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DEBERÍAN LOS ASESORES DEL PREsidente Uribe tomarse la molestia de informarle sobre la mala hora del proyecto de referendo reeleccionista. Y deberían contárselo ahora, antes de que comience su tortuoso tránsito por el Congreso.
De los “dolorosos” por los que pasa el sonado y soñado “articulito” el Presidente no se habrá enterado a tiempo, como sucedió con las pirámides, los falsos positivos, la parapolítica y un largo etcétera. Y no es su culpa. Velando por los altos intereses de la Patria, anda, cuando el colapso de DMG se lo permite, revisando cuanto viaje internacional de funcionario del gobierno haya, y hasta de la cuantía de los viáticos, como lo cuenta socarronamente Semana en sus confidenciales. ¡Nadie en su equipo podría ocuparse de esos detalles como él!
Si el Presidente supiera que el proyecto de referendo está señalado de haber sido cofinanciado por Transval, la transportadora que llevó sin cobro las firmas hasta la Registraduría y que es filial de Provitec que pertenece a DMG…
Si Uribe se enterara de que los liberales están denunciando irregularidades en la financiación del comité promotor del referendo, que son investigadas por el Consejo Nacional Electoral y sin cuyo concepto la Registraduría no le puede dar certificación…
Si el mandatario conociera que la modificación propuesta al texto del proyecto representa, según la Real Academia de la Lengua, “una diferencia” abismal entre lo que firmaron cuatro millones de colombianos y lo que ahora quieren presentar para allanar su candidatura…
Si el jefe de Estado calculara el impacto electoral y la desfavorabilidad para un tercer mandato entre los cerca de tres millones de afectados por las pirámides…
…Entonces sabría, como lo sabe el resto del país, que está expuesto a cuatro eventuales derrotas: la legislativa, si el proyecto se hunde; la legal, si es declarado inconstitucional; la popular, si con el descontento es derrotado en las urnas; y la moral, si una vez más, por estar gobernando en tiempo futuro, sale a decir que no estaba enterado de lo que sucedía en el presente crítico del país.
