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La noticia del momento es, sin duda, la invasión rusa en Ucrania. Sin embargo, en Colombia, casi al mismo tiempo, pasó algo histórico: la decisión de la Corte Constitucional sobre la despenalización del aborto hasta la semana 24 de gestación. Aunque de entrada parecen no tener mucho en común, los informes han acudido a un recurso de redacción sobre el que vale la pena hablar: el uso de «sí» (con tilde diacrítica) y «no» como sustantivos. Me refiero a oraciones como «la Corte dio el sí al aborto» o «el referendo de 2014 en el que ganó el sí a la anexión de Crimea».
Aunque la tendencia es marcar esos sustantivos entre comillas o con cursiva, la verdad es que no es necesario a la luz de la Ortografía, mucho menos la mayúscula. En cuanto a los plurales, recordemos que son «síes» y «noes».
Otra consulta frecuente la semana pasada fue acerca de la unión de gentilicios o adjetivos. Recordemos que «colombo-ruso» y «colomborruso» son cosas distintas.
La primera, con guion, nos marca una relación, por ejemplo, «la cooperación colombo-rusa». La segunda nos indica la fusión de un concepto, como la nacionalidad de una persona «colomborrusa».
El caso de «despistes geográfico-políticos», otra de las consultas, me recordó la ocasión en que acudí a la Fundéu para determinar si sería adecuado hablar de «violencia politicoelectoral» o «político-electoral». Su concepto (que me remitió a la Wikilengua) no solo confirmó que ambas son válidas, sino que podría pensarse incluso en una tercera opción: «violencia política electoral». Esto es para decir que no solo creo que «despistes geográfico-políticos» es correcto (lo habitual, indica Wikilengua, es mantener el primer adjetivo en singular), sino que incluso, dado el contexto y para evitar la duda, podríamos decir «despistes geográficos o políticos».
mmedina@elespectador.com, @alejandra_mdn
