos de sus colaboradores inmediatos que suele ser terco como una mula, que pocas veces está abierto a discutir los temas con sus subalternos y que da órdenes como lo haría cualquier dictador. Órdenes que, por lo general, reflejan su ideología izquierdista, en donde todo debe ser público pues (como buen exguerrillero) está absolutamente convencido de que lo privado no sirve absolutamente para nada. Por pensar así casi se tira, por ejemplo, los colegios en concesión que finalmente se salvaron por la gestión del secretario de Educación, quien, de alguna manera, logró persuadir al alcalde de sus ventajas.

Cada vez que en Blu Radio entrevistamos a alguno de los funcionarios de la administración, siempre queda uno con la impresión de que todas las decisiones, absolutamente todas, son tomadas con ese antipático sesgo izquierdista que caracteriza a Petro.

Faltan muy pocos días para las elecciones y empieza a ser la hora de que los bogotanos se pongan la mano en el corazón y piensen en la ciudad que quieren. Las opciones están ahí y casi todas parecen buenas.

Personalmente tengo claro que no votaré por la candidata de la izquierda, la doctora Clara López, porque creo de verdad que es la hora de castigar a la izquierda, que ha demostrado ser un desastre para la ciudad.

No existe manera posible de gobernar una ciudad como la capital metiéndoles ideología a todas las decisiones. Y eso es, precisamente, lo que han hecho los alcaldes de izquierda. Bogotá merece algo mejor de lo que ha tenido durante sus últimos 12 años.

La capital, otrora ciudad amable y más ordenada, está en tal desorden que merece y es necesario que cada uno de nosotros meditemos bien nuestra decisión para el próximo 25 de octubre.

Al cierre de esta columna aparece la última encuesta de Ipsos que pone muy lejos a Enrique Peñalosa, seguido por Rafael Pardo. Ojalá esa sea la tendencia, pues querría decir que, como yo, miles de bogotanos estamos mamados con la izquierda y sus malos gobiernos.

No soy de derecha, soy un liberal convencido, como convencido estoy de que Bogotá necesita un alcalde que la conozca, que quiera poner las cosas en orden y que, además, esculque con lupa todo lo que se hizo durante el gobierno de Petro, porque han pasado cosas irregulares y muchas.

Notícula: Por motivo de vacaciones esta columna dejará de publicarse por las dos próximas semanas. Así también ustedes descansan.

@FZuletalleras

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