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Lo grave no es que los fondos privados de pensiones hayan tenido retornos negativos, cosa que sucede de vez en cuando con cualquier portafolio. Lo que debe preocuparlo a uno es que el manejo de los fondos ha llevado a unos retornos demasiado bajos. Ya que varias personas me han preguntado si el dinero de sus pensiones está siendo bien invertido, respondo la pregunta a continuación.
La meta de un inversionista es obtener los retornos esperados más altos posibles para el nivel de riesgo que esté dispuesto a tolerar. A partir de esta idea surgió a mediados del siglo pasado la teoría moderna del portafolio, que con sus muchos vericuetos matemáticos ha dado para varios premios Nobel. Y pese a que la teoría continúa evolucionando, su conclusión principal sigue teniendo vigencia: la mejor combinación de retorno y riesgo la da una colección de activos que sea una especie de muestra representativa de todos los activos del mundo. Es decir, no sólo hay que diversificar, sino que hay que diversificar de una manera específica: por ejemplo, si el valor de mercado de una empresa constituye el 1% del valor de todos los activos que hay en el mundo, entonces el inversionista debe poner el 1% de su capital en acciones de esa empresa. Año tras año un portafolio de este tipo sube y baja de precio, pero en promedio sube. Por ello, en principio no debería ser preocupante observar fluctuaciones como las que han experimentado los fondos de pensiones.
Lo que sí es importante es que el portafolio esté bien diversificado. Y sin entrar en muchos detalles, los fondos de pensiones colombianos no lo están, en gran parte por razones regulatorias. Basta con ver que, según la Superintendencia Financiera, el 58,9% del capital de los fondos de pensiones está invertido en activos colombianos. Claramente, el 58,9% de la capitalización del mercado mundial no se encuentra en Colombia, por lo cual es dudoso que estemos siguiendo una estrategia óptima, si de maximizar retornos y minimizar riesgos se trata. Más o menos la mitad de esas inversiones nacionales son plata que los afiliados le tienen que prestar a las buenas al Estado, y la otra mitad, plata que toca prestarles a las buenas a los empresarios colombianos.
¿Qué tan bien se comportan las inversiones de nuestros fondos privados si se les compara con una estrategia más diversificada? Hice el ejercicio y comparé la estrategia “moderada” de los fondos colombianos con una estrategia de riesgo moderado que suelen recomendar los analistas financieros: 60% en el índice S&P500 y 40% en bonos del tesoro de los Estados Unidos. No es el portafolio más representativo posible del mercado mundial, pero se acerca bastante, y sobre todo se acerca más de lo que lo hacen los fondos de pensiones colombianos.
El resultado es que el retorno promedio en pesos de los fondos privados de pensiones entre 1994 (año en que entraron en funcionamiento) y 2017 fue de un 11,80% anual. Por otro lado, la estrategia alternativa dio (también en pesos) un retorno del 12,76% anual. O sea, si uno contribuyó 10 millones a principios de 1994 a un fondo colombiano, a finales de 2017 tenía 145 millones, mientras que con la estrategia alternativa la inversión inicial se habría convertido en 178 millones. Más aún, si uno hubiera podido seguir una estrategia de mayor riesgo pero de todas formas razonable (es decir, invertir el 100% en el S&P500), hoy tendría 337 millones.
La simplicidad de la estrategia óptima de inversión que sugiere la teoría económica no les gusta a los gerentes de fondos de ninguna parte del mundo, ya que pese a las cuantiosas sumas que cobran, rara vez logran ganarles a los llamados fondos índice, como los que siguen el S&P500. Estos últimos son muchísimo más baratos de administrar, y son una excelente inversión, como lo ilustra la apuesta entre el multimillonario Warren Buffet y el inversionista Ted Seides: Buffet apostó un millón de dólares a que en un plazo de diez años el S&P500 le iba a ganar a cualquier combinación de gerentes de fondos de inversión que Seides eligiera, y una década después ganó la apuesta.
No estoy necesariamente en contra de que las pensiones las manejen fondos privados. Pero si las pensiones van a ser privadas, sería ideal que el titular de la cuenta pudiera, si así lo desea, elegir las estrategias de inversión que son estándar a nivel internacional.
* Ph.D., profesor del Departamento de Economía, Universidad Javeriana.
Twitter: @luiscrh