Publicidad

Expertas en anorexia y bulimia

Preocupación por páginas de internet que enseñan a las adolescentes a esconder la comida, vomitar y manejar los síntomas del ayuno.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Mariana Suárez Rueda
14 de marzo de 2008 - 05:39 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

En una de las páginas web que ofrecen consejos para sobrellevar trastornos de alimentación, adolescentes que ocultan su identidad con los sobrenombres de Creuk, Burushita, Lunalinda, Princesa Lola, Barbie y Princesa Ana, se reúnen virtualmente para compartir algunas de sus dramáticas experiencias:

Creuk dijo:

Este fin de semana tuve una recaída. Me dio por comer compulsivamente y vomitar. Me siento mal... y estoy segura de que engorde. ¡Help me!

Burushita dijo:

Cuando pienses que no puedes parar de comer, imagina que alguien importante te está mirando. Alguien a quien le disgustaría verte comer como un cerdo. Por ejemplo: tu novio.

Lunalinda dijo:

Por alguna razón, cuando trato de purgarme no puedo traer nada. Quiero decir, literalmente estoy empujando los dedos por mis amígdalas pero no logro vomitar.

Princesa Lola dijo:

Lo mejor es acostarse a dormir, así no piensas en comida y gastas calorías.

Barbie dijo:

Tengo una mejor idea. Hagamos una carrerita de cinco días para bajar de peso, no se puede más tiempo. Lo que menos queremos es que nos descubran, ¿verdad?

Princesa Ana dijo:

Yo no sé qué hacer. Llevo varios días tratando, pero mi novio no me deja parar de comer...


Lo que menos quiere este grupo de adolescentes que visita las páginas de internet Pro Ana (anorexia) y Pro Mía (bulimia) es morir. Su objetivo, como ellas lo escriben, es “ser perfectas. Convertirnos en princesas hermosas para el mundo”. Preocupación por páginas de internet que enseñan a las adolescentes a esconder la comida, vomitar y manejar los síntomas del ayuno.

El diseño de las páginas, los colores y links hacen fácil navegar en ellas y el contenido de la información es tan preciso, que no cabe duda de que quien las diseña y escribe sabe exactamente de lo que está hablando. Juanita Gempeler, psicóloga y directora científica de Equilibrio (programa especializado en trastornos alimentarios, afectivos y de ansiedad), cree que los usuarios son jóvenes entre 12 y 27 años.

Lo grave, explica, “es que se están fomentando síntomas que son conductas patológicas. Como, por ejemplo, vomitar de manera autoinducida cuando se excede en la comida. Y aunque no todos los que se meten a estas páginas acaban enfermos, si tienen la vulnerabilidad biológica para hacer un trastorno de alimentación, la probabilidad de que lo hagan es mayor”.

Y agrega: “este un acercamiento simplista a algo tan grave como un trastorno alimenticio, como si el problema fuera la comida. Cuando también tienen que ver las emociones, la forma como se piensa el mundo y se vive el cuerpo”.

Una reciente investigación publicada por la revista de la Academia Americana de Pediatría encontró que quienes padecen desórdenes de alimentación están aprendiendo nuevos mecanismos para perder peso y los comparten a través de estos sitios web. Asimismo, un sondeo realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y del Hospital de Niños Lucile Packard demostró que un tercio de los pacientes visitó estas páginas y la mitad de ellos aprendió allí nuevas formas para purgarse.

Por otro lado, la clandestinidad con la que se consultan estos sitios fomenta que quienes sufren de bulimia y anorexia sigan manejando su trastorno en secreto, evitando a toda costa que alguien se entere o intervenga en lo que están haciendo. Sandra Beltrán, psicóloga especializada en trastornos de ansiedad, advierte que “en la medida en que se encuentren con personas que actúan de la misma forma, se van a acompañar entre ellos y a solidarizarse con los síntomas. Sin saber que lo que hacen es reforzarlos”.

Carreras para perder peso


“La obesidad lastima... Duele vivir enterrada debajo de tanta grasa”. Con estas palabras, una de las páginas Pro Ana más consultadas de la red les da la bienvenida a sus visitantes. En el costado derecho hay varios links que invitan a conocer los mandamientos que, según sus creadores, se deben seguir para “alcanzar la perfección”. También hay oraciones en las que se pide “fortaleza para no caer en la tentación de comer” y una lista con las kilocalorías que contiene cada uno de los alimentos que existen en el mercado. Desde una porción de cereal o arroz, un filete de ternera y algunas hojas de lechuga, hasta la de una clara de huevo o un pedazo de melón.


¿Cómo combatir este fenómeno y evitar que los adolescentes se interesen por estas páginas web? Los especialistas coinciden en que puede ser bueno que tanto padres como educadores revisen el registro de las páginas que consultan sus hijos o alumnos, en caso de que perciban que están utilizando el computador de una manera obsesiva. Sandra Beltrán sugiere que los colegios realicen conferencias en las que se discutan los contenidos de internet y se advierta a los estudiantes que no todo lo que allí se publica es cierto.

Por su parte, Juanita Gempeler está convencida de que la solución no es restringir el uso de Pro Ana y Pro Mía, sino lograr fomentar la autoestima y el autocontrol, para que en el caso de que lleguen a sentir curiosidad por conocerlas, tengan elementos que les permitan tomar decisiones frente a lo que allí encuentran.

Entre tanto, este lunes comienza una nueva carrera para bajar de peso. La organizadora, que utiliza el nick de Estrella Dorada, les informa a las participantes que el objetivo es comer menos de 500 calorías diarias.

“Si se llegan a pasar porque las obligan a comer, ya saben lo que toca hacer. Pero recuerden que tenemos que ponernos serias y hacer un sacrificio. Nadie dijo que fuera fácil ser una princesa. Los que se quieran apuntar dejen sus datos de estatura, peso y la meta a la que quieren llegar. Besos. ¡Ánimo!”.

Señales de alerta

Entra al baño después de las comidas.

Habla siempre del peso y las dietas.

Se queja de frío, cansancio o dolor de cabeza.

Usa el computador de manera obsesiva.

Prefiere sentarse a comer a solas.

Realiza ejercicio en forma excesiva, como trotar.

Pierde más del 15% de su peso drásticamente.

Tiende a hacer comilonas ante situaciones de tensión emocional.

Se queja siempre de estar gorda.


Recomendaciones

Evitar apropiarse de los problemas de la persona afectada.

No hacer comentarios descalificadores sobre su apariencia.

No tratar de obligarla a comer.

Buscar ayuda profesional

Manifestar su preocupación de forma cariñosa y en privado.

No se enrede en discusiones eternas sobre “lo mal que come” o “lo flaca que está”.

Mantener una actitud abierta al dialogo.

Opiniones

Victoria Pérez


Psiquiatra especializada en trastornos alimenticios

“Son páginas que generan riesgos, porque dan pautas que van en contra de la vida y de la salud a personas que son muy frágiles y vulnerables a esta información. Creo que este fenómeno tiene que ver con la soledad que experimentan quienes sufren estos trastornos y la necesidad que sienten de identificarse con gente que tiene el mismo interés. Esto les da seguridad de hablar sobre lo que están viviendo”.

Carolina Piñeros


Directora de Redpapaz

“Conocemos de la existencia de estas páginas, que se han convertido en un tema preocupante para papás y mamás. Es inevitable que nuestros hijos sean ajenos a la presión sobre unos determinados estereotipos de belleza. Lo que se puede recomendar a los padres y educadores es que empiecen, desde que los niños son pequeños, a trabajarles la autoestima, la autovaloración y el autoconcepto”.

Por Mariana Suárez Rueda

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.