Brexit, el acuerdo que pone a todos en desacuerdo

Actualmente existe demasiada confusión sobre cuándo el Reino Unido va a retirarse de la Unión Europea (UE). El Espectador habló on Stryker McGuire, editor principal para Bloomberg Markets en Londres, quien hizo un análisis del estado actual del país. 

Natasha Pentin
21 de diciembre de 2018 - 04:23 p. m.
Theresa May, primera ministra del Reino Unido. / AFP
Theresa May, primera ministra del Reino Unido. / AFP
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Las negociaciones de Brexit en Inglaterra terminaron en un punto muerto el pasado 10 de diciembre, cuando parecía que el Parlamento no iba a aprobar el acuerdo de Brexit de Theresa May, la primera ministra.

Actualmente existe demasiada confusión sobre cuando el Reino Unido va a retirarse de la Unión Europea (UE). El Espectador habló on Stryker McGuire, editor principal para Bloomberg Markets en Londres, quien hizo un análisis del estado actual del país. 

May demoró la votación sobre su acuerdo de Brexit en parlamento al saber que había una gran posibilidad que iba a ser rechazada. En particular, ella reconoció que había muchas preocupaciones relativas a la salvaguarda para evitar una frontera dura en la isla de Irlanda.

Sin embargo, McGuire le explicó a El Espectador que, la situación: “Si va a hacer un acuerdo, en contraposición a ningún acuerdo, debe haber un respaldo de alguna forma”.

Había dos caras de la moneda sobre su decisión aplazar la votación. La primera es que May debería haber hecho la votación porque habría demostrado a la UE que el acuerdo no iba a funcionar, la situación actual prolonga la agonía del público y se vio como una vergonzosa manera tratar el parlamento.

Por otro lado, sus seguidores creían que no había razón detrás de exponer el acuerdo ante parlamento si iba a rechazarla porque ella no habría podido continuar en su puesto actual.

McGuire explicó: “le dio más tiempo, lo que siempre es su táctica, pero disminuyo su autoridad…Al demorar la votación, May arraigó una situación complicada. La lucha por el brexit se ha vuelto una batalla entre May su parlamento, en vez de entre el Reino Unido y la UE.”

La moción de confianza

Dos días después del voto retrasado, el 12 de diciembre, ella se enfrentó a una moción de confianza. Sir Graham Brady, presidente del comité 1922, confirmara que había recibido 48 cartas de los miembros del Partido Conservador que demostraron su incertidumbre en el liderazgo de May.

McGuire dijo que esta moción fue inevitable, pero miembros del parlamento como Ken Clarke explicó que la moción de confianza fue “inútil, irrelevante e irresponsable”.

Ella ganó la confianza de su partido; 200 miembros estaban a favor de su liderazgo, 117 estaban contra. En 1990, Margaret Thatcher ganó más votantes que May y todavía resignó.

De hecho, con 117 miembros en su partido que no le apoyan, es un duro golpe. No mejoró su posición desde que aprobó, incluso más que antes, que una gran parte de su partido no estaba de acuerdo con ella.

McGuire añadió: “su incansable búsqueda para ganar apoyo para su acuerdo y las concesiones de la UE le han ganado la simpatía del público, que puede afectar positivamente sus calificaciones de las encuestas”.

Sin embargo, el declaró que tendrá que hacer cambios “muy drástico” al acuerdo para mantener el apoyo que ya tiene.

La reunión fallada con la Unión Europea

El 14 de diciembre, ella fue a Bruselas para hacer ajustes a su acuerdo. La UE rechazó su solicitud que le ayudan crear un acuerdo más atractivo y aceptable para el parlamento británico.

Durante una reunión con los líderes de Francia, Alemania y de Holanda, el pasado viernes, ella les dijo que el acuerdo está muerto a menos que ofrezcan más concesiones.

Sin embargo, Margaritis Schinas, la portavoz de la comisión europea subrayó este lunes, el 17 de diciembre: “El acuerdo que está en la mesa es lo mejor y lo solo acuerdo posible… no vamos a reabrirlo, no se podía renegociar... no hay más reuniones que se planean con el Reino Unido”.

El Reino Unido debería salir de la UE el 29 de marzo 2019. Sin embargo, si May no puede arreglar un acuerdo que parlamento va a aprobar, el Reino Unido tiene que prepararse en caso de que no haya un acuerdo aprobado.

El 18 de diciembre, fue anunciado que los ministros del gabinete van a aumentar la planificación para este escenario, que incluiría la reservación de espacio en transbordadores para suministros y la implementación de 3,500 fuerzas armadas en estado de alerta para que puedan encargarse de disturbios.

Sin un acuerdo, las autoridades británicas predicen que los daños económicos significarán que habrá una disminución del 25% en el valor de la libra y 30% caída financiera en cuanto a precios de vivienda.

¿Otro referéndum?

Después de la cumbre desastrosa en Bruselas, cada vez más miembros del parlamento están presionándola para un referéndum, incluyendo ex -primer ministro Tony Blair.

El 17 de diciembre May hizo una declaración en la Cámara de los Cumunes La primera ministra rechazó la propuesta de llevar a cabo un segundo referendo porque una nueva consulta sobre la salida del Reino Unido de la UE dañaría la fe en la política británica.

May se defendió: “Voy a buscar más garantías de la UE sobre los temas que les preocupan algunos miembros del parlamento… el acuerdo va a proteger trabajos y seguridad… los derechos de ciudadanos se garantizan con el acuerdo de retirada… creo que debemos entregar Brexit”.

Además, ella manifestó que otras alternativas de su acuerdo no van a respetar la votación del referéndum que se realizó en 2016 y significarían que un respaldo en la frontera de Irlanda sería más probable.

Ver más: Los que están detrás del infierno de Theresa May

También, ella explicó los términos del respaldo: “solo sería temporaria como ya decimos en el acuerdo de retirada y fue confirmado por la UE en la última semana. El articulo 50 no permitiría una colocación fija. Queremos asegurar que no haya una frontera dura entre Irlanda del norte y Irlanda.”

Una diputada conservadora, Anne Main, estaba de acuerdo con May: “en 2015, 472 miembros del parlamento decidieron dar una votación del pueblo. Si hubieron elegido el resultado, habrían votado quedarnos en la UE. Por lo tanto, hay sesgo incorporado contra Brexit. Otra votación del pueblo sería una oportunidad anular la votación democrática original.”

A pesar de lo que dijo May, McGuire declaró: “Parece que estamos más cerca a otro referéndum, pero esto no nos dice mucho, dado que hay varias negociaciones finales. Cosas pueden cambiar muy rápidamente en esta etapa”.

Después de una declaración en la Cámara de los Comunes, fue decidido que habrá una votación sobre el final acuerdo de Brexit en la semana a partir del 14 de enero de 2019.

May añadió: no imaginen que si ustedes rechazan este acuerdo que otro diferente va a aparecer milagrosamente”.

La posición del Partido Laborista

El Partido Laborista quería presionar a May para que se enfrentara a una votación sobre su acuerdo sobre el Brexit en el parlamento antes de la Navidad y quería proponer una moción de confianza contra el gobierno para aumentar sus posibilidades de ganar una elección general.

May respondió con: “la amenaza más grande para el pueblo inglés, no es salir de la UE, pero es tener un gobierno bajo Jeremy Corbyn”.

Inglaterra es un país de opiniones dividas, algunos quieren otro referéndum, otros piden un acuerdo inmediatamente. McGuire dijo: “No hay una mayoría en el parlamento y no hay una mayoría en el país para un solo argumento".
 

Por Natasha Pentin

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